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México y la recesión mundial, tiempos difíciles
El horizonte de la economía mundial sigue ensombreciéndose y en los grandes centros del mundo industrializado continúan operándose ajustes del empleo y revisándose a la baja las previsiones para el cierre del presente año y para el próximo. En México, las autoridades del banco central confirmaron su más reciente pronóstico de un crecimiento nulo para 2001, al tiempo que volvieron a desplazar por un trimestre su vaticinio de un eventual inicio de recuperación económica, que ahora, según la misma fuente, podría ocurrir hasta el tercer trimestre de 2002. Todo esto ocurre en medio de una discusión estéril por su falta de resultados sobre la reforma fiscal, tema de indudable importancia sobre el que los actores políticos y económicos han dejado desde hace un tiempo de decir cosas sustantivas y que empieza a ser objeto de opiniones y actitudes cada vez más banales. La disputa entre el ejecutivo y el Congreso a propósito de quién tiene ahora la responsabilidad política sobre este tema ocurre en la víspera de la presentación del proyecto presupuestal del gobierno para el año próximo, con el que deberán darse a conocer los criterios y las grandes cifras que orientarán las acciones de la política económica por un año, el segundo del actual gobierno, que se anuncia sumamente problemático por el entorno de crisis generalizada que estamos viviendo y por la acumulación de problemas internos que demandan respuestas de política pública que se han tardado demasiado tiempo en ser diseñadas e instrumentadas.
+Uno de los indicadores que mayor preocupación despierta
entre los
+¿Qué revela una caída del índice de confianza de los
consumidores? Ni +De julio a septiembre la tasa anualizada del PIB se contrajo en 0.4% (en el segundo trimestre había registrado un raquítico crecimiento de 0.3%). Este resultado general se acompañó de una caída generalizada del gasto de los gobiernos estatales y locales, de un fuerte decrecimiento de las exportaciones de bienes y servicios (-16.6% en el trimestre) y una importante desaceleración de la inversión fija residencial (-11.9 por ciento).
+La incertidumbre que pesa sobre la economía de Estados
Unidos se
+Por su parte, la economía japonesa sigue deteriorándose con
fuerza. En +Un total de 930 mil jefes de familia se vieron directa o indirectamente afectados en el pasado mes de septiembre por despidos laborales o reducciones de jornadas, lo que constituye un fortísimo aumento frente a los 50 mil de hace exactamente un año. En solo 12 meses su número creció 18 veces. +Mientras el entorno internacional se degrada, en México seguimos a la espera. A la espera de un acuerdo político para la reforma fiscal, de programas de fomento productivo y de reactivación del mercado interno. La espera, cabe recordarlo, ya estaba planteada antes de la configuración del actual escenario de crisis internacional. En realidad estaba latente en la sociedad desde hace años, pero la despertó y la hizo explícita el cambio político electoral del año pasado. La oferta de cambio la alimentó, y se crearon grandes expectativas en todos los sectores. A once meses de ocurrido el relevo presidencial de diciembre de 2000, esas expectativas parecen estar seriamente fracturadas frente a lo que se percibe en varios sectores de la sociedad y la economía como pasividad del gobierno para diseñar y ejecutar acciones que honren su propuesta política electoral.
Esta es una versión resumida del Informe Económico Semanal de
ERI, año 7, Noviembre de 2001. Para informes y suscripciones
comunicarse al 5584 99 09 o al 55649746
Autor: ERI, Consultores en Economía Regional e Internacional
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