Discurso del
Presidente del Senado,
Carlos Navarrete Ruiz, durante la
inauguración del Foro:
Los Desafíos de
la Competitividad en México 2009,
que organiza el Centro de
Investigación y Docencia Económica.
Viernes, 25 de septiembre de 2009
Carlos
Navarrete Ruiz (CNR).-
Agradezco a nombre del Senado de la
República enormemente la invitación
del director del Centro de
Investigación y Docencia Económica,
para dirigirnos unas palabras al
inicio de este importante foro y
tener el honor además de inaugurar
este importante evento.
El CIDE es una institución que tiene
historia, que tuvo motivaciones
importantes para su creación, para
su fundación y es necesario no
perder la memoria, ni perder el
agradecimiento tampoco.
México se vio enriquecido por una
importante presencia del exilio
republicano español que dio origen
al Colegio de México, gran
institución mexicana que enriqueció
la vida intelectual y académica de
México y que formó generaciones muy
importantes de mexicanos, no lo
olvidamos.
Pero tampoco hay que olvidar la otra
gran aportación del exilio de
América del Sur, en 1974 América
Latina era diferente, como el mundo
era diferente por cierto, un mundo
bipolar, un mundo en la Guerra Fría
en la lucha de las potencias, un
mundo que intentaba buscar salidas a
la situación económica de aquel
tiempo y diversos países construían
salidas propias, días nacionales
para enfrentar su situación.
1974 era un año después de que una
dictadura militar había interrumpido
un proceso democrático (inaudible)
en Chile, eran tiempos en que el
estatismo parecía la salida de los
gobiernos nacionales, parecía que el
Estado lo era todo, que el Estado
tenía la única y principal
responsabilidad.
Eran tiempos en donde los
economistas buscaban salidas propias
para las economías de sus países y
en 1974 en México había destacadas
personalidades de Brasil, de
Argentina, de Uruguay, de Chile y
qué venturosa conjunción.
Y es necesario recordar a una gran
maestra, a Trinidad Martínez Tarragó,
hija de exiliados españoles,
compañera de exiliados chilenos y
sudamericanos, mujer valiosa y
brillante que concibió, dice en sus
entrevistas más sentidas, en un
embotellamiento en el periférico una
institución que permitiera que
estudiantes mexicanos pudiesen tener
un lugar para abrevar del
conocimiento en el posgrado.
Venía ella de experiencias no muy
agradables en el extranjero, sabía a
veces lo que ocurría con estudiantes
mexicanos que con enormes
dificultades iban a estudiar al
extranjero, para recibir educación
mediocre, para tener solamente un
papelito sin tener conocimiento de
la misa completa, como solía decir
la maestra.
Y entonces, decidió que aquí en
México se podía hacer una
institución pública, se podía
convocar a académicos, se podía
invitar a mexicanos y mexicanas de
valía, se podía transmitir el
conocimiento, hacer investigación,
aplicar el conocimiento en la
realidad mexicana.
Eran tiempos del estatismo de Luis
Echeverría, sí, pero no todo hay que
echarlo en la historia en la parte
negativa, algo dejó y creo que mucho
de bueno esta aventura de una
maestra valiosa que logró en el
gabinete presidencial conciliar
voluntades y simpatías, Horacio
Flores de la Peña, secretario de
Patrimonio Nacional, y otros
secretarios más que se involucraron
en esto.
Hoy ciertamente el director lo ha
dicho, el mundo cambió, América
Latina cambió y México cambió y en
consecuencia el CIDE cambió y qué
bueno que así sea.
El CIDE es hoy una institución
abierta al conocimiento del mundo,
al debate de los grandes temas en el
mundo, a la investigación, a la
docencia, a la educación y esto hay
que saludarlo sin duda alguna, pero
además, y lo digo en mi calidad de
Presidente del Senado, reconozco y
felicito al CIDE su vocación de
vinculación con la sociedad, con las
instituciones nacionales y su
aportación invaluable para el
desarrollo de acciones muy
importantes en el sector público y
también en el sector privado.
Por eso, debo saludar con enorme
gusto a directivos del Centro,
académicos, alumnos, darle la
bienvenida a los ponentes
internacionales invitados a este
foro, a dirigentes empresariales,
porque muchos podemos dar testimonio
de que el CIDE está siempre presente
en los temas más importantes del
país, está vinculando el
conocimiento que se genera en el
Centro con la toma de decisiones
importantes en las empresas y en sus
organizaciones, en los Poderes de la
Unión, en el Poder Ejecutivo.
No puedo dejar de subrayar y esto lo
haga a nombre propio para no
involucrar al conjunto del Senado,
mi aspiración todavía no satisfecha
de que lo que el CIDE produce se le
hiciera más caso en el gabinete
presidencial.
Ojalá hubiera más receptividad para
lo que aquí se dice, se investiga,
se sugiere, se escribe, se propone
pudiera ser tomado en cuenta, porque
da la impresión a veces que tenemos
instituciones de primer nivel como
éste, pero que quienes toman
decisiones fundamentales en el día a
día no tienen tiempo de leer sus
propuestas o no están convencidos de
la calidad de lo que el CIDE
produce.
No es el caso del Senado, por
cierto, y debo reconocerlo, el CIDE
en más de una ocasión ha contribuido
con el Senado de la República,
integrantes del centro son
frecuentemente invitados por el
Senado a mesas de debate, a foros,
ha participado conduciendo, incluso,
eventos del Senado, recuerdo ahora
en febrero el foro México ante la
Crisis ¿qué hacer para crecer? donde
un ex director del CIDE aceptó
nuestra invitación de conducir una
mesa ni más ni menos que con ex
presidentes destacados de diversos
países de América Latina y Europa.
Y yo, en lo particular, le tengo
afecto, reconocimiento, admiración
al trabajo del Centro de
Investigación y Docencia Económica,
y que bueno que este foro sobre
competitividad a 35 años de la
fundación del centro se da ahora,
porque hay que decirlo y no me
extenderé mucho.
Sí, el país tiene un problema de
finanzas públicas, es verdad, no lo
podemos ocultar, pero los tiempos de
vivir del petróleo han terminado y
hay que asumirlo plenamente, la
herencia que nos dejaron muchas
generaciones ha sido ya consumida,
el presupuesto nacional no puede
sostenerse ni con la producción del
petróleo, ni con el producto de su
venta.
Se requieren nuevas fuentes de
financiamiento del Estado mexicano,
es verdad, nadie ignora que no se
puede gastar lo que no se ingresa,
nadie ignora que no se puede tener
un presupuesto semejante cuando hay
una caída de los ingresos, pero el
país no solamente tiene un problema
de finanzas públicas y es un error
solamente diseñar respuestas para
este problema ignorando o haciendo a
un lado otros problemas que también
están vinculados.
El país tiene sobre todo un problema
de no crecimiento económico, por
demasiado tiempo y el no crecimiento
económico trae consecuencias
concretas en el empleo, trae
consecuencias concretas en la
economía de los empresarios, en la
economía de las familias, en la
economía del gobierno, en la
economía de los ciudadanos que cada
día tienen menos ingresos en el
bolsillo para gastar y esta economía
no está sana, evidentemente.
Pero además de eso también tenemos
un serio problema en la
competitividad, sí, el país requiere
tomar medidas urgentes en materia de
competitividad, nadie podemos estar
satisfechos en esta materia con lo
que realiza en los últimos años, y
es una tarea en donde todos tenemos
responsabilidades, el estado
mexicano los tiene por supuesto, los
Poderes de la Unión, el Ejecutivo
federal, el gabinete económico
particularmente, las Cámaras de
Congreso en las reformas necesarias,
los empresarios mexicanos, sin duda
alguna, nadie podemos eludir estas
responsabilidades.
Por eso, convocar ponentes de la
calidad que se han convocado, tener
la participación tan destacada de
todos ustedes, mexicanos, mexicanas
interesadas, interesados en el
futuro del país, pero también en el
presente es de la mayor importancia
y qué bueno que senadores de la
República estén aquí presentes,
saludos a mis compañeros del Senado
de la República aquí presentes y qué
bueno que estén acompañando este
esfuerzo y participando en este
importante foro.
Finalmente, me es muy grato en estos
momentos de situación difícil para
el país acompañar, pero sobre todo,
declarar formalmente inaugurados los
trabajos de este foro sobre los
Desafíos de la competitividad en
México.
Y espero que lo que nos digan los
invitados internacionales, lo que
comenten y propongan los
participantes en este foro, los
textos y documentos que se
presenten, las propuestas que sean
colocadas sobre la mesa sirvan de
insumo para la toma de decisiones en
el gobierno, en el Poder
Legislativo, en el sector
empresarial, que para eso es lo que
necesitamos a instituciones tan
importantes como el Centro de
Investigación y Docencia Económica.
Larga vida al CIDE, qué bueno que
viene de donde viene, qué bueno que
tiene patrimonio histórico, qué
bueno que tiene actualidad moderna,
qué bueno que tiene apertura, qué
bueno que tiene preocupaciones, qué
bueno que tiene al personal tan
importante que labora en él, qué
bueno que México cuente con el CIDE.
Que sea para bien.
Muchas gracias.
Fuente:
http://comunicacion.senado.gob.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=11932&Itemid=1
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