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Latinoamérica o América Latina[1] En sentido amplio, todo el territorio americano al sur de Estados Unidos. En sentido más estricto, Latinoamérica comprende todos los países que fueron colonias de España, Portugal y Francia. Dado que los idiomas de estos países provienen del latín, el término Latinoamérica ha servido para designar a las naciones que fueron sus colonias en el Nuevo Mundo. Este artículo se limita a describir el origen y la historia de los pueblos de Latinoamérica desde el descubrimiento hasta nuestros días. Para más información acerca de las características fisiográficas de la región, véase Centroamérica, Norteamérica, Sudamérica y los artículos correspondientes a cada país. 2.
COLONIZACIÓN 3.
ORIGEN DE LA
POBLACIÓN LATINOAMERICANA Los españoles y los portugueses llevaron muy pocas mujeres a América y, como consecuencia de ello, se produjo la unión entre conquistadores y conquistados. Al finalizar el periodo colonial, la mezcla de la población indígena y negra con la española y portuguesa (mestizos y mulatos) era mayoritaria en muchas de las colonias. Esta diversidad de etnias y culturas contribuyó a diseñar desde entonces una de las características más relevantes de la región. A pesar de la diversidad racial, se desarrolló de forma notable una estructura social similar en toda la región. Un limitado cuerpo de funcionarios reales gobernó las colonias en colaboración con el clero y una reducida clase terrateniente y de mercaderes. Los burócratas, peninsulares o nacidos en América (criollos), formaban, junto con sus respectivas familias, las clases dominantes, que tenían a su servicio a la mayoría de la población formada por indígenas, mestizos y negros. Se desarrolló un sistema de comercio centralizado con la finalidad de excluir a competidores extranjeros, pero el descubrimiento de oro y plata en las Américas atrajo a las restantes potencias, Gran Bretaña, Francia y Holanda, que establecieron bases comerciales en la periferia de las colonias e influyeron de forma considerable en ellas. 4.
EL FINAL DEL
SISTEMA COLONIAL La filosofía de la Ilustración y la difusión de las ideas liberales tuvieron gran influencia sobre las clases altas de las colonias, pero fue la invasión napoleónica (1808-1814) de la península Ibérica la que actualizó las ideas de emancipación de Latinoamérica. Hacia 1825, toda la América española, excepto Cuba y Puerto Rico, se había independizado de la metrópoli, dando lugar a la proclamación de repúblicas criollas. En 1822 los criollos brasileños establecieron una monarquía independiente bajo un príncipe portugués. 5.
REPÚBLICAS
LIBERALES Y DICTADURAS Desaparecido el dominio español y portugués, Gran Bretaña se convirtió en la principal potencia comercial, consiguiendo establecer un dominio pleno en la América independiente. A finales del siglo XIX había triunfado en lo político el liberalismo, y en la economía se abrían nuevas posibilidades para la agricultura comercial, la minería y la modernización en las infraestructuras. Estados Unidos había reemplazado a Gran Bretaña como mercado más importante y como principal inversor de bienes de capital en Latinoamérica, y en el siglo XX estableció su hegemonía a todos los niveles sobre la región, interviniendo con frecuencia en los asuntos internos de la mayoría de los países del continente. El liberalismo del XIX se hizo cada vez más conservador en el ámbito sociopolítico en tanto que sus programas económicos favorecieron el surgimiento y desarrollo de las clases medias y trabajadoras urbanas. En algunos países, especialmente Argentina y Brasil, la inmigración europea extensiva aceleró el crecimiento. Ésta organizaría partidos políticos más modernos para hacer frente a las viejas elites liberales. Las nuevas clases sociales exigieron cada vez más su participación en la vida política. Entretanto, la población rural continuaba viviendo en la más profunda pobreza y opresión, si bien elementos revolucionarios empezaron a aparecer en su seno a lo largo del siglo XX. La migración rural a las ciudades se convirtió en algo habitual y característico, a menudo creando extensos cinturones de miseria, y aunque se mantuvo la desigualdad en el modo de vida entre la ciudad y el campo, la producción agrícola continuó siendo el pilar de la economía de exportación de Latinoamérica. Las revoluciones, dirigidas y promovidas generalmente por las clases medias y apoyadas por los trabajadores y el campesinado descontento, tuvieron lugar en México, Brasil, Argentina, Guatemala, Bolivia, Cuba, Nicaragua y en otros países; en todas ellas, sus líderes adoptaron diversas ideologías emergentes (populismo, nacionalismo, socialismo).
[1] Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000. © 1993-1999 Microsoft Corporation. |
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