Gobernantes de México

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Gobernantes de México a través de la Historia

Índice

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México Democrático

2006 - 2012 Felipe de Jesús Calderón Hinojosa

Originario de Morelia, Michoacán, Felipe Calderón nació el 18 de agosto de 1962.

Es abogado egresado de la Escuela Libre de Derecho con maestría en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, y en Administración Pública por la Universidad de Harvard.

Felipe Calderón desempeñó altas responsabilidades partidistas, entre las cuales destacan, dirigente nacional juvenil del PAN en 1986, secretario general en 1993, y presidente de Acción Nacional durante el trienio 1996-1999. En su carrera parlamentaria fue representante ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en 1988 y diputado federal en 1991.

En el 2000 fue parte de la LVIII Legislatura Federal, en la cual se desempeñó como Coordinador Parlamentario del PAN y Presidente de la Junta de Coordinación Política. Dentro de la administración pública, Felipe Calderón fue en 2003 Director General del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS), y Secretario de Energía en 2004.

En 2005 fue electo candidato del PAN a la Presidencia de la República, y el 2 de julio del año 2006 la ganó para el periodo 2006-2012.[1]

2000 - 2006 Vicente Fox Quesada

Vicente Fox, originario de la ciudad de México, nació el 2 de julio de 1942.

Es el segundo de nueve hijos del matrimonio de José Luis Fox, de oficio agricultor, y doña Mercedes Quesada.

Siendo niño se trasladó, junto con su familia, al Rancho San Cristóbal en el municipio de San Francisco del Rincón, en el estado de Guanajuato, donde tuvo oportunidad de convivir con los hijos de los ejidatarios, compartir con ellos su niñez y, según sus propias palabras, “conocer de cerca uno de los males que se pueden evitar en nuestro país: la pobreza”.

Vicente Fox es una persona amable, respetuosa, sencilla y honesta que, por su vida en el rancho, ha sabido aquilatar la lealtad de la gente y apreciar el gran potencial que tiene México para ser un gran triunfador.

"Sé del valor de las oportunidades. Crecí en un ejido con los hijos de los campesinos y la única diferencia con mis amigos de la infancia son las oportunidades que yo sí tuve".

Estudió la carrera de Administración de Empresas en la Universidad Iberoamericana, campus ciudad de México. De esta época Vicente Fox recuerda que su apariencia provinciana, “de ranchero", contrastaba con la de sus compañeros.

Cursó el Diplomado de Alta Gerencia, impartido por profesores de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard.

En 1964 ingresó a la empresa Coca-Cola de México, como supervisor de ruta.

A bordo de un camión de reparto tuvo la oportunidad de conocer los lugares más recónditos del país. Por su desempeño llegó a ocupar el puesto de presidente de la compañía para México y América Latina, siendo el gerente más joven de la empresa.

Con la experiencia adquirida, decidió regresar a Guanajuato y participar activamente en los ámbitos empresarial, político, social y educativo, para mejorar esa realidad.

Como empresario o como político, Vicente Fox Quesada ha buscado siempre el bien común y la igualdad de oportunidades.

Como padre amoroso, junto con sus cuatro hijos adoptivos, Ana Cristina, Vicente, Paulina y Rodrigo, ha compartido la alegría del hogar y del trabajo.

Fue Presidente y Fundador del Patronato Casa Cuna Amigo Daniel, institución donde muchos niños reciben atención y cariño; Presidente del Patronato Loyola, promotor de la Universidad Iberoamericana, campus León, así como del Instituto Lux, centro educativo en donde se han formado miles de guanajuatenses.

Se ha desempeñado como Consejero de la Cámara México-Americana de Comercio y como Director del Grupo Fox, cuyas empresas –-dedicadas a los ramos agrícola, ganadero y agroindustrial, así como a la producción de calzado y bota vaquera de exportación–- generan diversas fuentes de trabajo.

Se afilió al Partido Acción Nacional (PAN) en la década de los ochenta, motivado por Manuel J. Clouthier.

En 1988, fue electo diputado federal por el Tercer Distrito de León, Guanajuato.

En el Congreso atendió de manera especial los temas agropecuarios. En esta época también escribió en diversos periódicos nacionales y estatales.

En 1991 contendió en las elecciones para gobernador del estado de Guanajuato. Y en 1995, nuevamente participó en la elección extraordinaria para gobernador, donde resultó electo por una mayoría significativa.

Durante su administración, Vicente Fox rindió cuentas claras, tanto en las finanzas del estado como en su patrimonio personal. Y logró que Guanajuato se convirtiera en la quinta economía más importante de México Por los buenos resultados de su gobierno, fue electo candidato a la Presidencia de la República, como abanderado de la Alianza por el Cambio (PAN-PVEM), para las elecciones del año 2000.

Es autor del libro autobiográfico Vicente Fox a Los Pinos, que resume su pensamiento político y su inmensa pasión por México.

El 2 de julio Vicente Fox ganó las elecciones y, ese mismo día, se comprometió a "...integrar un gobierno plural, honesto y capaz. Un gobierno que incorpore a los mejores ciudadanos de este país".

El 1 de diciembre de ese mismo año, el Presidente de todos los mexicanos, Vicente Fox Quesada, en su Mensaje a la Nación, se obligó a seguir construyendo un país generoso:

"Hoy, todos y todas somos responsables de cumplir el mandato que nos dimos en esa ejemplar elección –-señaló convencido–-. Mandato de cambio para instaurar un ejercicio democrático del poder, que está en nuestras manos y a nuestro alcance, donde todos estaremos mejor”.

A un año de haber ganado las elecciones presidenciales, el 2 de julio de 2001 tuvo lugar en la residencia oficial de Los Pinos, un acontecimiento histórico: la boda civil del licenciado Vicente Fox Quesada, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, con la señora Marta Sahagún Jiménez, quienes de esta manera festejaron tres sucesos muy importantes: el cumpleaños 59 del mandatario, el primer aniversario del cambio democrático en México y su matrimonio.

Hoy, México es otro. Y el Presidente de la República realiza una labor incansable día tras día, para cumplir con lo que señaló en su discurso de Toma de Posesión:

“Estoy –-y seguiré–- obligado a continuar el esfuerzo de esta gran nación. A trabajar con pasión por quienes nos dieron patria, por quienes construyeron el México que hoy tenemos y por quienes soñaron con un México diferente, exitoso y triunfador".[2]


México Independiente

1994 - 2000 Ernesto Zedillo Ponce de León

Ernesto Zedillo Ponce de León (1951- ), político y economista mexicano, presidente de la República (1994-2000). Nacido en la ciudad de México, pasó su infancia en Mexicali (Baja California Norte), situada en la frontera con Estados Unidos. En 1968, como miembro de la moderada Agrupación Emiliano Zapata, participó en las protestas estudiantiles de ese año contra el presidente Gustavo Díaz Ordaz. Tres años más tarde ingresó en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), la principal formación política de su país, de la que provenían todos los presidentes mexicanos desde su fundación. Posteriormente estudió en la Universidad de Yale (New Haven, Estados Unidos), gracias a una beca concedida por el gobierno mexicano, y en 1981 se doctoró en Ciencias Económicas. Durante los años posteriores a la crisis de la deuda mexicana de 1982 trabajó en el Banco de México, donde obtuvo una valiosa experiencia en política económica.

En diciembre de 1988 entró a formar parte del gabinete presidido por Carlos Salinas de Gortari como secretario (ministro) de Programación y Presupuesto, cargo que ostentó hasta enero de 1992. En dicho cometido, colaboró en la redacción de un plan nacional de desarrollo y en el establecimiento de una política económica que redujo la habitualmente alta tasa de inflación de México hasta cifras inferiores al 10%. Durante parte de los dos últimos años de la presidencia de Salinas, Zedillo fue secretario de Educación (enero de 1992-noviembre de 1993). Desde ese cargo desempeñó un importante papel en la descentralización del sistema educativo federal que devolvió el control a los gobiernos de los estados, contrarrestando de este modo la influencia del poderoso sindicato nacional de maestros.

Dentro del PRI, Zedillo fue identificado como miembro del grupo de jóvenes tecnócratas que tuvo enfrentamientos con los dirigentes más viejos del partido por su apoyo a las medidas de reforma económica, entre ellas, la privatización de empresas públicas y la reducción de aranceles comerciales con otros países, apoyando la aprobación del Tratado de Libre Comercio Norteamericano (TLC), también conocido como NAFTA. En marzo de 1994, tras el asesinato de Luis Donaldo Colosio (el candidato del PRI a las elecciones presidenciales que iban a celebrarse en el mes de agosto de ese año), Zedillo fue designado nuevo candidato de su partido. En una carrera a tres bandas por la presidencia, Zedillo tuvo que enfrentarse a la dura oposición de un adversario tradicional, el Partido de Acción Nacional (PAN), partido conservador de centroderecha, encabezado por Diego Fernández de Ceballos, y a la del recién creado Partido de la Revolución Democrática (PRD), de centroizquierda, encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas. En las elecciones presidenciales de agosto de 1994, que fueron consideradas por algunos observadores y estudioso como las más limpias de la historia de México, Zedillo fue elegido presidente de la República.

Tras ser investido presidente el 1 de diciembre de 1994, se enfrentó a una crisis económica inmediata, cuando los inversores extranjeros y nacionales perdieron la confianza en un peso sobrevalorado, provocando, en pocas semanas, la caída de su valor en más de un 40% frente al dólar. El préstamo económico realizado por Estados Unidos, con la ayuda de organizaciones internacionales y de otros países, proporcionó un alivio inmediato a los mercados financieros y al gobierno de Zedillo. Sin embargo, a partir de ese momento éste tuvo que enfrentarse a una vertiginosa subida de la inflación, a la disminución de la confianza de los inversores y, a los ojos de la mayoría de los economistas, a una recesión prolongada. La voluntad de Zedillo también se vio desafiada por la creciente agitación social, alimentada por el declive de las economías de muchos mexicanos y por un nuevo movimiento revolucionario, el de los zapatistas, surgido en el estado de Chiapas el 1 de enero de 1994, durante los meses finales de la presidencia de Salinas de Gortari.

Pasó a ser considerado, definitivamente, el artífice de la apertura política mexicana que permitió, en julio de 1997, la victoria electoral de Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de gobierno del Distrito Federal en la misma fecha en la cual el PRI dejaba de poseer la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados.

Finalizado su mandato, el 1 de diciembre de 2000 fue sucedido al frente de la República por Vicente Fox Quesada, vencedor de las elecciones presidenciales celebradas en julio de ese año como candidato de la Alianza por el Cambio, integrada fundamentalmente por el PAN.[3]

1988 - 1994 Carlos Salinas de Gortari

Carlos Salinas de Gortari (1948- ), político mexicano, presidente de la República (1988-1994). Nacido en la ciudad de México, se licenció en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México, en 1969. Más tarde, estudió en la Universidad de Harvard (Estados Unidos), donde obtuvo un máster en Administración Pública (1973), otro en Economía Política (1978) y el Doctorado en Economía Política y Administración Pública (1978). Cuando Salinas regresó a México, fue nombrado subdirector de Programación Económica del gobierno, como principal asesor del director, Miguel de la Madrid, que había sido uno de sus profesores en la universidad. Dimitió en 1981 para dirigir la campaña presidencial de Miguel de la Madrid y, una vez nombrado éste presidente, le sucedió en el cargo de secretario de Planificación y Programación Económica. A Salinas se le atribuyó la revitalización de la Secretaría, porque se rodeó de un equipo muy joven. Pero, con la grave depresión económica que padecía México, el programa de austeridad que había diseñado provocó numerosos problemas políticos y sociales.

Designado candidato presidencial en 1987 por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se hizo todo lo posible para la celebración de unas elecciones limpias y los partidos no gubernamentales tuvieron un gran despliegue. Salinas obtuvo algo más del 50% de los votos, ante las denuncias de la oposición, que hablaba de fraude por parte del PRI. Salinas, que afirmaba ser centrista y progresista, prometió trabajar tanto con los grupos políticos de izquierdas, como con los de derechas. Tras ganar las elecciones, tuvo que enfrentarse con enormes problemas, pero gracias a un ambicioso programa de modernización, logró revitalizar la economía de México, estimulando las exportaciones, apoyando el libre comercio con Estados Unidos y asumiendo en 1991 el liderazgo para lograr un acuerdo de libre comercio entre los países de Centroamérica. Uno de sus primeros actos de gobierno fue la puesta en marcha del Programa Nacional de Solidaridad (PRONASOL), objeto de numerosas críticas.

En diciembre de 1992, el Tratado de Libre Comercio Norteamericano (TLC) fue firmado por Salinas, el presidente de Estados Unidos, George Bush, y el primer ministro canadiense, Brian Mulroney. Este acuerdo entró en vigor en enero de 1994, tras ser aprobado por las cámaras legislativas de los tres países firmantes.

El éxito obtenido por Salinas en el campo de la liberalización económica no se correspondió con el resultado de las reformas del sistema político. Pese a ello, durante su mandato se garantizó una mayor transparencia y representatividad a los partidos de la oposición, que ampliaron su presencia en los gobiernos locales y estatales y su papel en las cámaras federales. En enero de 1994, tuvo que enfrentarse a una rebelión del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) formado mayoritariamente por campesinos del estado de Chiapas, que hizo un llamamiento para un “levantamiento civil” pacífico con el fin de defender los derechos de los votantes en las elecciones presidenciales que iban a celebrarse en el mes de agosto (véase Zapatistas). Como, según la Constitución, Salinas no podía ser reelegido para un segundo mandato, el PRI designó candidato a Luis Donaldo Colosio. Cuando éste fue asesinado, en plena campaña, la elección recayó en Ernesto Zedillo Ponce de León, quien tomó posesión de la presidencia de su país el 1 de diciembre de ese mismo año.

Tres meses después del final de su mandato, Salinas abandonó México tras la detención de su hermano Raúl, el cual había sido acusado entre otros delitos por el asesinato de Colosio. Carlos Salinas prestó declaración, en noviembre de 1996 y en enero de 1997, en la Embajada mexicana en Dublín (Irlanda), con motivo de las investigaciones judiciales referidas al mencionado asesinato de Colosio. Antes de afincarse en Irlanda, Carlos Salinas había vivido en Canadá, Cuba y Estados Unidos.[3]

1982 - 1988 Miguel de la Madrid Hurtado

Miguel de la Madrid Hurtado (1935- ), político, abogado y economista mexicano, presidente de la República (1982-1988). Nació en Colima en 1935. Realizó estudios de derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México y de administración pública en Harvard (Estados Unidos). Ocupó importantes cargos públicos relacionados con las finanzas de su país. Durante el gobierno de José López Portillo (1979-1981) ocupó la secretaría (ministerio) de Programación y Presupuesto. En 1981 fue nombrado candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y elegido presidente en 1982 en las elecciones generales del 4 de julio. Durante su mandato tuvo que afrontar las dificultades económicas, renegociando la deuda externa y aplicando un plan de austeridad en el gasto y de lucha contra la corrupción en los cargos públicos. En 1984 visitó varios países latinoamericanos, proponiendo la unidad de criterios para la cooperación económica y la renegociación de la deuda externa. Sus tesis fueron expuestas ante el Grupo de Contadora, y provocaron el recelo de Estados Unidos. En 1988 fue sustituido por Carlos Salinas de Gortari, de su mismo partido.[3]

1976 - 1982 José López Portillo y Pacheco

José López Portillo (1920-2004), político mexicano, presidente de la República (1976-1982). Nació el 16 de junio de 1920, en la ciudad de México, en el seno de una familia de destacados políticos y juristas. Cursó estudios superiores de Derecho en la Universidad de Chile y en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Escritor, profesor universitario y abogado de éxito, ingresó en la Administración del Estado en 1959 y desempeñó varios cargos.

Como secretario de Hacienda y Crédito Público (1973-1975) del gobierno presidido por Luis Echeverría Álvarez, reformó la estructura tributaria de México, incrementando sustancialmente los ingresos del gobierno. Designado sucesor de Echeverría por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue elegido presidente de la República en 1976. Su administración estuvo marcada por sus esfuerzos para aprovechar los inmensos recursos petroleros de México y por lograr una mayor independencia económica respecto de Estados Unidos. Promovió la denominada Alianza para la Producción, promulgó una ley de amnistía política, y en el campo de las relaciones internacionales restableció relaciones diplomáticas con España, convocó una importante reunión Norte-Sur y propuso en la Organización de Naciones Unidas (ONU) un Plan Mundial de Recursos Energéticos. También introdujo importantes cambios en la Cámara de Diputados, al incrementar el número de miembros a 400, teniendo en cuenta que al menos 100 de ellos deberían ser miembros de partidos de la oposición. De este modo, logró que pudieran ser oídas las demandas de los partidos más pequeños y no sólo las del PRI, que había dominado la vida política de México desde 1929. Sin embargo, en 1982, su gobierno perdió prestigio, debido a la corrupción y a la enorme deuda exterior, contraída por los fuertes préstamos internacionales. Algunas de sus últimas medidas fueron la devaluación del peso y la nacionalización temporal de la banca privada.

José López Portillo falleció el 17 de febrero de 2004 en la ciudad de México.[3]

1970 - 1976 Luis Echeverría Álvarez

Luis Echeverría Álvarez (1922- ), político mexicano, presidente de la República (1970-1976), intentó desarrollar una política progresista, planteó las bases de una apertura democrática y alentó la crítica informativa y de prensa.

Nacido el 17 de enero de 1922 en la ciudad de México, estudió derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se licenció en 1945, año en el que inició su carrera política. De inmediato se convirtió en el secretario particular del presidente del Partido Nacional Revolucionario —la principal organización política mexicana que, en 1946, pasó a denominarse Partido Revolucionario Institucional (PRI)—, el general Rodolfo Sánchez Taboada. Secretario de Prensa del PRI, a partir de 1954 fue oficial mayor de la secretaría (Ministerio) de Educación. Desde noviembre de 1963 hasta noviembre del año siguiente, ocupó por vez primera el cargo de secretario de Gobernación, durante la presidencia de Adolfo López Mateos. Continuó desempeñando el cargo, entre diciembre de 1964 y noviembre de 1969, en el gabinete de Gustavo Díaz Ordaz, mandato bajo el cual tuvo lugar la matanza de la plaza de las Tres Culturas (sucesos de Tlatelolco), en octubre de 1968.

El 14 de diciembre de 1969 fue declarado candidato del PRI a la presidencia de la República, y logró el triunfo en las elecciones de julio de 1970. Durante su gobierno (1 de diciembre de 1970-30 de noviembre de 1976), llevó a la práctica una activa política exterior reforzando y ampliando la presencia de México en todos los organismos y foros internacionales. En 1974, a propuesta de México, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó la Carta de los derechos y deberes económicos de los estados, complementaria de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y en 1975 participó en la fundación del Sistema Económico Latinoamericano (SELA), organismo regional destinado a fomentar el desarrollo independiente de los países de la región. Diversificó el comercio y las fuentes de tecnología, así como su financiación. Movido por ese deseo, viajó a Japón, Canadá, Europa Occidental, la Unión Soviética y China Popular; más tarde, a Sudamérica, y, finalmente, a África y a las naciones árabes, al Oriente Próximo y a la India. En política interior, para acallar la agitación estudiantil y los brotes guerrilleros, intentó una democratización de las organizaciones políticas y sindicales a la vez que realizó diversas nacionalizaciones, como la del cobre, en 1971, impulsando el desarrollo de los ejidos colectivos y el reparto masivo de tierras a los campesinos, lo que le atrajo la animadversión de los grupos conservadores mexicanos y extranjeros. Creó el Instituto Mexicano de Comercio Exterior (IMCE) e instituyó, en 1975, las secretarías de Turismo y de Reforma Agraria.

Luis Echeverría se distinguió por su apoyo permanente a la causa de la República española en el exilio, así como a los numerosos españoles que vivían en México. Apoyó igualmente al régimen de Fidel Castro en Cuba, con el que México mantuvo excelentes relaciones, y al de Salvador Allende, en Chile. Después del asesinato de este último, abrió las puertas de México a los exiliados chilenos que escapaban de la dictadura del general Augusto Pinochet.

Las adversas condiciones económicas, tanto internas como internacionales, le obligaron a devaluar el peso mexicano, lo que provocó un gravísimo movimiento especulativo y la caída de la paridad hasta niveles nunca conocidos. Tras abandonar la presidencia de la República, fue miembro del Comité Ejecutivo de la UNESCO (1977) y embajador mexicano itinerante durante 1977 y 1978. Aunque presentó su candidatura para ejercer la Secretaría General de Naciones Unidas en 1981, se retiró para permitir la elección del peruano Javier Pérez de Cuéllar. En febrero de 1998, hubo de declarar ante la comisión parlamentaria que investigaba los sucesos de Tlatelolco.[3]

1964 - 1970  Gustavo Díaz Ordaz

Gustavo Díaz Ordaz (1911-1979), político mexicano, presidente de la República (1964-1970). Nacido el 12 de marzo de 1911 en San Andrés Chalchicomula (la actual Ciudad Serdán, en el estado de Puebla), inició sus estudios en Oaxaca y Jalisco. A los 26 años de edad se licenció en Leyes por el Colegio del Estado de Puebla (desde 1973, Universidad Autónoma Pública del Estado de Puebla), situado en la capital estatal. Desempeñó varios cargos públicos en su división administrativa natal, antes de entrar a formar parte del Congreso Nacional, primero como diputado (1943-1946) y después como senador (1946-1952). Secretario (ministro) de Gobernación desde diciembre de 1958 hasta noviembre de 1963, durante el mandato del presidente Adolfo López Mateos, llegó a ser considerado uno de los líderes de la facción conservadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI); como tal, alcanzó la presidencia de la República el 1 de diciembre de 1964 tras vencer en las elecciones que habían tenido lugar cinco meses antes.

El gobierno de Díaz Ordaz dio un gran impulso a la enseñanza, fomentó el desarrollo económico de México, a la vez que intensificó el plan agrario integral y potenció la industrialización rural, las obras de irrigación y la electrificación del país. En 1967 efectuó un viaje a todos los países de Centroamérica y acordó con ellos diversos convenios de carácter económico y cultural. Ese mismo año se firmó en la capital de la República, bajo su auspicio, el denominado Tratado de Tlatelolco, del que habría de surgir el Organismo para la Proscripción de Armas Nucleares de América Latina (OPANAL). Durante su mandato, se enfrentó con dureza a una serie de huelgas estudiantiles que culminaron en los sangrientos sucesos de Tlatelolco, acaecidos en octubre de 1968, poco antes del inicio de los Juegos Olímpicos que iban a tener lugar asimismo en la ciudad de México. El 1 de diciembre de 1970 le sucedió en la presidencia el que había sido su primer secretario de Gobernación, Luis Echeverría Álvarez, también miembro del PRI. Fue el primer embajador de México en España, en abril de 1977, al reanudarse las relaciones diplomáticas entre ambos países, tras 40 años de interrupción de las mismas. Pocos meses después renunció al cargo, y el 15 de julio de 1979 falleció en la ciudad de México.[3]

1958 - 1964  Adolfo López Mateos

Adolfo López Mateos (1910-1969), político mexicano, presidente de la República (1958-1964). Nació en Atizapán de Zaragoza (estado de México) el 26 de mayo de 1910. Licenciado en Derecho, fue senador en la legislatura 1946-1952, a la vez que representante de su país en diversas reuniones internacionales. Formó parte del Comité de Propaganda en la campaña presidencial de Adolfo Ruiz Cortines, y posteriormente fue nombrado secretario general del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y presidente de la Comisión de Programa. En el ejecutivo de Ruiz Cortines ejerció el cargo de secretario de Trabajo y Previsión Social (1952-1957), desde el cual realizó una importante labor dirigida a la protección de los trabajadores.

Elegido presidente en 1958, en el transcurso de su gestión otorgó un fuerte impulso a la educación pública y creó el Instituto Nacional de Protección a la Infancia. También fomentó medidas tendentes a procurar mejoras sociales, fiscales y económicas. Así, estableció el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado; procedió a la nacionalización de la industria eléctrica (1960); fundó la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos; promovió la reforma de la Ley Federal Electoral, para intentar conseguir una mayor participación de los partidos de la oposición en la Cámara de Diputados; y ejecutó distintas obras públicas. Por lo que respecta a su política exterior, consiguió la apertura diplomática a nuevos países; convirtió a su país en uno de los miembros fundadores de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC); mantuvo su apoyo a Cuba, a pesar de las presiones de Estados Unidos; y en 1963 solucionó con este último estado, de forma favorable a los intereses mexicanos, la disputa fronteriza de El Chamizal. Durante su mandato se concedió a la ciudad de México la organización de la XIX edición de los Juegos Olímpicos de Verano, que se celebrarían en 1968.[3]

1952 - 1958  Adolfo Ruiz Cortines

Adolfo Ruiz Cortines (1890-1973), político mexicano, presidente de la República (1952-1958). Nacido en Veracruz, donde cursó sus primeros estudios, se incorporó a las filas del Ejército constitucionalista durante la Revolución Mexicana. Fue simpatizante de Francisco Ignacio Madero y, tras la muerte de éste, luchó contra Victoriano Huerta. Desempeñó puestos de relevancia como colaborador de los presidentes Lázaro Cárdenas (1934-1940) y Manuel Ávila Camacho (1940-1946). Asimismo, fue elegido gobernador de Veracruz en 1944, y designado titular de la cartera de Gobernación en 1948 en el ejecutivo de Miguel Alemán Valdés (1946-1952), a quien sucedió en la presidencia de la República.

Su gobierno supuso un giro progresista frente a la orientación más conservadora de sus dos inmediatos predecesores en el cargo. Durante su mandato se fundó el Patronato del Ahorro Nacional; se avanzó en el proceso de reforma agraria, estableciendo el Seguro Agrícola Integral; se fomentó la industria; mejoraron las infraestructuras y obras públicas, sobre todo carreteras y ferrocarriles; se construyeron nuevos oleoductos y hubo grandes avances en la electrificación del país; se dotó a la ciudad de México de grandes avenidas, parques y jardines; la educación pública fue potenciada; y se concedió el voto a las mujeres. Hasta su muerte, acaecida en Veracruz en 1973, conservó un gran prestigio e influencia.[3]

1946 - 1952  Miguel Alemán Valdés

Miguel Alemán Valdés (1900-1983), político mexicano, presidente de la República (1946-1952). Nacido en Sayula (estado de Veracruz), en 1929 se licenció en Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México. Al año siguiente resultó elegido diputado por Veracruz, y en 1935 se convirtió en magistrado del Tribunal Supremo de dicho estado. En 1936 fue elegido senador y gobernador, y desempeñó el cargo de secretario de Gobernación desde 1940 hasta 1945, año en que presentó su dimisión para concurrir a las elecciones presidenciales como candidato del Partido de la Revolución Mexicana (rebautizado en enero de 1946 con el nombre de Partido Revolucionario Institucional, PRI).

Elegido presidente de México en 1946, se rodeó de universitarios y abogados de prestigio, y abordó un ambicioso programa de obras públicas (destinado a la construcción y mejora de caminos, infraestructuras de regadío, ferrocarriles, escuelas, puertos), para cuya financiación negoció en 1947 un importante préstamo del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos. Para contener la inflación, devaluó la moneda en 1948. Extendió los beneficios del Instituto Mexicano de Seguro Social a las más importantes ciudades. También hizo planes a largo plazo para la industria petrolera estatal; mejoró el suministro de agua de la ciudad de México; llevó a cabo una campaña para incrementar el número de escuelas; y constituyó en la capital una ciudad universitaria única en el mundo, por su estilo y dimensiones. Afrontó con éxito la colonización de las nuevas tierras cultivables de la zona norte, atrayendo a las mismas a campesinos de Tlaxcala y del centro del país. Sin embargo, su administración fue acusada de corrupción, y poco después de finalizar su mandato aparecieron problemas económicos.

En sus últimos años de vida regresó a la política, centrando su actividad en la promoción del turismo; así, desde 1961 presidió el Consejo Nacional de Turismo, y apoyó la celebración en 1968 de los Juegos Olímpicos en la ciudad de México.[3]

1940 - 1946  Manuel Ávila Camacho

Manuel Ávila Camacho (1897-1955), político mexicano, presidente de la República (1940-1946). Nació en Teziutlán (estado de Puebla) y tuvo una formación autodidacta. Inició su carrera militar en 1914, en el Ejército constitucionalista. En 1920 fue designado jefe del Estado Mayor de la I Brigada de Sonora y poco después ascendió al grado de coronel. Nombrado subsecretario de Guerra y Marina (1933) y secretario de Defensa (1937), en 1940 fue elegido presidente de México como candidato del Partido de la Revolución Mexicana (PRM). En el transcurso de su administración, que se caracterizó por seguir una política económica y religiosa más conservadora que la de su predecesor, Lázaro Cárdenas, la Secretaría de Educación empezó una campaña de alfabetización; se decretó la congelación de rentas, en beneficio de las clases populares; y se estableció el servicio militar obligatorio. Durante la II Guerra Mundial, su gobierno colaboró con Estados Unidos y los demás países aliados contra las potencias del Eje. Ordenó la reanudación de relaciones diplomáticas con Reino Unido, rotas en tiempos de Cárdenas, y con la Unión Soviética. En 1944 sufrió un atentado cuando llegaba al Palacio Nacional. Al final de su mandato, el PRM cambió de nombre y estructura, pasando a denominarse Partido Revolucionario Institucional (PRI). Tras cesar en el cargo (en el que fue sucedido por Miguel Alemán Valdés), siguió desempeñando una relativa influencia política durante el resto de su vida.[3]

1934 - 1940  Lázaro Cárdenas

Lázaro Cárdenas (1895-1970), político y militar mexicano, presidente de la República (1934-1940), principal responsable de la aplicación de la reforma agraria en México durante la primera mitad del siglo XX.

General y Ministro

Nacido el 21 de mayo de 1895 en Jiquilpan de Juárez (Michoacán de Ocampo), la temprana muerte de su padre le obligó a trabajar de tipógrafo recién terminados los estudios primarios, y más tarde en una oficina de Hacienda. En 1913, tras los sucesos de la llamada Decena Trágica y el posterior asesinato del presidente Francisco Ignacio Madero, se incorporó a la Revolución Mexicana. A finales del año siguiente, después de que tuviera lugar la Convención de Aguascalientes, engrosó las filas de las tropas encabezadas por Francisco (Pancho) Villa.

En 1915 alcanzó el grado de teniente coronel, pasó a militar en las fuerzas constitucionalistas de Venustiano Carranza y se relacionó con el grupo de Sonora dirigido por Plutarco Elías Calles. En 1920 recibió el ascenso a general del Ejército constitucionalista. Años más tarde resultó elegido gobernador de Michoacán de Ocampo (su estado natal), cargo que desempeñó desde 1928 hasta 1932. Elegido en 1930 presidente del Partido Nacional Revolucionario (PNR), la formación política en cuya fundación había participado un año antes, desde el 28 de agosto hasta el 20 de octubre de 1931 compaginó su cargo de gobernador michoacano con el de secretario (ministro) de Gobernación en el gabinete del presidente Pascual Ortiz Rubio. Bajo la presidencia interina de Abelardo Rodríguez desempeñó la función de secretario de Guerra y Marina, entre el 1 de enero y el 15 de mayo de 1933.

Presidente de la República

El presidente Cárdenas con refugiados españoles Lázaro Cárdenas, presidente mexicano desde 1934, apoyó la causa republicana durante la Guerra Civil española (1936-1939). Concedió asilo a numerosos refugiados y facilitó el hospedaje y la educación a cientos de huérfanos que huían de las tropas finalmente vencedoras. Esta imagen fue tomada el 8 de junio de 1937, en la ciudad de México.Corbis/UPI

En 1934 fue elegido presidente de la República, mandato que comenzó a ejercer el 1 de diciembre de ese año y en el cual sustituyó a Abelardo Rodríguez. En 1936, el ex presidente Plutarco Elías Calles fue expulsado de México por su oposición a la política cardenista. Durante su administración, se puso en marcha un plan de reforma económica y social de seis años formulado por el PNR. Grandes parcelas de terreno de propiedad privada fueron divididas y distribuidas entre los campesinos y, con el apoyo de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), cuya secretaría general desempeñaba desde 1936 Vicente Lombardo Toledano, numerosas industrias se transformaron en cooperativas. Se aceleró la transformación en propiedad comunal de los ejidos.

En abril de 1938 reorganizó el Partido de la Revolución Mexicana (PRM), la nueva denominación adoptada desde hacía un mes por el PNR (que, a su vez, transformaría definitivamente su nombre en 1946 por el de Partido Revolucionario Institucional), que se dotó de cuatro secciones, obrera, campesina, popular y militar, con un especial hincapié sobre las dos primeras. En ese mismo año, en medio de grandes tensiones internacionales, pero con el apoyo de todos los grupos sociales del país, llevó a cabo la nacionalización de las propiedades de las compañías petroleras extranjeras para crear la empresa nacional Petróleos Mexicanos (PEMEX). Aunque adoptó una actitud conciliatoria frente a la Iglesia católica, secularizó la enseñanza. Asimismo, impulsó la educación rural, especialmente a través de la creación del Departamento de Asuntos Indígenas.

Apoyó a la II República española durante la Guerra Civil que entre 1936 y 1939 tuvo lugar en ese país, y concedió asilo a numerosos refugiados españoles, a los que otorgó la nacionalidad mexicana. Cárdenas se granjeó el apoyo de las clases campesinas y obreras, y fue uno de los presidentes más populares de México. El 30 de noviembre de 1940 finalizó su mandato presidencial y fue sustituido por el también miembro del PRM Manuel Ávila Camacho.

Último Cargo Ministerial

El 1 de septiembre de 1942, durante la intervención mexicana en la II Guerra Mundial contra las potencias del Eje Roma-Berlín-Tokio y bajo la presidencia de Ávila Camacho, pasó a ser comandante en jefe de todas las fuerzas mexicanas enviadas al océano Pacífico, y secretario de Defensa Nacional. En el desempeño de ese cargo, que ejerció hasta el 1 de septiembre de 1945, envió en mayo de ese año al Escuadrón 201 para combatir en la fase final de las campañas del Pacífico. Retirado del ejercicio de funciones públicas desde su salida del gabinete de Ávila Camacho, en 1955 recibió el Premio Stalin internacional de la Paz y en la década de 1960 encabezó un amplio movimiento de apoyo al régimen cubano de Fidel Castro. Falleció el 19 de octubre de 1970 en la ciudad de México. Su hijo, Cuauhtémoc Cárdenas, tras separarse en 1987 del PRI, se convirtió en 1997 en el primer jefe de gobierno del Departamento del Distrito Federal elegido de forma democrática.[3]

1932 - 1934  Abelardo Rodríguez

Abelardo Rodríguez (1889-1967), militar y político mexicano, presidente interino de la República (1932-1934). Nació en Guaymas (Sonora). Trabajó en las minas de Cananea y en 1906 emigró a Estados Unidos, donde trabajó en diversos oficios. Durante la Revolución Mexicana combatió contra los seguidores de Emiliano Zapata en 1913 y contra Pancho Villa en la batalla de Celaya, en 1915. Fue gobernador del territorio norte de Baja California entre 1923 y 1929. En 1932 ocupó la secretaría de Industria, Comercio y Trabajo. Al renunciar el presidente, Pascual Ortiz Rubio, fue designado presidente sustituto de la República (1932-1934). Durante su mandato se aprobó el primer plan sexenal, se expulsó al delegado apostólico de la Santa Sede, se desarrolló la enseñanza pública y se nacionalizó el petróleo al crearse Petromex (la compañía estatal de petróleos de México). También se creó la Comisión Federal de Electricidad, inició sus operaciones la Nacional Financiera, se inauguró el monumento a la Revolución y se terminó el palacio de Bellas Artes. El general Abelardo Rodríguez consiguió el funcionamiento normal de las instituciones y la presentación ordenada y consensuada de la candidatura del general Lázaro Cárdenas a la presidencia de la República. De 1943 a 1947 fue gobernador del estado de Sonora. Murió en 1967 en La Jolla (California).[3]

1930 - 1932  Pascual Ortíz Rubio

Pascual Ortiz Rubio (1877-1963), político mexicano, presidente de la República (1930-1932). Nacido en Morelia, estudió Ingeniería en la Escuela Nacional de Minería, fue elegido diputado en 1912 y nombrado gobernador de Michoacán en 1917. En abril de 1919 participó en el movimiento que derrocó al presidente Venustiano Carranza (1917-1919). De 1920 a 1921 fue secretario de Estado de Comunicaciones y Obras Públicas con los presidentes Adolfo de la Huerta (1920) y Álvaro Obregón (1920-1924). El presidente Plutarco Elías Calles (1924-1928) le nombró embajador en Alemania y en Brasil. En 1930 fue elegido presidente de la República con el apoyo del Partido Nacional Revolucionario (PNR), y desarrolló su mandato al servicio de las políticas reaccionarias de Calles, por quien estuvo muy mediatizado, hasta que en 1932 presentó la renuncia. El presidente Lázaro Cárdenas (1934-1940) le nombró años más tarde gerente de la compañía Petromex. Murió en 1963 en México.[3]

1928 - 1930  Emilio Portes Gil

Emilio Portes Gil (1890-1978), político mexicano, presidente provisional de la República (1928-1930). Nació el 3 de octubre de 1890, en Ciudad Victoria (Tamaulipas). Obtuvo el título de abogado en la ciudad de México, consiguió la elección como diputado en 1917 y en agosto de 1928 fue nombrado secretario (ministro) de Gobernación por el presidente Plutarco Elías Calles. Desempeñaba ese cargo cuando el 1 de diciembre de ese año, tras el asesinato del presidente electo, Álvaro Obregón, muerto poco antes de tomar posesión de su cargo, el Congreso le designó presidente provisional de la República en tanto se procedía a organizar los comicios de los que saldría el nuevo jefe de Estado.

Durante su mandato realizó una intensa labor legislativa, desarrollando las ideas reformistas de la Revolución Mexicana, y se mostró partidario de la libertad de culto y de la separación de la Iglesia y el Estado. Por ello, en 1929 tuvo que hacer frente a la rebelión del general José Gonzalo Escobar, que se añadió al problema planteado por el movimiento cristero (contrario a su política laica), alzado desde 1926. En los momentos de mayor crisis, reunió a los dirigentes de los partidos y grupos que apoyaban al régimen y propició la creación del Partido Nacional Revolucionario (antecedente inmediato del posterior Partido Revolucionario Institucional, PRI), en marzo de 1929. Tres meses más tarde logró firmar un pacto con la jerarquía católica que de alguna manera hizo declinar las actividades rebeldes cristeras.

Tras la elección de Pascual Ortiz Rubio como presidente de la República, en febrero de 1930 fue sucedido por éste en dicho cargo. Posteriormente, fue secretario de Gobernación del gobierno de Ortiz Rubio (febrero-abril de 1930), presidente del Partido Nacional Revolucionario, primer representante de su país ante la Sociedad de Naciones (1932), procurador general de la República, secretario de Relaciones Exteriores en el primer gabinete de los presididos por Lázaro Cárdenas (diciembre de 1934-junio de 1935) y embajador en la India (1951). Falleció el 10 de diciembre de 1978, en la ciudad de México.[3]

1924 - 1928  Plutarco Elías Calles

Plutarco Elías Calles (1877-1945), militar y político mexicano, presidente de la República (1924-1928).

Trayectoria Previa a la Presidencia

Nacido en Guaymas (estado de Sonora), realizó sus primeros estudios en Hermosillo. Abandonó su carrera de maestro para participar en 1914 en el levantamiento encabezado por Venustiano Carranza contra el presidente Victoriano Huerta, luchando a las órdenes de Álvaro Obregón. Durante el mandato presidencial de Carranza, Calles fue gobernador de Sonora, y secretario de Industria, Comercio y Trabajo (1919-1920). En 1920, apoyó a Obregón a derrocar a Carranza y pasó a formar parte del nuevo gobierno de aquél, en calidad de secretario de Gobernación, hasta 1923. Al año siguiente, Calles fue elegido presidente de México.

Presidencia

En el transcurso de su administración, promovió la construcción de numerosas carreteras, caminos y sistemas de riego a través de la Dirección General de Caminos de la Comisión General de Irrigación; se fundaron el Banco Nacional de Crédito Agrícola y Ejidal, el Banco de México, y la Dirección General de Pensiones. Otros objetivos fundamentales de su gobierno fueron la modernización del crédito; la cancelación de la deuda pública; la reorganización profunda del Ejército; el fomento de la enseñanza pública y del sindicalismo obrero; y la aplicación efectiva de la legislación sobre reforma agraria, que, entre otras cosas, establecía el reparto de grandes latifundios entre pequeños campesinos.

En los últimos años de su mandato se incrementaron notablemente las protestas de determinados sectores populares ante su política laicista. La situación llegó a tornarse muy difícil, especialmente después de las medidas de su ejecutivo tendentes a disminuir las actividades educativas de la Iglesia católica y a reducir los aspectos más visibles del culto religioso. Así, en agosto de 1926 estalló la sublevación del denominado movimiento cristero, que se generalizó a partir de enero del año siguiente.

Trayectoria Posterior

En 1928, Calles se retiró de la política para dar paso al presidente reelecto Álvaro Obregón, pero al ser éste asesinado, antes de tomar posesión de su cargo, regresó a ella para desempeñar diferentes cargos y asesorar a los tres presidentes que le sucedieron: Emilio Portes Gil (1928-1930), Pascual Ortiz (1930-1932) y Abelardo Rodríguez (1932-1934).

Cuando ejercía el poder el primero de los anteriormente citados, el contexto estaba marcado por las tensiones entre las distintas opciones políticas, la Iglesia católica (que de forma implícita había apoyado al movimiento cristero), el Ejército (dominado por los caudillos), y los diferentes grupos económicos y sociales. Para muchos, esta situación ponía en peligro la completa materialización de los logros alcanzados por la Revolución. Entre ellos se encontraba Calles, quien el 1 de diciembre de 1928 emitió el Manifiesto del Comité Organizador del Partido Nacional Revolucionario, que invitaba “a todos los partidos, agrupaciones y organizaciones políticas de la República, de credo y tendencia revolucionaria, para unirse y formar el Partido Nacional Revolucionario". Esta organización nació el 6 de marzo de 1929 con tal nombre (que en 1938 cambiaría por el de Partido de la Revolución Mexicana, y en 1946 por el de Partido Revolucionario Institucional).

Opuesto a la política de reformas sociales iniciada por el presidente Lázaro Cárdenas (1934-1940), en 1936 tuvo que exiliarse en Estados Unidos, no regresando a su país hasta 1941, cuando el titular de la jefatura del Estado era ya Manuel Ávila Camacho. Falleció en 1945 en la ciudad de México.[3]

1920 - 1924  Álvaro Obregón

Álvaro Obregón (1880-1928), general y político mexicano, presidente de la República (1920-1924). Nació cerca de Álamos (estado de Sonora). En 1912, durante la Revolución Mexicana, organizó una fuerza formada por unos 300 indios yaquis en apoyo del presidente revolucionario Francisco Ignacio Madero, y se enfrentó a un levantamiento encabezado por Pascual Orozco. Tras fallecer Madero en 1913, apoyó a Venustiano Carranza, nuevo máximo dirigente constitucionalista del país. Durante los dos años siguientes, Obregón ayudó a someter a las diferentes fuerzas rebeldes encabezadas por Francisco (Pancho) Villa y Emiliano Zapata. Nombrado general en jefe en Veracruz por Carranza, derrotó a Villa en la zona del Bajío: Celaya, León (donde perdió su brazo derecho) y Trinidad. Tras la elección de Carranza como presidente en 1915, fue nombrado secretario de Guerra, cargo en el que se mantuvo hasta 1917. Enfrentado políticamente a Carranza, participó en el Plan de Agua Prieta, cuya consecuencia final fue el asesinato del presidente. Al verificarse las elecciones de Poderes Federales resultó triunfador, por lo que se hizo cargo de la presidencia en noviembre de 1920 y sometió a sus órdenes a todos los grupos rebeldes.

Inició una serie de reformas laborales, agrarias y educativas, para las que contó con la colaboración tanto de los grupos obreros y campesinos como de intelectuales y políticos. Su aplicación del programa revolucionario de 1917 topó con una fuerte resistencia por parte de los grupos conservadores y de la Iglesia católica. En 1923 logró el reconocimiento formal de su gobierno por parte de Estados Unidos mediante los tratados de Bucareli. Retirado a Cajeme para dedicarse a la agricultura, durante la presidencia de Plutarco Elías Calles (1924-1928) se mantuvo políticamente inactivo. Después de ser reformada la Constitución, que lo impedía, fue reelegido presidente en 1928, pero antes de poder tomar posesión del cargo murió asesinado, en un banquete que se celebraba en su honor en San Ángel, el 17 de julio de 1928. Su cadáver fue trasladado por ferrocarril a Huatabampo (Sonora), donde recibió sepultura.[3]

1920 - 1920  Adolfo de la Huerta

Adolfo de la Huerta (1881-1954), político mexicano, presidente provisional de la República (1920). Nacido en Hermosillo (Sonora), estudió contaduría y música. Fundó el Club Antirreeleccionista de Guaymas. Tras la caída de Porfirio Díaz, en 1911, siendo diputado local, colaboró en la concertación de la paz con los yaquis. En 1914, Venustiano Carranza lo nombró oficial mayor de la Secretaría de Gobernación, en 1915 encargado del Despacho, y en 1916 gobernador provisional del estado de Sonora. Fue cónsul general en Nueva York (1918) y gobernador constitucional de Sonora (1919-1920). Tras firmar el Plan de Agua Prieta, desempeñó provisionalmente el cargo de presidente de la República desde junio hasta finales de noviembre de 1920. Seguidamente, resultó nombrado por Álvaro Obregón ministro de Hacienda en ese último mes. Precandidato a la presidencia en 1923, distanciado del presidente Obregón, se levantó en armas contra éste ese mismo año en la conocida como rebelión delahuertista. Tras resultar derrotado, huyó a Los Ángeles (California, Estados Unidos). En 1935, regresó a su país, donde ocupó diversos cargos públicos. Falleció en la ciudad de México en 1954.[3]

1917 - 1920  Venustiano Carranza

Venustiano Carranza (1859-1920), político mexicano, presidente de la República (1914-1920), representante de la facción moderada durante la Revolución Mexicana (1910-1919).

Nació en Cuatro Ciénagas (Coahuila), y estudió en el Ateneo Fuente de Saltillo y en la Escuela Preparatoria de la ciudad de México. Inició su carrera política como presidente municipal de su localidad natal. Posteriormente fue diputado local, suplente del diputado federal, senador por Coahuila, y gobernador interino de este estado en 1908. En 1911 se unió a Francisco Ignacio Madero, y éste lo nombró ministro de Guerra y Marina en el gabinete que había formado en Ciudad Juárez. A finales de ese mismo año, fue designado gobernador de Coahuila. Tras el asesinato de Madero y la formulación del Plan de Guadalupe (1913), se rechazó el acceso al poder del general Victoriano Huerta y se proclamó a Carranza primer jefe del Ejército constitucionalista. En calidad de tal, estuvo al frente de las fuerzas que en 1914 derrocaron a Huerta. Desde ese momento pasó a ser el jefe provisional del nuevo gobierno. Dos líderes revolucionarios enfrentados a Carranza, Emiliano Zapata y Francisco (Pancho) Villa, apoyaron la Convención de Aguascalientes y, logrando imponer sus puntos de vista, forzaron la dimisión de Carranza. Expulsado de la ciudad de México, se refugió en Veracruz, desde donde controlaba la principal fuente de recursos fiscales del país: las rentas de las aduanas. Con el apoyo de Álvaro Obregón y de Estados Unidos, reconquistó el poder. Cuando se encontraba en Veracruz, incluyó entre los objetivos constitucionalistas la reforma agraria, la sindicación de los obreros y el derecho de huelga. Tras derrotar a Villa en la batalla de Celaya, consiguió el apoyo popular gracias a sus promesas de extensos programas de reforma social y agraria. Además, disolvió el Ejército federal y eliminó así una de las pocas bases de poder que mantenía la oligarquía porfirista. En 1916 convocó un Congreso Constituyente para reformar la Constitución de 1857. Éste se reunió en Querétaro desde el 1 de diciembre de 1916 hasta el 31 de enero de 1917, y fruto de sus sesiones fue la Constitución de 1917, promulgada el 5 de febrero y que entró en vigor el siguiente 1 de mayo. Carranza, entonces, tomó posesión como presidente constitucional de México.

Su mandato estuvo marcado por una serie de conflictos con los inversores exteriores, surgidos por sus intentos para limitar la propiedad privada extranjera y conseguir la nacionalización de la titularidad de los depósitos petroleros y de las minas. Preocupado asimismo por el problema de la tierra, la ley del 6 de enero de 1915 marcó el comienzo de la reforma agraria mexicana. Al plantearse la sucesión presidencial en 1920 se enfrentó a los generales Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón, anteriormente subordinados suyos. Presionado por las maniobras de éstos, se vio obligado a abandonar la ciudad de México. Se dirigió al puerto de Veracruz y el 21 de mayo de 1920, cuando se internaba en la sierra de Puebla, fue asesinado en la población de Tlaxcalantongo.[3]

1915 - 1915  Francisco Lagos Cházaro

Francisco Lagos Cházaro, (1878-1932), político y jurista mexicano, presidente de la República (1915). Nacido en Tlacotalpan (Veracruz), en 1909 se unió a la campaña de Francisco Ignacio Madero opuesta a la reelección presidencial de Porfirio Díaz. Con la llegada al poder de Madero en 1911, fue nombrado gobernador del estado de Veracruz. Después de que Victoriano Huerta depusiera a Madero en 1913, se unió a los seguidores de Venustiano Carranza.

Presidente del Tribunal Superior de Justicia del estado de Coahuila, pasó a ejercer como secretario particular del presidente de la República Roque González Garza, que había sido designado por la llamada Convención de Aguascalientes. En junio de 1915, Lagos sustituyó a González Garza, pero pronto tuvo que huir de la ciudad de México a la de Toluca, amenazado por los partidarios de Carranza, y finalmente disolvió su gobierno en octubre de ese año. En enero de 1916 Lagos intentaba unirse a las tropas de Pancho Villa, cuando se disolvió la Convención. Entonces huyó a Centroamérica y no regresó a México hasta después de la caída de Carranza en 1920. A partir de entonces, ejerció su oficio de abogado, sin significarse políticamente en la ciudad de México, donde en 1932 falleció.[3]

1915 - 1915  Roque González Garza

Roque González Garza (1885-1962), político mexicano, presidente de la República (1915). Nació en Saltillo (Coahuila) y, a los 23 años, comenzó su actividad de oposición al régimen de Porfirio Díaz. Colaborador de Francisco Ignacio Madero, primero en su campaña presidencial de 1910 y, más tarde, como destacado miembro de su Estado Mayor, intervino en la conquista maderista de Ciudad Juárez (mayo de 1911). Tras el asesinato de Madero, a principios de 1913, pasó a formar parte de las fuerzas de Francisco (Pancho) Villa, donde alcanzó el grado de general. A finales del año siguiente representó a Villa en la Convención de Aguascalientes, la cual le designó, el 16 de enero de 1915, presidente de la República, cargo que desempeñó (en los territorios dominados por los convencionistas) hasta el 9 de junio de ese año. Tras la definitiva victoria de Venustiano Carranza (1916), hubo de exiliarse, regresando a México en 1920, una vez fallecido aquél. Durante la presidencia de Manuel Ávila Camacho (1940-1946), volvió a desempeñar cargos gubernamentales. González Garza murió en la ciudad de México, en 1962.[3]

1914 - 1915  Eulalio Gutiérrez

Eulalio Gutiérrez (1880-1939), militar mexicano, presidente de la República (1914-1915). Nació en Ramos Arizpe (Coahuila). Pastor en su niñez y luego minero, perteneció al Partido Liberal Mexicano (1906) y después al Antirreeleccionista. En octubre de 1910, secundó el Plan de San Luis, levantándose en armas en su estado natal. En 1913, a la muerte del presidente Francisco Ignacio Madero, luchó contra Victoriano Huerta hasta el triunfo de Venustiano Carranza. General de brigada en 1914, en ese mismo año, la soberana Convención de Aguascalientes lo designó presidente provisional de la República, en cuyo cargo permaneció desde el 1 de noviembre de ese año hasta el 20 de enero de 1915. Imposibilitado para ejercer como presidente, por el desacato a sus disposiciones, publicó un manifiesto explicando los motivos de su renuncia, declarándose en contra de Francisco (Pancho) Villa, Emiliano Zapata y el propio Carranza (1915). Se exilió en Estados Unidos y, a su regreso, fue senador por Coahuila y luego gobernador de San Luis Potosí. Murió en Saltillo (Coahuila), en 1939.[3]

1914 - 1914  Francisco S. Carvajal

Francisco Carvajal (1870-1932), político mexicano, presidente de la República (1914). Nació en Campeche, capital del estado homónimo. Al inicio de la Revolución Mexicana, el presidente de la República, Porfirio Díaz, le envió en mayo de 1911 para pactar con Francisco Ignacio Madero un acuerdo que le permitiera conservar el poder, pero las negociaciones fracasaron y la derrota militar de las fuerzas porfiristas selló el exilio del viejo general. Con el triunfo de los maderistas perdió relevancia política pero la recuperó, después del asesinato de Madero, durante la presidencia de Victoriano Huerta.

Llegó a ostentar la presidencia de la Suprema Corte de Justicia, y más tarde fue secretario (ministro) de Relaciones Exteriores, entre el 10 y el 15 de julio de 1914. Ocupaba este cargo cuando los revolucionarios obligaron a Huerta a abandonar el poder, a raíz de lo cual se convirtió en presidente interino de la República ese último día. No obstante, no pudo consolidarse en este puesto y se vio obligado a renunciar el 13 de agosto ante los constitucionalistas de Venustiano Carranza. Más tarde, durante el gobierno de Álvaro Obregón, fue secretario general del gobierno del estado de México. Murió en 1932, en la ciudad de México.[3]

1913 - 1917  Venustiano Carranza

Venustiano Carranza (1859-1920), político mexicano, presidente de la República (1914-1920), representante de la facción moderada durante la Revolución Mexicana (1910-1919).

Nació en Cuatro Ciénagas (Coahuila), y estudió en el Ateneo Fuente de Saltillo y en la Escuela Preparatoria de la ciudad de México. Inició su carrera política como presidente municipal de su localidad natal. Posteriormente fue diputado local, suplente del diputado federal, senador por Coahuila, y gobernador interino de este estado en 1908. En 1911 se unió a Francisco Ignacio Madero, y éste lo nombró ministro de Guerra y Marina en el gabinete que había formado en Ciudad Juárez. A finales de ese mismo año, fue designado gobernador de Coahuila. Tras el asesinato de Madero y la formulación del Plan de Guadalupe (1913), se rechazó el acceso al poder del general Victoriano Huerta y se proclamó a Carranza primer jefe del Ejército constitucionalista. En calidad de tal, estuvo al frente de las fuerzas que en 1914 derrocaron a Huerta. Desde ese momento pasó a ser el jefe provisional del nuevo gobierno. Dos líderes revolucionarios enfrentados a Carranza, Emiliano Zapata y Francisco (Pancho) Villa, apoyaron la Convención de Aguascalientes y, logrando imponer sus puntos de vista, forzaron la dimisión de Carranza. Expulsado de la ciudad de México, se refugió en Veracruz, desde donde controlaba la principal fuente de recursos fiscales del país: las rentas de las aduanas. Con el apoyo de Álvaro Obregón y de Estados Unidos, reconquistó el poder. Cuando se encontraba en Veracruz, incluyó entre los objetivos constitucionalistas la reforma agraria, la sindicación de los obreros y el derecho de huelga. Tras derrotar a Villa en la batalla de Celaya, consiguió el apoyo popular gracias a sus promesas de extensos programas de reforma social y agraria. Además, disolvió el Ejército federal y eliminó así una de las pocas bases de poder que mantenía la oligarquía porfirista. En 1916 convocó un Congreso Constituyente para reformar la Constitución de 1857. Éste se reunió en Querétaro desde el 1 de diciembre de 1916 hasta el 31 de enero de 1917, y fruto de sus sesiones fue la Constitución de 1917, promulgada el 5 de febrero y que entró en vigor el siguiente 1 de mayo. Carranza, entonces, tomó posesión como presidente constitucional de México.

Su mandato estuvo marcado por una serie de conflictos con los inversores exteriores, surgidos por sus intentos para limitar la propiedad privada extranjera y conseguir la nacionalización de la titularidad de los depósitos petroleros y de las minas. Preocupado asimismo por el problema de la tierra, la ley del 6 de enero de 1915 marcó el comienzo de la reforma agraria mexicana. Al plantearse la sucesión presidencial en 1920 se enfrentó a los generales Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón, anteriormente subordinados suyos. Presionado por las maniobras de éstos, se vio obligado a abandonar la ciudad de México. Se dirigió al puerto de Veracruz y el 21 de mayo de 1920, cuando se internaba en la sierra de Puebla, fue asesinado en la población de Tlaxcalantongo.[3]

1913 - 1914  Victoriano Huerta

Victoriano Huerta (1845-1916), militar y político mexicano, presidente de la República (1913-1914). Nació en Colotlán (Jalisco) y estudió en la Academia Militar de Chapultepec. Sirvió en el Ejército mexicano y fue ascendido al grado de general de brigada por el presidente Porfirio Díaz en 1902. Un año después participó en la campaña contra los indios mayas en Quintana Roo. En 1910 combatió a los zapatistas del estado de Morelos. Permaneció en el Ejército durante el gobierno de Francisco Ignacio Madero, quien le nombró gobernador militar de la ciudad de México. Sin embargo, en febrero de 1913, durante los incidentes de la llamada Decena Trágica, trató con el embajador estadounidense en México, Henry Lane Wilson, y se unió a los sublevados contra Madero. Huerta mandó aprehenderlo, así como al vicepresidente, José María Pino Suárez, y les obligó a dimitir. Convocado el Congreso, éste aceptó la renuncia de Madero y eligió presidente a Pedro Lascuráin, quien, a su vez, nombró secretario de Gobernación a Huerta. Durante ese mismo día, 18 de febrero de 1913, Lascuráin dimitió y Huerta asumió la jefatura del Estado. Pocos días más tarde, Madero y Pino Suárez fueron asesinados al ser trasladados desde la Intendencia de Palacio a la Penitenciaría.

La llegada al poder de Huerta estuvo envuelta en complicadas y confusas maniobras políticas y diplomáticas, en las que intervino decisivamente el embajador de Estados Unidos. Francisco (Pancho) Villa y sus seguidores se sublevaron en el norte y, en plena efervescencia militar, Huerta disolvió el Congreso, lanzó su candidatura y fue elegido presidente, a finales de 1913. A Villa se unieron los militares constitucionalistas liderados por Pablo González y Álvaro Obregón. Finalmente, la actitud hostil de Estados Unidos al régimen de Huerta, el incidente entre este país y México en Tampico (durante el cual se produjo la captura de los miembros de la tripulación de un buque estadounidense) y la creciente presión ejercida por los grupos opuestos a su régimen dictatorial, obligaron a Huerta a presentar la dimisión en julio de 1914.[3]

1913 - 1913  Pedro Lascurain

Pedro Lascuráin (1856-1952), político mexicano, presidente interino de la República (1913). Nació en la ciudad de México, en cuya Escuela Nacional de Jurisprudencia se licenció en 1880. Fue miembro de la Academia de Legislación y Jurisprudencia y de la Barra Mexicana de Abogados. Antes del inicio de la Revolución Mexicana llegó a ser intendente de la ciudad de México. Se adhirió al movimiento antirreeleccionista de Francisco Ignacio Madero.

Tras el triunfo de Madero en las elecciones de 1911, fue nombrado por éste secretario (ministro) de Relaciones Exteriores en abril del año siguiente. Sin embargo, cuando durante los sucesos de la llamada Decena Trágica el general Victoriano Huerta, un antiguo colaborador de Madero, se unió a la sublevada guarnición de la ciudad de México para ponerse en contra del presidente y lo capturó el 19 de febrero de 1913, Lascuráin convenció a éste para que aceptara los hechos consumados y renunciara a la presidencia. Fue durante media hora escasa de ese día presidente interino de la República, y acto seguido dimitió para que el Congreso proclamara a Huerta en su lugar. A continuación se apartó de la actividad política y se dedicó a la abogacía. Falleció en 1952 en la ciudad de México.[3]

1911 - 1913  Francisco I. Madero

Francisco Ignacio Madero (1873-1913), político mexicano, presidente de la República (1911-1913), autor del programa político que desencadenó el proceso que habría de convertirse en la Revolución Mexicana.

Campaña Antirreeleccionista

Nació el 30 de octubre de 1873 en Parras de la Fuente (Coahuila). Estudió economía en la Universidad de California (Estados Unidos). Aunque procedía de una familia de terratenientes, de cuya hacienda se ocupó al regresar de California, Madero defendió la reforma política y agraria. También criticó el régimen dictatorial del presidente Porfirio Díaz y en 1908 publicó La sucesión presidencial en 1910, en la que instaba a los votantes para que no se produjera la reelección de aquél. A pesar de estar prohibido por el gobierno, el libro recorrió todo el país. Madero fundó entonces el Partido Antirreeleccionista y se convirtió en el principal oponente político de Díaz.

Durante la campaña para las elecciones presidenciales de julio de 1910, fue encarcelado en Monterrey, acusado de incitar una rebelión. Después de que el presidente Díaz lograra la victoria electoral, Madero se fugó de su prisión y el 15 de octubre de ese año firmó un programa político en la ciudad de San Luis Potosí (por ello llamado Plan de San Luis) que incitaba a rebelarse para poner fin a la dictadura que suponía el porfiriato. Más tarde huyó a Texas, desde donde en noviembre siguiente comenzó las hostilidades contra Díaz que supusieron el inicio de la Revolución Mexicana. Regresó a México y participó en una campaña militar que culminó con la toma de Ciudad Juárez en mayo de 1911. Tras la renuncia de Díaz, efectuada el día 25 de ese mes, Madero se convirtió en el máximo candidato para ocupar la presidencia y en las elecciones de octubre de 1911 fue elegido presidente de la República. El 6 de noviembre de ese año sucedió al presidente interino Francisco León de la Barra.

Presidencia de la República

Una vez en el poder tuvo que enfrentarse a muchos de sus seguidores de primera hora y no fue capaz de llevar a cabo ninguna de las reformas políticas y sociales que había prometido, tanto por la oposición de algunos de sus partidarios como por las propias limitaciones de su administración. Sobrevivió a varias insurrecciones, como la que implicó la proclamación del Plan de Ayala, el 28 de noviembre de 1911, no reconociendo su gobierno y erigiendo como jefe a Pascual Orozco. Asimismo, en 1912 estallaron rebeliones en el norte y en el sur de México protagonizadas, respectivamente, por los dirigentes revolucionarios Francisco (Pancho) Villa y Emiliano Zapata.

El 9 de febrero de 1913 tuvo lugar el inicio de la que dio en llamarse Decena Trágica, que comenzó con una sublevación militar en la ciudad de México. Madero designó comandante de la plaza al general Victoriano Huerta, pero éste decidió el día 18 pasarse finalmente a los sublevados y detener a Madero. Entre tanto, los sediciosos arrestaron al influyente hermano del presidente, Gustavo A. Madero, que fue asesinado. Al día siguiente, los rebeldes detuvieron al propio Francisco Ignacio Madero y a su vicepresidente, José María Pino Suárez, obligando a ambos a dimitir. Huerta asumió la presidencia ese mismo día, tras los breves minutos de ejercicio de la misma a cargo de quien fuera secretario (ministro) de Relaciones Exteriores del gobierno maderista, Pedro Lascuráin. Madero fue asesinado en la ciudad de México el día 22 de febrero de 1913, al igual que Pino Suárez, cuando los dos se hallaban a la espera de ser juzgados. En su honor, numerosos municipios y ciudades mexicanas incluyeron años después en sus denominaciones el nombre de Madero.[3]

1911 - 1911  Francisco León de la Barra

Francisco León de la Barra (1863-1939), político mexicano, presidente de la República (1911). Nació en la ciudad de Querétaro. Estudió en su estado natal, destacando en Derecho internacional. Representó al gobierno de México en Brasil, Uruguay, Argentina y Paraguay (1902), Bélgica y Holanda (1904) y en 1908 fue embajador extraordinario en Estados Unidos. Siendo ministro de Relaciones Exteriores en abril de 1911, por ministerio de ley ocupó la presidencia de la República a la renuncia del general Porfirio Díaz, el 25 de mayo de 1911. Estuvo en el cargo hasta el 6 de noviembre del mismo año, en que entregó el poder al presidente Francisco Ignacio Madero. Más tarde, fue ministro de Relaciones Exteriores (1913) en el gabinete del general Victoriano Huerta, quien posteriormente lo envió como ministro plenipotenciario a Francia. Radicado en Europa, fue presidente de los Tribunales Mixtos de Arbitraje y presidente del Tribunal Arbitral Anglo-franco-búlgaro. Murió en la localidad francesa de Biarritz, en 1939.[3]

1910 - 1911  Porfirio Diaz

Porfirio Díaz (1830-1915), militar y político mexicano, presidente de la República (1876; 1877-1880; 1884-1911). Su dilatado ejercicio del poder ha dado nombre a un periodo de la historia de México conocido como porfiriato.

Primeros Años de su Vida

Nació el 15 de septiembre de 1830 en Oaxaca (actual Oaxaca de Juárez). Los primeros años de su vida fueron duros y estuvieron marcados por las necesidades. Quedó huérfano de padre cuando sólo tenía tres años de edad. Posteriormente ingresó en el seminario conciliar de Oaxaca con la intención de desarrollar la carrera sacerdotal. En 1846 se alistó en el Ejército para luchar contra la invasión estadounidense, aunque no llegó a combatir en la llamada Guerra Mexicano-estadounidense. Dio clases particulares y uno de sus pupilos fue el hijo de Marcos Pérez, magistrado de la Suprema Corte del Estado, profesor del Instituto de Artes y Ciencias, un importante liberal de Oaxaca y amigo personal de Benito Juárez. Estudió entonces Leyes. En la guerra civil que desde 1858 hasta 1861 enfrentó a liberales y conservadores, llamada guerra de Reforma, apoyó la causa liberal de Juárez. Finalizado ese conflicto ascendió a general de brigada y resultó elegido diputado, poco antes de luchar contra la invasión francesa y frente al archiduque de Austria y emperador mexicano Maximiliano I. Ya como general de división, en 1867 recuperó la capital de la República, con lo que permitió que Juárez regresara a ella en calidad de presidente de la República.

Díaz no alcanzó la presidencia de México frente a Juárez en 1867, ni tampoco en 1871. Después de cada derrota encabezó sendas e infructuosas rebeliones militares, mediante las que pretendía alcanzar el poder. Una amnistía otorgada en 1872, tras la muerte de Juárez, le permitió regresar a la legalidad.

Porfiriato

En 1876 protagonizó una prolongada serie de acciones militares que, iniciadas con la proclamación del Plan de Tuxtepec, acabaron con el derrocamiento del presidente Sebastián Lerdo de Tejada. Él mismo asumió la presidencia de la República el 23 de noviembre de ese año. Un mes más tarde abandonó momentáneamente el cargo, nombrando a Juan Méndez de forma interina, para combatir a José María Iglesias, quien, a su vez, se había erigido en presidente de la República en la ciudad de Salamanca. En febrero de 1877 recuperó la jefatura del Estado de manos de Méndez, y poco después fue elegido presidente por vez primera.

Según la Constitución mexicana, Díaz no podía permanecer en la presidencia durante dos mandatos consecutivos, por lo que tuvo que renunciar en 1880 aunque continuó brevemente en el gobierno de su sucesor, Manuel González, como secretario (ministro) de Fomento (diciembre de 1880-mayo de 1881); y entre 1881 y 1883 desempeñó el cargo de gobernador del estado de Oaxaca. Fue reelegido presidente de la República en 1884 y consiguió la aprobación de una enmienda a la Constitución que permitía la sucesión de mandatos presidenciales, permaneciendo en el poder hasta 1911, luego de ser elegido de nuevo en 1888, 1892, 1896, 1900, 1904 y 1910.

Su régimen estuvo marcado por logros importantes, pero también por un gobierno severo. Durante el mandato de Díaz, la economía de México se estabilizó y el país experimentó un desarrollo económico sin precedentes: se invirtió capital extranjero (sobre todo estadounidense) en la explotación de los recursos mineros del país; la industria minera, la textil y otras experimentaron una gran expansión; se construyeron vías férreas y líneas telegráficas; y el comercio exterior aumentó aproximadamente en un 300%. Muchos de los méritos del buen estado de la administración financiera pública cabría atribuírselos a quien desde 1893 fuera secretario de Hacienda, José Ives Limantour.

Entre las personalidades que ocuparon destacados cargos en sus gabinetes deben ser también mencionados Ramón Corral, quien desde 1903 desempeñó el cargo de secretario de Gobernación, y a partir de 1904 se convirtió en vicepresidente de la República, funciones ambas que ejerció hasta 1911; Justo Sierra, secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes entre 1905 y 1911, y fundador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); el suegro de Díaz, Manuel Romero Rubio, secretario de Fomento desde 1884 hasta 1895; Matías Romero, secretario de Hacienda en dos ocasiones (1877-1879 y 1892-1893); y el general Bernardo Reyes, secretario de Guerra y Marina entre 1900 y 1902.

Por otra parte, durante el porfiriato, los inversores extranjeros agotaron gran parte de la riqueza del país, casi todos los antiguos terrenos comunales (ejidos) de los indígenas pasaron a manos de un pequeño grupo de terratenientes y se extendió la pobreza y el analfabetismo. Las manifestaciones del descontento social fueron reprimidas por Díaz con mano de hierro, como muestra su actuación en las huelgas que tuvieron lugar en 1906 y 1907 en la localidad minera sonorense de Cananea y en la zona industrial veracruzana de Río Blanco.

Revolución y Exilio

Aunque en 1908 anunció que no volvería a presentarse a la reelección, dos años más tarde consiguió proclamarse ganador de los comicios presidenciales. No obstante, la publicación del Plan de San Luis en octubre de 1910 significó el comienzo de la que habría de dar en llamarse Revolución Mexicana, encabezada inicialmente por el fundador del Partido Antirreleccionista Francisco Ignacio Madero, quien había sido detenido durante la campaña de los comicios presidenciales de 1910, a los que se había presentado como el principal oponente del régimen.

Tras la conquista de Ciudad Juárez por los revolucionarios, Díaz se vio obligado a renunciar al cargo pocos días después, el 25 de mayo de 1911. Fue sucedido de forma interina por su secretario de Relaciones Exteriores, Francisco León de la Barra, y seis días más tarde abandonó el país. Exiliado, falleció el 2 de julio de 1915 en París.[3]

1904 - 1910  Porfirio Diaz

1900 - 1904  Porfirio Diaz

1896 - 1900  Porfirio Diaz

1892 - 1896 Porfirio Diaz

1888 - 1892 Porfirio Diaz

1884 - 1888 Porfirio Diaz

1880 - 1884 Manuel González

Manuel González (1833-1893), militar y político mexicano, presidente de la República (1880-1884). Nació en Matamoros. Combatió en el territorio de Texas contra la invasión de Estados Unidos (1846-1848) y más tarde frente a las tropas francesas que apoyaban al emperador Maximiliano I (1864-1867). Fue diputado, gobernador del estado de Michoacán y secretario de Guerra y Marina. Al finalizar el primer mandato del presidente Porfirio Díaz (1877-1880), fue elegido presidente de la República para el periodo 1880-1884. Durante su gobierno, envuelto en algunos disturbios, se impulsaron las comunicaciones telegráficas y por ferrocarril, y se fundó el Banco Nacional. Al finalizar su mandato fue nombrado gobernador del estado de Guanajuato, cargo en el que permaneció hasta su muerte en 1893, en Chapingo.[3]

 

1877 - 1880 Porfirio Diaz

1876 - 1877 Juan N. Méndez

Juan Méndez (1820-1894), militar y político mexicano, presidente interino de la República (1876-1877). Nació en Tetela de Ocampo (Puebla). Ingresó en el Ejército en 1847, durante la Guerra Mexicano-estadounidense. En 1854, a las órdenes de Ignacio Comonfort, se unió al Plan de Ayutla. Durante el período de la invasión francesa, se distinguió en la defensa de la ciudad de Puebla (mayo de 1862), donde permaneció hasta que se libró la segunda batalla, que desencadenó la definitiva conquista de la ciudad en 1865. En el transcurso de la guerra que libraron las tropas imperiales de Maximiliano I frente a las de Benito Juárez, luchó en Puebla y en el valle de Anáhuac.

Con el restablecimiento de la República en 1867, se convirtió en aspirante al gobierno del estado de Puebla, resultando elegido. A principios de 1876 se unió al Plan de Tuxtepec, que trajo consigo la llegada al poder de Porfirio Díaz, quien en diciembre de ese año le nombró interinamente presidente de la República en su lugar en tanto se dirigía a combatir a José María Iglesias. En febrero de 1877 cesó en su cargo ante el regreso triunfal de Díaz. Elegido senador y gobernador de Puebla poco después, falleció en 1894 en la ciudad de México.[3]

1876 - 1877 José María Iglesias

José María Iglesias (1823-1891), jurista y político mexicano. Nacido en la ciudad de México, en 1847 se trasladó a Querétaro y, un año después, se opuso con firmeza a la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo (1848). En 1856 el entonces ministro de Hacienda, Miguel Lerdo de Tejada, promotor de la Ley de Desamortización de Fincas Rústicas y Urbanas, le confió la desamortización de bienes eclesiásticos. Ministro de Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción Pública, así como de Hacienda, con Ignacio Comonfort (1857), desde 1863 hasta 1871 permaneció de forma ininterrumpida como ministro (de Justicia, de Hacienda, de Gobernación y, nuevamente, de Justicia) durante el gobierno de Benito Juárez. Especialmente importante fue su gestión en el Ministerio de Hacienda de Juárez, donde destacó por las medidas adoptadas para solucionar el problema de las deudas externa y nacional. Tras poner fin a su actividad ministerial fue elegido presidente de la Suprema Corte de Justicia. Este cargo le otorgaba la vicepresidencia de la República en las elecciones de 1876. Al ser reelegido ese mismo año Sebastián Lerdo de Tejada, publicó un manifiesto donde afirmaba que la investidura del poder público le pertenecía por ley. La posterior presión ejercida por las fuerzas porfiristas contra su persona le forzaron al exilio en Estados Unidos. Regresó a su país en 1877, pero desde entonces y hasta su fallecimiento, acaecido en Tacubaya en 1891, vivió apartado de la política. Entre sus principales obras sobresalen Estudio constitucional sobre facultades de la Suprema Corte de Justicia y La Cuestión presidencial.[3]

1876 - 1876 Porfirio Diaz

1872 - 1876 Sebastián Lerdo de Tejada

Sebastián Lerdo de Tejada (1823-1889), político y jurista mexicano, presidente de la República (1872-1876). Nació en Jalapa. Graduado en leyes (1851), fue fiscal de la Suprema Corte (1855) y ministro de Relaciones Exteriores con el presidente Ignacio Comonfort (1857) y diputado del Congreso de la Unión (1861-1863), del que fue presidente en tres ocasiones. Durante la guerra de Intervención francesa (1863), cuando el gobierno republicano abandonó la capital, se unió a Benito Juárez como miembro de la diputación permanente, y ocupó las carteras de Relaciones, de Gobernación y de Justicia. Cuando triunfó la República, ocupó simultáneamente los ministerios de Relaciones y Gobernación, su escaño de diputado y la presidencia de la Suprema Corte.

En 1871 fundó el Partido Lerdista y concurrió a las elecciones, pero, derrotado por Juárez, volvió a la Suprema Corte. A la muerte de Juárez (julio de 1872), y en virtud de su cargo, ocupó interinamente la presidencia, en la que fue confirmado en las elecciones ese año y toma posesión el 1 de diciembre de 1872. Durante su gobierno se inauguró el ferrocarril de México a Veracruz (enero de 1873) y se consumó la escisión del Partido Liberal al presentarse a la reelección por su partido, el Lerdista, en 1876. En vísperas de su toma de posesión, tuvo lugar el pronunciamiento de Porfirio Díaz (amparado en el Plan de Tuxtepec). Derrotado Lerdo en la batalla de Tecoac (16 de noviembre), partió al exilio en enero de 1877 y se instaló en Nueva York (Estados Unidos), donde residió hasta su muerte.[3]

1872 - 1872 Sebastián Lerdo de Tejada

1871 - 1872 Benito Juárez García

Benito Juárez (1806-1872), político mexicano, presidente de la República (1858-1872). Considerado héroe nacional de México e indiscutible representante del reformismo liberal de su país, se vio obligado a combatir los intentos anticonstitucionales de las fuerzas conservadoras.

Destierro y Primer cargo Gubernamental

Hijo de campesinos zapotecas, nació el 21 de marzo de 1806 en la localidad de San Pablo Guelatao (en la actualidad, Guelatao de Juárez, en el estado de Oaxaca y cercana a la capital del mismo nombre). A los 13 años de edad, cuando se trasladó con su familia a la ciudad de Oaxaca (hoy Oaxaca de Juárez), aún no hablaba español. Protegido por un sacerdote español y con Domingo González como maestro, aprendió a leer. Se matriculó en el seminario oaxaqueño de la Santa Cruz, donde concluyó el bachillerato en 1827. Al año siguiente ingresó en el Instituto de Ciencias y Artes, centro por el que se graduó como abogado en 1834. En 1833, dos años después de convertirse en regidor del Ayuntamiento de Oaxaca, fue elegido diputado. En 1847 pasó a ser gobernador del estado de Oaxaca y en 1848 resultó reelegido para un periodo de cuatro años. Cuando en 1853 el general Antonio López de Santa Anna retomó el poder, fue encarcelado, desterrado y finalmente deportado, primero a la ciudad cubana de La Habana y más tarde a la estadounidense de Nueva Orleans (Luisiana). En 1854 respaldó el Plan de Ayutla, que era el conjunto de reivindicaciones de contenido liberal y anticlerical (que dio contenido a la llamada Reforma mexicana), por medio del cual se exigía la creación de una asamblea constituyente en el marco de una constitución federal.

Regresó a México en 1855 para tomar parte en la revolución liberal que derrocó a Santa Anna. Poco después, entre octubre y diciembre de ese año, fue secretario (ministro) de Justicia en el breve gobierno presidido por el general Juan Álvarez. En noviembre de 1855, cuando ejercía dicho cargo, fue promulgada la ley de administración de justicia, también llamada Ley Juárez, por la que quedaban abolidos los fueros eclesiásticos. En enero de 1856 fue designado gobernador de Oaxaca, y entre noviembre y diciembre del año siguiente, una vez promulgada en marzo la Constitución federal de 1857, fue secretario de Gobernación del gobierno de Ignacio Comonfort.

Primeras Presidencias de la República

Presidente de la Suprema Corte de Justicia desde diciembre de 1857, en calidad de tal asumió el 19 de enero del año siguiente en la ciudad de Guanajuato la presidencia provisional de la República para oponerse al pronunciamiento conservador del general Félix María Zuloaga. Iniciada en 1858 la llamada guerra de Reforma, en mayo de ese año se vio obligado a establecer la sede de su gobierno en Veracruz, donde prosiguió con la serie de reformas radicales que habían originado aquélla. Se trataba de las denominadas Leyes de Reforma, entre las cuales cabe destacar, como muestra de la política laicista de Juárez, la reducción del poder de la Iglesia católica mediante el embargo de propiedades eclesiásticas.

Últimos Mandatos Presidenciales

Sus seguidores derrotaron a las fuerzas conservadoras a finales de 1860, por lo que en enero de 1861 volvió a establecer su gobierno en la ciudad de México. En junio de ese año fue elegido presidente constitucional. Para poder afrontar el caos financiero provocado por la guerra, Juárez tuvo que suspender los pagos a los acreedores extranjeros. Francia, España y Gran Bretaña, como medida de protesta, desembarcaron tropas en Veracruz. Juárez alcanzó acuerdos con Gran Bretaña y España, y éstas retiraron sus tropas de México, pero los franceses se mantuvieron en el país y tomaron la ciudad de México. El archiduque de Austria, impuesto por el emperador francés Napoleón III a petición de los sectores monárquicos mexicanos, que organizaron un simulacro de plebiscito, fue coronado emperador de México en 1864 con el nombre de Maximiliano I. Juárez trasladó entonces su capital al norte del país y prosiguió la resistencia militar. Dos meses después de la caída del gobierno de Maximiliano I en mayo de 1867, fusilado por orden de Juárez, éste regresó a la ciudad de México y ese mismo año fue reelegido presidente, iniciándose así la restauración de la República.[3]

1867 - 1871 Benito Juárez García

1865 - 1867 Benito Juárez García

1864 - 1867 Maximiliano de Habsburgo

Maximiliano I (de México) (1832-1867), archiduque de Austria y emperador de México (1864-1867), hermano menor de Francisco José I, emperador de Austria. Fue almirante de la Armada austriaca y gobernador (1857-1859) del territorio de Lombardía-Venecia. En 1863, el emperador francés Napoleón III le convenció para que aceptara la corona de México. Creyendo que contaba con el apoyo del pueblo, él y su esposa Carlota de Bélgica se trasladaron a México en 1864. Con el respaldo de las tropas francesas, los grupos monárquicos que lo apoyaban celebraron una Junta de Notables, proclamaron la monarquía y le ofrecieron la Corona, después de un remedo de plebiscito. Gobernó con el apoyo de los conservadores, pero no pudo sustraerse a la influencia de Napoleón III. Su política financiera resultó desastrosa. Consiguió que la mayoría de los gobiernos extranjeros restablecieran sus relaciones con México, con la sola excepción de Estados Unidos. A partir de 1865 este país (que se había opuesto a la intervención de Francia, pero que no había adoptado ninguna iniciativa a causa del enfrentamiento civil que se produjo en su territorio) comenzó a presionar a los franceses para que abandonaran México. Cuando éstos se retiraron en 1867, Maximiliano se negó a irse a con ellos. Entre tanto, el gobierno itinerante republicano, a las órdenes de Benito Juárez, prosiguió sus esfuerzos de liberación y, tras sucesivas batallas victoriosas, no tardó en recuperar el control de México. Maximiliano fue capturado por los republicanos en Querétaro, juzgado por un consejo de guerra y fusilado en junio de 1867.[3]

1864 - 1864 Juan N. Almonte

Juan Nepomuceno Almonte (1803-1867), militar y político mexicano. Nació en Michoacán. Hijo natural del insurgente José María Morelos y Pavón y de Brígida Almonte. Siendo niño, acompañó a su padre en muchas acciones militares y, más tarde, fue aliado de Vicente Guerrero. Combatió en la campaña de Texas (1836). Posteriormente, como titular de la Secretaría de Guerra y Marina en 1846, participó en la Guerra Mexicano-estadounidense. En 1850, pasó a formar parte de las filas conservadoras, de las cuales fue embajador en distintas ciudades europeas en 1856, y firmó en París el Tratado Mon-Almonte. Por ello fue declarado traidor a la patria por el presidente Benito Juárez. Al triunfar los liberales en la guerra de Reforma (1858-1861), Almonte se exilió en Europa, donde concertó con Gutiérrez Estrada y otros conservadores el deseo de establecer una monarquía en México, interviniendo en el ofrecimiento de la corona al archiduque Maximiliano. Éste, ya como emperador Maximiliano I de México, lo distinguió nombrándolo su representante ante Napoleón III, para conseguir la permanencia de las tropas francesas en México (1866). A la caída del Imperio en 1867, permaneció en París, donde falleció ese mismo año.[3].

1863 - 1864 Juan N. Almonte

1863 - 1864 Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos

Nació en Zamora, Michoacán en 1816 y falleció en Oacalco, Morelos, México en 1891. Sacerdote, abogado y doctor en cánones. Estudió en el Seminario Conciliar de Morelia, del que más tarde fue profesor y rector. Fue prebendado, canónigo y gobernador de la mitra de Morelia y en julio de 1855 se le designó obispo de Puebla. . En diciembre siguiente estallo la insurrección de Antonio de Haro y Tamariz, al grito de Religión y Fueros. Derrotada ésta, el gobierno comprobó que los medios financieros fueron sumininstardos por la Mitra poblana y ordenó que los bienes del Obispado de Puebla en esa entidad, en Tlaxcala y en Veracruz, fueran confiscados y vendidos. Labastida se opuso a ello y fue desterrado en 1856. En 1862 visitó a Maximiliano de Habsburgo en Trieste. A principios de 1863 viajó a Italia para entrevistarse con el Papa Pío IX, quien en marzo lo nombró Arzobispo de México. Ocupado el país por los franceses, el 21 de junio de 1863, con Juan Nepomuceno Almonte y José Mariano Salas, él fue designado miembro del triunvirato que ejerció la Regencia del Imperio. Junto con el Padre Miranda apoyaron la presidencia de Félix María Zuloaga, quienes se declararon enemigos de la Constitución de 1857. Labastida llegó a México en la segunda mitad de 1863 y ocupó su lugar en la regencia, pero fue destituido el 17 de noviembre de ese año, fue expulsado por sus diferencias con los franceses respecto a los derechos de la Iglesia, por sus diferencias con Aquiles Bazaine, comandante de las tropas francesas, por la intención de éste de instaurar el programa napolenico sobre bienes eclesiásticos. Su relación con Maximiliano I decayó al proclamar éste la libertad de cultos, en febrero de 1865. Al triunfo de la República se instaló definitivamente en Roma, pero sin renunciar a su condición de líder de la Iglesia mexicana. Como tal, asistió al Concilio Vaticano I de 1869-1870. En 1871 el presidente Juárez le permitió volver al país.[4] Wikipedia

1863 - 1864 José Mariano Salas

1863 - 1863 José Mariano Salas

1863 - 1863 Juan N. Almonte

1863 - 1863 Pelagio Antonio de Labastida

1861 - 1865 Benito Juárez

1860 - 1860 Miguel Miramón

Miguel Miramón (1831-1867), militar y político mexicano, presidente interino de la República (1859-1860). Nació en la ciudad de México en 1831. Militante del Partido Conservador, se enfrentó a los partidarios de la revolución de Ayutla (1854). Se sumó a un pronunciamiento del signo contrario, el reaccionario de Félix María Zuloaga, que desconocía la Constitución vigente (1858). Tras varias victorias se hizo con el mando militar conservador y el prestigio entre sus correligionarios, por lo que sustituyó a Zuloaga en 1859. Más adelante se hizo nombrar presidente interino por una Junta Electoral compuesta por los representantes de los departamentos en los que estaba organizado el país (1860) y que no se habían sumado al gobierno paralelo que había establecido Benito Juárez a raíz del abandono del poder de Ignacio Comonfort en 1858. Juárez había asumido la presidencia, en su carácter de presidente de la Suprema Corte de Justicia y en oposición al gobierno impuesto de Zuloaga, pero tuvo que trasladarse a distintos lugares del país a causa de la persecución de que fue objeto su gobierno liberal por parte de los conservadores. Investido con el apoyo de una parte del Ejército, Miramón se dedicó a combatir a Juárez, pero en el término de unos tres meses sufrió varias derrotas a cargo del general liberal Jesús González Ortega, una de ellas, en la famosa batalla de Calpulalpan, con la que se dio fin a la guerra de Reforma. Miramón terminó huyendo a Europa (enero de 1861). Regresó a México cuando se produjo la intervención extranjera (1863), pero el emperador Maximiliano le envió de nuevo a Europa. En 1866 volvió a su país e instó al emperador a resistir a ultranza. Continuó la lucha contra Juárez con suerte desigual, hasta que cayó herido y, poco después, aprehendido por los liberales. Fue juzgado y sentenciado, junto con Maximiliano y Tomás Mejía. Los tres fueron fusilados en el Cerro de las Campanas el 19 de junio de 1867, en Querétaro.[3]

1860 - 1860 José Ignacio Pavón

1859 - 1860 Miguel Miramón

1859 - 1859 José Mariano Salas

José Mariano Salas (1797-1867), militar mexicano, presidente de la República (1846). Nacido en la ciudad de México, ingresó en el Ejército colonial español en 1813. Aunque comenzó combatiendo a los insurgentes, en 1821 apoyó el Plan de Iguala y se unió a la lucha independentista. Mandó una de las columnas que en 1836 llevaron a cabo el asalto del fuerte de El Álamo. Al iniciarse la revolución de 1840 que pretendía derrocar al presidente Anastasio Bustamante, se ofreció rápidamente para sofocarla, y se enfrentó con éxito a los sublevados en la ciudad de México.

Al frente de la revolución proclamada el 4 de agosto de 1846, tomó posesión del gobierno de la República al día siguiente tras deponer a Nicolás Bravo. Sólo cuatro meses después, entregó la presidencia a Valentín Gómez Farías, quien la ocupó interinamente en sustitución del general Antonio López de Santa Anna. Durante la Guerra Mexicano-estadounidense, fue hecho prisionero por los invasores, en 1847. Jefe militar de la guarnición de la ciudad de México en 1863, en junio de ese año fue designado como uno de los tres miembros de la regencia que desempeñó el poder hasta mayo de 1864, un mes antes de la llegada del emperador Maximiliano I. Falleció en 1867 en Guadalupe Hidalgo (actual delegación de Gustavo A. Madero, en el Distrito Federal).[3]

1858 - 1859 Manuel Robles Pezuela

1858 - 1858 Félix María Zuloaga

Félix María Zuloaga (1813-1898), militar y político mexicano, presidente interino de la República (1858-1859). Nacido en Álamos (Sonora), ingresó en el Ejército en 1834, alcanzando el grado de subteniente de ingenieros cuatro años más tarde. Ya como teniente coronel, combatió durante la Guerra Mexicano-estadounidense (1846-1848). En 1854, ascendió a general de brigada luchando contra los revolucionarios que, mediante el Plan de Ayutla, habían acabado con el gobierno de Antonio López de Santa Anna. El 17 de diciembre de 1857 se pronunció en la ciudad de México en contra del gobierno liberal y resultó nombrado presidente interino de la República el 22 de enero siguiente, con lo que comenzó la denominada guerra de Reforma. Hubo de ser repuesto en el cargo por el general Miguel Miramón en enero de 1859, después de que, dos meses antes, fuese derrocado por el intento mediador del general Miguel María de Echegaray. El 2 de febrero de ese año nombró sustituto en la presidencia a Miramón. Se rindió a los triunfantes liberales en 1862, un año después de que éstos hubieran obtenido el control de la ciudad de México. Aunque fue uno de los impulsores de la intervención francesa en México, en 1864, con la llegada del emperador Maximiliano I, se exilió en Cuba, de donde regresó tres años más tarde. Falleció, en 1898, en la ciudad de México.[3]

1857 - 1861 Benito Juárez

1857 - 1857 Ignacio Comonfort

Ignacio Comonfort (1812-1863), militar y político mexicano, presidente de la República (1855-1858). Nacido en Puebla, estudió en el colegio carolino de su ciudad natal. Se sumó al movimiento que encabezó Antonio López de Santa Anna en 1832. Enfrentado posteriormente a Santa Anna, cuya política repudió, fue comandante militar del distrito de Izúcar de Matamoros, diputado al Congreso de la Unión y ministro de Guerra y Marina con el presidente Juan Álvarez. En 1855, al renunciar el general Juan Álvarez, fue nombrado presidente sustituto. Durante su mandato, reprimió la revolución de 1856 en Puebla, nacionalizó los bienes de manos muertas (Ley Lerdo) y promulgó una nueva Constitución. En 1857 un congreso constituyente de mayoría liberal lo eligió presidente, pero un año más tarde, tras un pronunciamiento militar, tuvo que abandonar el poder y se exilió en Estados Unidos. En 1863, al producirse la invasión francesa, el presidente Benito Juárez aceptó su ofrecimiento de regresar al país para ponerse al frente del ejército del Centro pero fue derrotado por los franceses cerca de Puebla, lo que obligó a Juárez a trasladar su gobierno a San Luis Potosí, donde nombró a Comonfort general en jefe del ejército, para combatir a los invasores. Cayó en una emboscada cerca de Chamacuero (Guanajuato) y murió de una lanzada que le propinó el cabecilla Sebastián Aguirre.[3]

1855 - 1857 Ignacio Comonfort

1855 - 1855 Juan Alvarez

Juan Álvarez (1790-1867), militar y político mexicano, presidente de la República (1855). Nació en Atoyac (Guerrero). Incorporado a la revolución insurgente desde 1810, tomó Acapulco a los españoles en 1824. Defendió la constitución de México como república federal y combatió, tanto el autoritarismo monárquico de Agustín de Iturbide, como el aristocrático de Anastasio Bustamante y de Antonio López de Santa Anna. En 1850 fue elegido gobernador de Guerrero y en 1854 proclamó el Plan de Ayutla, que pondría fin a la dictadura de Santa Anna. Elegido presidente del país en 1855, renunció al cargo ese mismo año por problemas de salud. Empuñó de nuevo las armas, junto al presidente Benito Juárez (1858-1871), ante la intervención francesa de 1861. Su patriotismo y entereza le convirtieron en un héroe muy querido por el pueblo. Murió en 1867 en La Providencia (Guerrero).[3]

1855 - 1855 Rómulo Diaz de la Vega

Rómulo Díaz de la Vega (1804-1877), militar mexicano. Nacido en la ciudad de México, ingresó en el Ejército a los 18 años, para acabar su formación militar en 1825 con el grado de subteniente del arma de Ingenieros. Combatió a los rebeldes texanos y en 1836 participó en el asalto del fuerte de El Álamo. Luchó dos años más tarde contra los franceses en la guerra de los Pasteles, y en 1842 otra vez frente a los texanos. Ascendido a general, intervino en la Guerra Mexicano-estadounidense: en las batallas de Palo Alto y Resaca de la Palma (ambas disputadas en mayo de 1846) y en la de Cerro Gordo (abril de 1847), tras la cual fue hecho prisionero por las tropas invasoras estadounidenses. Después de ejercer distintas comandancias generales, desempeñó el gobierno del estado de Yucatán (1853-1854) y recibió el ascenso a general de división de manos del presidente Antonio López de Santa Anna a finales de 1854, por su lucha contra las rebeliones mayas.

Al frente del gobierno del Distrito Federal en 1855, un año más tarde participó en una conspiración contra el presidente Ignacio Comonfort y sufrió el destierro. Regresó de Estados Unidos en 1859 para intervenir del lado de las fuerzas conservadoras en la guerra de Reforma. Hecho prisionero en 1860, fue excarcelado tras la definitiva victoria liberal de Benito Juárez, contra quien conspiró al año siguiente y volvió a prisión. Nuevamente en libertad, en 1863 integró la Junta de Notables que adoptó la monarquía y eligió como emperador al archiduque Maximiliano de Austria (Maximiliano I). Después de desempeñar algunos cargos castrenses en el estado de Jalisco durante el Imperio, el nuevo gobierno presidido por Juárez le confinó en 1867 en la ciudad de Puebla, donde falleció diez años después.[3]

1855 - 1855 Martín Carrera

Martín Carrera (1806-1871), militar y político mexicano, presidente interino de la República (1855). Nacido en Puebla, era hijo de un coronel realista. Ingresó en el Ejército colonial español muy joven, pero en 1821 pasó a formar parte de las tropas mexicanas adheridas al independentista Plan de Iguala. Tomó parte en 1822 del sitio de San Juan de Ulúa. General de brigada en 1833 por su destacada actuación en la toma de Guanajuato durante las luchas entre centralistas y federalistas, se encargó a partir de entonces de tareas administrativas, dirigiendo el Cuerpo de Artillería y siendo elegido senador en 1844, así como nombrado consejero militar del gobierno.

Al estallar la Guerra Mexicano-estadounidense en 1846, volvió al servicio activo para comandar las fuerzas artilleras emplazadas en el valle de Anáhuac. El presidente Antonio López de Santa Anna le concedió el grado de general de división en 1853. Se opuso al Plan de Ayutla de 1854, pero cuando Santa Anna reconoció su derrota al año siguiente y abandonó el poder, Carrera fue nombrado interinamente presidente de la República el 15 de agosto de 1855. Renunció a la presidencia un mes más tarde en favor de Rómulo Díaz de la Vega, a quien había puesto al mismo tiempo al frente del gobierno de la capital, poco antes de que Juan Álvarez asumiera el cargo.[3]

1853 - 1855 Antonio López de Santa Anna

Antonio López de Santa Anna (1794-1876), militar y político mexicano, presidente de la República (1833-1855, con interrupciones), que dominó la política mexicana durante un cuarto de siglo.

Primera Etapa de su Vida

Nacido el 21 de febrero de 1794 en Jalapa, en julio de 1810 ingresó en el Ejército realista. Permaneció en sus filas hasta 1821, año en que se sumó al Plan de Iguala o de las Tres Garantías, programa lanzado por Agustín de Iturbide proclamando la independencia de México. A partir de ese momento se inició el periodo de la historia mexicana conocido como “revoluciones de Santa Anna”, caracterizado por las sucesivas adhesiones, enfrentamientos y revueltas, a favor y en contra de distintos personajes, protagonizadas por Santa Anna (quien ya tenía la graduación de general). Apoyó a Iturbide, convertido en emperador con el nombre de Agustín I, pero pasó después a ser uno de los artífices de su destronamiento, al proclamar el 2 de diciembre de 1822 la República y firmar con Guadalupe Victoria el Plan de Casa Mata el 1 de febrero de 1823. Pese a considerarse un declarado federalista, siempre ejerció el poder de forma dictatorial y centralista. Durante muchos años su nombre estuvo ligado a las conspiraciones y pronunciamientos que hicieron difícil la supervivencia de la República.

En 1829 apoyó la presidencia del liberal Vicente Guerrero, mientras él se hacía cargo del gobierno de Veracruz. Durante ese mismo año, hizo frente, en las cercanías de la desembocadura del río Pánuco, al desembarco de las fuerzas del general Isidro Barradas, que pretendían reconquistar México para la Corona española. Santa Anna fijó su cuartel general en Tampico y, tras diversos encuentros, consiguió que Barradas capitulara el 11 de septiembre. Santa Anna se convirtió así en El Héroe de Tampico y fue declarado “Benemérito de la Patria”.

En el Poder

Pese a que se opuso al golpe protagonizado por el vicepresidente y general Anastasio Bustamante, no pudo evitar el derrocamiento (1829) y la posterior ejecución (1831) de Guerrero. Después de los sucesivos gobiernos de Bustamante (1830-1832), Melchor Múzquiz (1832) y Manuel Gómez Pedraza (1832-1833), el 30 de marzo de 1833 accedió por primera vez a la presidencia. Designó como vicepresidente a Valentín Gómez Farías y, a partir de esa fecha, comenzó una etapa de numerosas ausencias interesadas, y de nombramientos y destituciones de presidentes y políticos, a todos los cuales manejaba a su antojo. Ello explica que fuera presidente, y dejara de serlo, en hasta siete ocasiones.

En 1835, Texas se rebeló y proclamó su independencia. Santa Anna emprendió una expedición hacia el territorio texano y en febrero de 1836 llegó a San Antonio y tomó el fuerte de El Álamo. No obstante, poco después fue derrotado y capturado por las tropas de Samuel Houston en la batalla de San Jacinto. Así, Santa Anna se vio obligado a firmar el tratado que concedió a Texas la independencia. Puesto en libertad por el presidente estadounidense, Andrew Jackson, regresó a Veracruz, donde en 1838 frustró el intento francés de tomar la ciudad, por lo que fue nuevamente aclamado como un héroe. En 1841 ya había rechazado la Constitución liberal de 1824 y se había autoproclamado presidente de México con poderes dictatoriales. Intentó implantar la monarquía, resistió al levantamiento popular, pero finalmente fue derrocado en 1845. Regresó a México en 1846, tras haber acordado con el presidente de Estados Unidos, James Polk, que trabajaría para poner fin a la Guerra Mexicano-estadounidense (1846-1848). Pero, por el contrario, dirigió al Ejército mexicano durante los enfrentamientos contra las fuerzas de Estados Unidos. Tras la caída de la ciudad de México, en 1847, huyó a Jamaica. En 1853 fue llamado de nuevo y, una vez más, se proclamó dictador. Durante su administración, más de 100.000 km2 de territorio mexicano fueron vendidos a Estados Unidos. Derrocado en 1855, se exilió en el Caribe y sólo se le permitió regresar a México en 1874. Falleció el 20 de junio de 1876, sin recursos, en la capital.[3]

1853 - 1853 Manuel María Lombardini

Manuel María Lombardini (1802-1853), militar y político mexicano, presidente interino de la República (1853). Entró a servir en la Compañía de Patriotas de Tacubaya el 1 de agosto de 1814. Combatió en la Guerra Mexicano-estadounidense y resultó herido en la batalla de la Angostura (22 de febrero de 1847). Cuando Juan Bautista Ceballos, encargado del mando supremo de la República, rehusó a seguir en funciones, se procedió a la elección de su sucesor y Lombardini fue nombrado por mayoría de votos. Estuvo al frente del poder ejecutivo del 8 de febrero de 1853 al 20 de abril del mismo año, en que entregó el cargo al general Antonio López de Santa Anna. Al morir en la ciudad de México, ese mismo año, era jefe del Estado Mayor del Ejército y comandante general del Distrito.[3]

 

 

1853 - 1853 Juan Bautista Ceballos

1851 - 1853 Mariano Arista

1848 - 1851 José Joaquín de Herrera

1848 - 1848 Manuel de la Peña y Peña

1847 - 1848 Pedro María Anaya

1847 - 1847 Manuel de la Peña y Peña

1847 - 1847 Antonio López de Santa Anna

1847 - 1847 Pedro María Anaya

1847 - 1847 Antonio López de Santa Anna

1846 - 1847 Valentín Gómez Farías

1846 - 1846 José Mariano Salas

1846 - 1846 Nicolás Bravo

1845 - 1846 Mariano Paredes y Arrillaga

1844 - 1845 José Joaquín de Herrera

1844 - 1844 José Joaquín de Herrera

1844 - 1844 Antonio López de Santa Anna

1844 - 1844 Valentín Canalizo

1843 - 1844 Valentín Canalizo

1843 - 1843 Antonio López de Santa Anna

1842 - 1843 Nicolás Bravo

1841 - 1842 Antonio López de Santa Anna

1841 - 1841 Francisco Javier Echeverría

1839 - 1841 Anastasio Bustamante

1839 - 1839 Nicolás Bravo

1839 - 1839 Antonio López de Santa Anna

1837 - 1839 Anastasio Bustamante

1836 - 1837 José Justo Corro

1835 - 1836 Miguel Barragán

1834 - 1835 Antonio López de Santa Anna

1833 - 1834 Valentín Gómez Farías

1833 - 1833 Antonio López de Santa Anna

1833 - 1833 Valentín Gómez Farías

1833 - 1833 Antonio López de Santa Anna

1833 - 1833 Valentín Gómez Farías

1833 - 1833 Antonio López de Santa Anna

1833 - 1833 Valentín Gómez Farías

1832 - 1833 Manuel Gómez Pedraza

1832 - 1832 Melchor Múzquiz

1830 - 1832 Anastasio Bustamante

1829 - 1829 Lucas Alamán

1829 - 1829 Luis Quintanar

1829 - 1829 José María Bocanegra

1829 - 1829 Vicente Guerrero

1829 - 1829 Pedro Vélez

1824 - 1829 Guadalupe Victoria

1824 - 1824 Nicolás Bravo

1824 - 1824 Guadalupe Victoria

1824 - 1824 Vicente Guerrero

1824 - 1824 Nicolás Bravo

1824 - 1824 Vicente Guerrero

1824 - 1824 Guadalupe Victoria

1824 - 1824 Vicente Guerrero

1824 - 1824 Nicolás Bravo

1824 - 1824 Miguel Domínguez

1824 - 1824 Vicente Guerrero

1824 - 1824 Miguel Domínguez

1824 - 1824 Miguel Domínguez

1823 - 1824 Vicente Guerrero

1823 - 1824 Miguel Domínguez

1823 - 1824 Mariano Michelena

1823 - 1823 Pedro Celestino Negrete

1823 - 1823 Pedro Celestino Negrete

1823 - 1823 Mariano Michelena

1823 - 1823 Nicolás Bravo

1823 - 1823 Mariano Michelena

1823 - 1823 Miguel Domínguez

1822 - 1823 Agustín de Iturbide

1822 - 1822 Agustín de Iturbide

1821 - 1822 Agustín de Iturbide


La Nueva España

1821 - 1821 Juan O´Donojú, Jefe Político Superior de la Nueva España

1821 - 1821 Francisco Novella

1816 - 1821 Juan Ruiz de Apodaca, Conde del Venadito

1813 - 1816 Félix María Calleja del Rey

1810 - 1813 Francisco Javier Venegas

1810 - 1810 Pedro Catani

1809 - 1810 Francisco Javier de Lizana y Beaumont, Arzobispo de México

1808 - 1809 Pedro de Garibay

1803 - 1808 José de Iturrigaray

1800 - 1803 Berenguer de Marquina

1798 - 1800 Miguel José de Azanza

1794 - 1798 Miguel de la Grúa Talamanca, Marqués de Branciforte

1789 - 1794 Juan Vicente Güemes Pacheco y Padilla, Conde de Revillagigedo

1787 - 1789 Manuel Antonio Flores Maldonado Martín de Angulo y Bodquín

1787 - 1787 Alonso Núñez de Haro y Peralta, Arzobispo de México

1786 - 1787 Eusebio Ventura Beleña

1785 - 1786 Bernardo de Gálvez, Conde de Gálvez

1784 - 1785 Vicente Herrera

1783 - 1784 Matías de Gálvez y Gallardo

1779 - 1783 Martín de Mayorga

1779 - 1779 Francisco Roma y Rosell

1771 - 1779 Antonio de María de Bucareli y Ursúa

1766 - 1771 Carlos Francisco de CroSeptiembre, Marqués de CroSeptiembre

1760 - 1766 Joaquín de Montserrat, Marqués de Cruillas

1760 - 1760 Francisco Cajigal de la Vega

1760 - 1760 Francisco Antonio de Echávarri

1755 - 1760 Agustín Ahumada y Villalón, Marqués de las Amarillas

1746 - 1755 Francisco de Güemes y Horcasitas, Conde de Revillagigedo

1742 - 1746 Pedro Cebrián y Agustín, Conde de Fuenclara

1741 - 1742 Pedro Malo de Villavicencio

1740 - 1741 Pedro de Castro Figueroa y Salazar, Duque de la Conquista

1734 - 1740 Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta, Arzobispo de México

1722 - 1734 Juan de Acuña, Marqués de Casafuerte

1716 - 1722 Baltazar de Zúñiga Guzmán Sotomayor y Mendoza, Marqués de Valero

1710 - 1716 Fernando de Alencastre Noroña y Silva, Duque de Linares

1702 - 1710 Francisco Fernández de la Cueva Enríquez, Duque de Alburquerque

1701 - 1702 Juan de Ortega y Montañés, Arzobispo de México

1696 - 1701 José Sarmiento Valladares, Conde Moctezuma y Tula

1696 - 1696 Juan de Ortega y Montañés, Obispo de Michoacán

1688 - 1696 Gaspar de la Cerda Sandoval Silva y Mendoza, Conde de Galve

1686 - 1688 Melchor Portocarrero Lasso de la Vega, Conde de Monclova

1680 - 1686 Tomás Antonio de la Cerda y Aragón, Marqués de la Laguna

1673 - 1680 Fray Payo Enríquez de Rivera, Arzobispo de México

1673 - 1673 Pedro Nuño Colón de Portugal y Castro, Duque de Veragua

1664 - 1673 Antonio Sebastián de Toledo Molina y Salazar, Marqués de Mancera

1664 - 1664 Diego Osorio de Escobar y Llamas, Obispo de Puebla

1660 - 1664 Juan de Leyva y de la Cerda, Conde de Baños

1653 - 1660 Francisco Fernández de la Cueva, Duque de Albuquerque

1650 - 1653 Luis Enríquez de Guzmán, Conde de Alba de Liste

1649 - 1650 Matías de Peralta

1648 - 1649 Marcos Torres y Rueda, Obispo de Yucatán

1642 - 1648 García Sarmiento de Sotomayor, Conde de Salvatierra

1642 - 1642 Juan de Palafox y Mendoza, Obispo de Puebla

1640 - 1642 Diego López Pacheco, Marqués de Villena y Duque de Escalona

1635 - 1640 Lope Diéz de Armendáriz, Marqués de Cadereyta

1624 - 1635 Rodrigo Pacheco y Ososrio, Marqués de Cerralvo

1621 - 1624 Diego Carrillo de Mendoza y Pimentel, Marqués de Gelves

1621 - 1624 Paz de Valecillo

1612 - 1621 Diego Fernández de Córdoba, Marqués de Guadalcázar

1612 - 1612 Pedro Otálora

1611 - 1612 Fray García Guerra, Arzobispo de México

1607 - 1611 Luis de Velasco, el mozo, Marqués de Salinas

1603 - 1607 Juan de Mendoza y Luna, Marqués de Montesclaros

1595 - 1603 Gaspar de Zúñiga y Acevedo, Conde de Monterrey

1590 - 1595 Luis de Velasco, el mozo, Marqués de Salinas

1585 - 1590 Alvaro Manrique de Zúñiga, Marqués de Villamanrique

1584 - 1585 Pedro Moya de Contreras, Arzobispo de México

1583 - 1584 Luis de Villanueva y Zapata

1580 - 1583 Lorenzo Suárez de Mendoza, Conde de la Coruña

(1518-1583), militar y administrador colonial español, virrey de Nueva España (1580-1583). Tras una larga e importante carrera castrense, que le llevó a participar en algunos de los principales conflictos europeos, y aun norteafricanos, del lado del emperador Carlos V (monarca español como Carlos I) y de su hijo, el rey Felipe II, éste le nombró en 1580 virrey de Nueva España como sucesor de Martín Enríquez de Almansa. Contó con la colaboración del arzobispo de México Pedro Moya, designado visitador al objeto de ofrecerle su ayuda, para proceder a la corrección de las corruptelas administrativas. Falleció en la ciudad de México tres años después de su nombramiento y resultó sucedido interinamente por Moya.[3]

1568 - 1580 Martín Enríquez de Almanza

La primera preocupación de Martín Enríquez de Almanza como virrey de la Nueva España, fue la de combatir a los piratas ingleses que amagaban las costas del golfo de México y el puerto de Veracruz.

También intervino en las agrias disputas que existían entre los obispos y las órdenes religiosas, en virtud de que, acatando las disposiciones reales, se obligó a los frailes a dejar en manos de sacerdotes seculares la adminstración de las parroquias, ordenándose el repliegue de los hermanos a sus conventos, a lo cual se negaron a obedecer pretextando el trabajo desarrollado entre los indios y la protección que se brindaba a los pobres. Con gran tacto, el virrey Enríquez consiguió que los religiosos se sujetaran a la obediencia.

Durante la época de su gobierno, se estableció en México el tribunal de la Inquisición que inauguró sus actividades persiguiendo a judaizantes y protestantes, y celebrando los primeros “autos de fe” en 1574, donde fueron quemados vivos varios herejes. El virrey tenía la obligación de asistir a estas celebraciones.

Enríquez cuidó especialmente de los indios, primero al atenderlos y tratar de aliviar sus males cuando fueron víctimas de una terrible epidemia y luego, al organizar su trabajo remunerado, obligando a los españoles a pagarles un jornal justo.

Los muchos méritos que Martín Enríquez de Almanza alcanzó como virrey en la Nueva España, le hicieron ser merecedor de que el rey Felipe II lo trasladara como recompensa, al Perú.
[2]

1568 - 1568 Francisco Ceinos

1567 - 1568 Alonso de Muñoz

1566 - 1567 Gastón de Peralta, Marqués de Falces

Al morir el virrey Luis de Velasco, se descubrió en México una conspiración en la que estaban implicados algunos personajes como los hijos —de nombre Martín los dos— de Hernán Cortés: uno de ellos nacido de su esposa y el otro de doña Marina—, conspiración que, se decía, tenía por objeto independizar a la Nueva España y colocar a la cabeza de ella, como soberanos, a los descendientes del conquistador. Los conspiradores, que habían sido puestos en prisión, habían sido hallados culpables y condenados a muerte.

Varias de las sentencias se habían ejecutado, cuando tomó posesión del virreinato don Gastón de Peralta, marqués de Falces, quien con su carácter conciliador y noble, ordenó suspender la pena de muerte dictada contra uno de los hijos de Cortés, a quien resolvió enviar a España para que fuera juzgado allá.

Los miembros de la Audiencia, indignados por el recto proceder del marqués de Falces, decidieron derribarlo, escribiendo directamente al rey para calumniarlo por lo que llamó a don Gastón de Peralta para que explicara su proceder. Por ello sólo gobernó poco más de un año.

En su lugar quedó al frente del virreinato el “juez pesquisidor” Alonso de Muñoz, enviado de España para averiguar lo relativo a la conspiración. Su gobierno se caracterizó por el cotidiano derramamiento de sangre, pues Muñoz ejecutó a todo aquel que se mostraba contrario a él, acusándolo de ser uno de los conspiradores. Enterado el rey Felipe II del cruel comportamiento de Muñoz, lo mandó retirar diciéndole “que lo había mandado a gobernar y no a destruir”. [2]

1564 - 1566 Francisco Ceinos

1550 - 1564 Luis de Velasco, Conde de Santiago

El segundo virrey, no desmereció la obra de su antecesor. Hombre honrado y de gran moralidad, don Luis de Velasco, continuó con el buen gobierno novohispano dando énfasis al trato y cuidado de los indios, a los que protegió, estableciendo para ello un gobierno verdaderamente paternal.

Comenzó eximiéndolos del rudo trabajo en las minas, exentándolos de los tributos más onerosos y culminó su benéfica obra al decretar la libertad de todos los que hasta ese momento eran esclavos de los españoles, declarando que “era más importante la libertad de los indios que todas las riquezas del mundo”. Por supuesto, los dueños de esclavos y quienes se aprovechaban de su trabajo, protestaron y reclamaron, pero el virrey se mantuvo firme en la defensa de la dignidad y de los derechos de los indios como personas.

Luis de Velasco inauguró la Real y Pontificia Universidad de México; estableció el tribunal ambulante de la Santa Hermandad para proteger los caminos, mediante el recurso de colgar a los asaltantes in situ. Bajo su auspicio, la minería novohispana creció enormemente a pesar de que ya no había esclavos, puesto que en su tiempo se descubrió el procedimiento de amalgamación, que permitía extraer la plata más fácilmente. Velasco promovió expediciones hacia la península de La Florida, la que intentó colonizar, pero la muerte le impidió ver culminado su proyecto.

En efecto, el virrey Luis de Velasco murió el 31 de julio de 1564. Vivía, según se dijo, en la extrema pobreza, cargado además de deudas. Fue sepultado en el convento de Santo Domingo de la ciudad de México, y el día de su entierro, la gente lloraba y con tristeza lo llamaban “el padre de la Patria”. [2]

1535 - 1550 Antonio de Mendoza, Conde de Tendilla

La Nueva España vivió un largo y desolador período de anarquía y de terror mientras estuvo gobernada por los jueces que sometieron a juicio de residencia a Hernán Cortés. La situación empeoró cuando el rey de España, Carlos I, autorizó que una audiencia, encabezada por Nuño Beltrán de Guzmán, gobernara la Nueva España, la cual cometió terribles excesos contra la población. A la segunda audiencia no le fue mejor, aunque logró solucionar los problemas de abuso de poder y corrupción.

El emperador comprendió entonces que necesitaba, para el buen gobierno de la Nueva España, hacer sentir su presencia real y el poder de su majestad, por lo que dispuso la institución del virreinato, forma de gobierno que estaría a cargo de un “virrey”, personaje que representaba al rey, que era “su otro yo”, y qué como si fuera el propio soberano, haría posible que se cumpliera la obligación divina que los reyes de España tenían impuesta conforme a su tradición: “mantener en justicia al pueblo”.

El primer virrey fue Antonio de Mendoza, hombre culto, moderado, honesto y con mucho sentido común. Sus méritos anteriores en servicio del rey lo hacían altamente recomendable para ocupar el cargo y viajó a América con instrucciones precisas: debía velar por el culto católico, mantener la inmunidad religiosa, respetar a los obispos y sacerdotes, atender a la conversión de los indios, repartir la tierra entre los conquistadores, cuidar el trato que los indios recibían en las encomiendas, además de ejecutar todas aquellas cosas que considerase necesario para el bienestar del reino.

Mendoza cumplió con creces. Además apoyó al obispo de México, fray Juan de Zumárraga, en sus peticiones para traer a la Nueva España la primera imprenta del continente, además de que contribuyó con su influencia a la apertura de la Universidad; fundó la casa de moneda y apoyó la creación del colegio de la Santa Cruz en Tlaltelolco, para indios caciques.

El virrey Mendoza también se preocupó por la expansión geográfica de la Nueva España y alentó la realización de expediciones hacia el mar del Sur, como se llamaba entonces el océano Pacífico. Tras quince años de servicios distinguidos como virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza fue premiado por su monarca, al ser promovido al virreinato del Perú, en aquellos tiempo mucho más rico que el de México.
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1530 - 1535 Sebastián Ramírez de Fuenleal

1528 - 1530 Nuño Beltrán de Guzmán

1527 - 1528 Alonso de Estrada

1527 - 1527 Alonso de Estrada

1527 - 1527 Gonzalo de Sandoval

1526 - 1527 Marcos de Aguilar

1526 - 1526 Rodrigo de Albornoz

1526 - 1526 Alonso de Estrada

1526 - 1526 Luis Ponce de León

1526 - 1526 Hernán Cortés

1524 - 1526 Gonzalo de Sandoval

1524 - 1526 Pedro Almíndez Chirinos

1524 - 1524 Alonso de Estrada

1524 - 1524 Rodrigo de Albornoz

1524 - 1524 Alfonso Zuazo

1522 - 1524 Hernán Cortés

1521 - 1522 Hernán Cortés

1521 - 1521 Cristóbal de Tapia

1521 - 1521 Hernán Cortés

Una vez consumada la conquista en 1521, Hernán Cortés ejerció el poder del nuevo reino. El rey de España premió sus hazañas nombrándolo Gobernador, Capitán General y Justicia Mayor e inició su gobierno con una decisión política que trascendió la historia: decidió fundar la capital de la Nueva España, sobre las ruinas de la legendaria Tenochtitlan, para evitar que el islote se convirtiera en un bastión moral de resistencia indígena.

Como gobernante, Cortés alentó el desarrollo económico de la Nueva España. Mandó traer animales tanto de carga como para establecer las primeras ganaderías, además de que ordenó la cría de porcinos como una alternativa alimenticia. Fomentó la agricultura, con la importación de cereales y de caña de azúcar y promovió la creación de pequeñas industrias como las herrerías y carpinterías. Preocupado por la evangelización y la propagación de la fe cristiana, Cortés pidió a Carlos V enviara religiosos a la Nueva España y en respuesta a sus súplicas, llegaron a México los doce franciscanos que, encabezados por Fray Martín de Valencia, se unieron a los tres primeros que ya estaban aquí. Cuando Cortés fue a recibirlos, los indios se maravillaron al ver al férreo conquistador, que lucía su brillante armadura, arrodillarse frente a los misioneros, que solo vestían un mísero sayal.

Deseoso de castigar a unos españoles sublevados, Cortés emprendió la desastrosa expedición a Las Hibueras (Honduras), en la América Central. Ante el temor de una revuelta indígena ordenó la ejecución de Cuauhtémoc. De vuelta a la capital novohispana, se encontró con la noticia de que Carlos V lo había destituido para someterlo a juicio de residencia.

Nunca más volvería a gobernar la Nueva España, el reino que él conquistó. Como compensación, el monarca le concedió un título nobiliario: Marqués del Valle de Oaxaca. [2]


México - Tenochtitlan

1521 - 1521 Cuauhtémoc (Águila que cae)

Encabezó la defensa de Tenochtilan frente a los españoles. Gobernó del 25 de enero al 13 de agosto de 1521, fecha esta última en que cayó la capital del imperio en manos de los conquistadores y el emperador fue hecho prisionero. Una vez aprehendido, frente a Cortés dijo: “He hecho lo que estaba obligado hacer en defensa de mi ciudad y vasallos y no puedo más. Vengo por fuerza y preso ante tu persona y poder, toma luego ese puñal que tienes en el cinto y mátame”. Cortés le perdonó la vida y lo tuvo cautivo durante cuatro años, tiempo en el que fue torturado quemándole los pies para obligarlo a confesar dónde se encontraba el tesoro de los aztecas que no existía. Cuando Cortés marchó hacia Las Hibueras (Honduras) se llevó a Cuauhtémoc y en el camino decidió ejecutarlo. Murió ahorcado el 28 de febrero de 1525. [2]

Cuauhtémoc (1502?-1525), último rey azteca de México, sobrino del emperador Moctezuma II. Cuauhtémoc encabezó la oposición a la decisión de Moctezuma de ceder a las presiones de los invasores españoles. Organizó el ataque, conocido como la Noche Triste, que expulsó al español Hernán Cortés de Tenochtitlán, la capital azteca (actual ciudad de México), el 30 de junio de 1520. Tras la muerte de Cuitláhuac, fue elegido rey de los aztecas y logró defender la capital durante la primavera y el verano de 1521. Cuando finalmente fue capturado, se negó a revelar la localización de los tesoros aztecas. Tomado como rehén por Cortés en su marcha hacia Honduras, fue torturado y finalmente ajusticiado por los españoles. [3]

1520 - 1520 Cuitláhuac (Excremento seco)

Ocupó el poder a la muerte de Moctezuma. Era señor de Iztapalapa y había comandado a los aztecas durante la batalla de la “Noche triste” en la cual derrotaron a los españoles haciéndolos huir de Tenochtitlan. Gobernó del 7 de septiembre al 25 de noviembre de 1520 y murió en el poder víctima de la viruela, enfermedad traída por los españoles.

1502 - 1520 Moctezuma Xocoyotzin (Señor joven y respetable)

Durante su juventud era conocido como un hombre humilde, servicial y disciplinado. Sin embargo, el poder lo transformó. La humildad dejó su lugar a la soberbia y con su bien ganada fama de valiente guerrero y buen sacerdote, gobernó sin límites. El nuevo rey sometió a sus enemigos, trató con dureza a los pueblos vasallos exigiendo tributos y cautivos para los sacrificios humanos y extendió los límites del imperio. La tradicional austeridad y moderación de los anteriores tlatoanis desapareció. El emperador se hacía trasladar en andas acompañado de un ostentoso cortejo; obligó a su pueblo a bajar la mirada ante su presencia y ordenó la edificación de un magno palacio que impresionó al propio Hernán Cortés. Cuentan las crónicas que el emperador fue testigo de una serie de presagios funestos que le anunciaron la llegada de los españoles y la guerra de conquista. Entre ellos había visto un cometa atravesando el firmamento; un súbito incendio en la llamada casa de Huitzilopochtli; un rayo que atravesó un templo sin escucharse el trueno; las aguas del lago hirviendo a temperaturas nunca vistas, la captura de una extraña ave, o el escalofriante lamento de una mujer por sus hijos que se escuchaba por las noches en la ciudad. En noviembre de 1519, Moctezuma recibió a Hernán Cortés. El emperador azteca alojó a los españoles en el palacio de su padre Axayácatl y aunque aceptó ser vasallo del rey de España, ante la urgencia de salir de Tenochtitlan para combatir un levantamiento, Cortés lo tomó prisionero. Cuitláhuac y otros guerreros se rebelaron. A su regreso Cortés presentó a Moctezuma ante su pueblo con la intención de calmar a los rebeldes pero fue apedreado y cayó muerto. Estaba por iniciar la guerra de conquista. [2]

1486 - 1502 Ahuízotl (Perro de agua)

Con la muerte de Tizoc, subió al trono Ahuízotl apoyado plenamente por Tlacaelel. Fueron los años de mayor esplendor del imperio azteca. Según refieren las crónicas, Ahuízotl era enérgico, feroz y sanguinario, valiente y temerario. Le correspondió concluir la última etapa del templo mayor de Tenochtitlan. Para honrar a Huitzilopochtli en tan importante ocasión, Ahuízotl ordenó el sacrifico de miles de prisioneros —hasta ochenta mil, dicen las crónicas—. Una inundación propiciada por su necedad, al ordenar que abrieran paso a las aguas que provenían de Coyoacán, determinó su muerte al golpearse la cabeza. [2]

1481 - 1486 Tizoc (Pierna enferma)

Gobernó sólo cuatro años, porque nunca contó con el apoyo de los señores de Tenochtitlan y mucho menos con el consejo de Tlacaélel que rechazó su designación. Contrario a la vocación guerrera de los anteriores tlatoanis, propuso hacer la paz con los huejotzingas, enemigos tradicionales de los aztecas, lo cual le mereció el repudio de su propio pueblo. Su fracaso al intentar conquistar las tierras mixtecas y zapotecas en la región de Oaxaca determinaron su caída. Una conjura encabezada por Tlacaelel y otros señores importantes terminó con su muerte. [2]

1469 - 1481 Axayácatl (Cara de agua)

Llegó al trono, no sólo por ser hijo de Moctezuma I, sino por recomendación de Nezahualcóyotl. Con la conquista de Tlatelolco, Axayácatl consolidó y unificó el poderío de Tenochtitlan en la región lacustre. Las conquistas aztecas fueron frenadas por los tarascos y purépechas. Nunca pudieron tomar la región de Michoacán. Bajo su gobierno fue esculpida la piedra del sol, mejor conocida como calendario azteca. Al parecer, Axayácatl murió muy joven, tras haber gobernado tan solo poco más de diez años. [2]

1440 - 1468 Moctezuma Iilhuicamina (El flechador del cielo)

Moctezuma Ilhuicamina llegó al trono por sus méritos como guerrero alcanzados durante la guerra con Azcapotzalco. Para cumplir con las normas religiosas, particularmente con los sacrificios humanos, pactó con Tlaxcala y Huejotzingo las llamadas “guerras floridas”, en las que cada veinte días, los ejércitos aztecas y tlaxcaltecas se enfrentaban en un combate singular cuyo objetivo era la captura de prisioneros vivos. Dos obras públicas de gran importancia fueron desarrolladas durante su reinado: el acueducto de Chapultepec y la albarrada de Netzahualcóyotl –diseñada por el rey poeta- para separar el agua dulce del agua salada del lago de Texcoco. Los dominios del imperio se extendieron hasta las actuales regiones de Puebla, Veracruz, Morelos, Guerrero y Oaxaca. [2]

1427 - 1440 Izcóatl (Serpiente de pedernal)

Izcóatl fue el gran vencedor de Azcapotzalco. Para lograrlo se acercó a dos pueblos también subyugados: Tacuba y Texcoco y con ellos organizó la Triple Alianza. Además, tuvo como consejero a Tlacaélel, hombre que se haría célebre pues se convertiría en “el poder detrás del trono” durante su gobierno y el de los futuros tlatoanis. Izcóatl encabezó la guerra contra Azcapotzalco y mató personalmente a Maxtla. A partir de entonces, Tenochtitlan se transformó en una ciudad imperial y comenzaron las conquistas para extender el territorio. Comenzaron sus conquistas y lograron dominar a Coyoacan, Xochimilco, Tlahuac y Mixquic. Durante su gobierno se construyó la primera calzada importante de la ciudad, Tacuba que unía a la isla con tierra firme. [2]

1415 - 1426 Chimalpopoca (Escudo que humea)

Alcanzó el trono de Tenochtitlan por ser nieto de Tezozomoc y bajo su protección intentó construir un acueducto desde Chapultepec para dotar de agua potable a la ciudad de México, pero no lo pudo llevar acabo porque los señores de Azcapotzalco se opusieron. Al morir su abuelo, Chimalpopoca enfrentó el acoso de sus enemigos. Dio asilo político a Nezahualcóyotl, príncipe de Texcoco y participó en una conjura contra Maxtla, nuevo señor de Azcapotzalco acusado de usurpar el trono de Tezozomoc. La conspiración falló y Maxtla lo aprehendió. Dos versiones existen sobre el final de Chimalpopoca: que fue ejecutado por órdenes de Maxtla o que se quitó la vida. [2]

1391 - 1415 Huitzilíhuitl (Pluma de colibrí)

Decían que su corazón era “noble, apacible y de buenas costumbres. Huitzilíhuitl sabía que para mantener la paz en la región eran necesarias las alianzas por lo que decidió contraer matrimonio con la hija de Tezozomoc, el señor de Azcapotzalco. Esto trajo un beneficio inmediato: la reducción de tributos. Durante el reinado de Huitzilíhuitl los aztecas realizaron varias conquistas a favor de Azcapotzalco y ayudaron a consolidar su poder. Durante este periodo los aztecas comenzaron a desarrollar su gusto por la guerra. [2]

1367 - 1387 Acamapichtli (El que empuña la caña)

La elección del primer tlatoani recayó en el señor de Culhuacan, pues entre los aztecas no existía linaje real. Frente a la amenaza constante de los señores de Azcapotzalco, Acamapichtli ordenó la fortificación de Tenochtitlan. La ciudad además se dividió en los cuatro barrios tradicionales. Lejos se encontraban los aztecas de convertirse en imperio y durante el reinado de Acamapichtli, como un tributo obligatorio, buena parte de sus recursos fueron a parar al señorío de Atzcapotzalco. [2]

1325 - 1363 Tenoch (Tuna de piedra)

Tenoch fue el sacerdote-caudillo y jefe militar que condujo a los mexicas en la última etapa de su peregrinación, cuando ya se encontraban en el valle de México. Según señalan las crónicas bajo su liderazgo los aztecas encontraron la señal establecida por el dios Huitzilopochtli para fundar la ciudad: un águila posada sobre un nopal devorando a una serpiente, lo cual ocurrió en 1325. Así comenzó a edificarse la ciudad de México-Tenochtitlan.[2]


Fuentes:

[1]     Presidencia de la República. "Felipe Calderón Semblanza" (Documento Web) 2006.
http://www.presidencia.gob.mx/felipecalderon/index.htm.  04 de diciembre de 2006.

[2]     Presidencia de la República. "Gobernantes" (Documento Web) 2006.
http://www.presidencia.gob.mx/mexico/gobernantes/ 29 de julio de 2006.

[3]     Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

[4]     Wikipedia la Enciclopedia Libre.

 

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Revisado: Tuesday, 06 de July de 2010 03:40:39 AM