Mide GDF
manifestaciones con dos varas

El sábado, personal
del Gobierno impidió que panistas colocaran moños blancos en puentes
vehiculares

Grupo Reforma
Ciudad de México (2 agosto 2006).- Cuando se trata de
aplicar la normatividad local en materia de marchas y plantones, el
Gobierno del Distrito Federal tiene dos diferentes varas para medir
a los manifestantes que salen a las calles.
Mientras consiente que perredistas tengan completamente bloqueada
una vialidad primaria como Paseo de la Reforma, que se cuelguen de
la electricidad, estacionen vehículos en lugares prohibidos,
perforen el concreto hidráulico de la avenida o que tengan tanques
de gas en la vía pública, a los panistas y los priistas les aplica
la ley a rajatabla.
Esto ocurre pese a que se violan desde el bando informativo 13,
emitido por Andrés Manuel López Obrador cuando era
Jefe de Gobierno capitalino, hasta el derecho al libre tránsito
consagrado en la Constitución.
Expertos en derecho constitucional, catedráticos y académicos
coinciden en que el plantón en el corredor Reforma-Zócalo y la
omisión de los Gobiernos local y federal para aplicar la ley envían
un mensaje de anarquía a la población.
Carlos Gaza, doctor en Derecho Constitucional y presidente del
Instituto Iberoamericano de Derecho, dijo en entrevista que se nota
que tanto para el Gobierno federal como para el local, los intereses
políticos están por encima del marco de
derecho.
El constitucionalista Clemente Valdés también catedrático de la
UNAM, opinó que no hay derechos absolutos como tampoco libertades
absolutas.
El doctor en Derecho aseguró que el Gobierno local no solamente
actúa con omisión para preservar la ley sino que encubre una acción
delictiva como es la afectación a derechos de terceros.
Cuestionado sobre la situación de violación a leyes, reglamentos y
normas diversas por los manifestantes del PRD en plantón desde el
domingo, el Jefe de Gobierno negó que se les esté solapando.
"No hay ningún solapamiento a la ley, siempre se actúa con
inteligencia, cosa que hace mucha falta y espero que todos estemos
siempre con la responsabilidad que esté a la altura del cargo que
desempeñamos", dijo Encinas en su conferencia de prensa mañanera.
Sin embargo, la postura del Jefe de Gobierno se modifica cuando se
trata de manifestaciones políticas de otros partidos o incluso de
grupos ciudadanos.
Apenas el sábado pasado policías capitalinos y personal de
Protección Civil del Gobierno local impidieron a dirigentes y
militantes del PAN colocar moños blancos y pendones en los puentes
peatonales de avenidas como Periférico y Canal de Miramontes, con el
argumento de que violaban el Reglamento para el
Ordenamiento del Paisaje Urbano del Distrito Federal.
Empero, la Administración local no hizo nada por impedir la manta
gigante colocada en el edificio de la Asamblea Legislativa del DF en
pleno Zócalo, sitio que forma parte de la zona patrimonial del
Centro Histórico.
Los campamentos perredistas en Reforma llevan instalados desde el
domingo pasado sin ser molestados por las autoridades locales,
mientras que este mismo martes policías de la Delegación Venustiano
Carranza impidieron que una manifestación de 80 vecinos que se
oponen a la construcción de un puente se convirtiera en
un bloqueo en Calzada Ignacio Zaragoza.
El 11 de mayo pasado, estudiantes de la Escuela Nacional de
Antropología e Historia bloquearon Periférico y en menos de tres
minutos fueron desalojados con 250 granaderos del DF que usaron
escudos toletes y gas pimienta para dispersarlos.
Desalojan policías armados a vecinos
Con policías armados y bajo la condición de no invadir más de tres
carriles de la vía pública, autoridades de la Delegación Venustiano
Carranza restringieron una manifestación de 80 vecinos que se oponen
a la construcción de un puente vial.
Los inconformes marcharon por la calle 47 y Economía
en la Colonia I. Zaragoza para exigir información y una consulta que
defina la construcción del Distribuidor Vial que servirá como ruta
de desahogo al tránsito de la terminal 2 del aeropuerto.
A decir de los vecinos, la obra representa un peligro para sus
viviendas pues aseguran que un ducto de hidrosina pasaría por debajo
de sus casas, se talarían más de 44 árboles y se afectaría a los
comercios establecidos en la zona.
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