La Dimensión Humana y Productiva del
Trabajo en la Empresa
Héctor Larios Santillán. Ingeniero Mecánico
Electricista, egresado de la UNAM 62/67 Generación 79/80 del Curso de Alta
Dirección del IPADE. Presidente de COPARMEX. Miembro del Consejo Coordinador
Empresarial C.C.E. Ha sido Gerente de Marca en Clairol de México, en
Distribuidora del Centro y actualmente Director general en Creative marketing de
México.
I.
Los temas
Los tres temas objeto de este panel: 1) la
importancia de la educación y la capacitación; 2) nuevas formas de trabajo y la
cooperación en la empresa; y 3) la contribución de las pequeñas empresas en la
creación de empleo; tienen una vinculación de fondo con los problemas de la
transición de muchas economías en las que se cuestiona si puede existir y ser
conciliable y exitoso un modelo que atendiendo a las exigencias del libre
mercado, aterrice igualmente en el mejoramiento de las empresas, la
productividad, la creación de empleos y la superación del nivel de vida de las
poblaciones. Y esto choca a veces con ideas y concepciones que tenemos.
Por ejemplo, se creía que mediante la
técnica se llegaría necesariamente al progreso. Ahora vemos –cuando platicamos
sobre los problemas de tipo social- que no necesariamente alcanzamos esa meta.
La historia es una lucha de libertades: avanzamos y retrocedemos, y tenemos que
analizar las cosas bajo esa óptica, en este mundo globalizado que tenemos que
enfrentar con éxito, económica y humanamente.
A.
Globalización e integración
Hoy se comenta sobre los cambios tan
acelerados que estamos experimentando.
Hablamos de cambio de civilización, y eso
es un cambio muy importante. No estamos hablando de algo perecedero, accidental,
porque las civilizaciones están conformadas por un conjunto enorme de
instituciones que plasman una cultura específica; esto es un sistema de valores,
una manera de ver la vida.
- La globalización y la integración de las
economías a través de la liberación de los intercambios comerciales está
impactando fuertemente a las sociedades.
- La innovación aparece como factor
principales del crecimiento y confiere a la empresa y a su competitividad un
papel social determinante.
- Se nos plantean incertidumbres y
cuestionamientos muy serios sobre las normas de convivencia en la vida
socioeconómica.
- Se está generando desempleo a nivel
regional y mundial. Muchas empresas ya no generan su propia auto continuidad y
están en peligro de extinción.
La globalización de la economía mundial, el
comercio internacional, la nueva composición del mundo, la influencia de las
comunicaciones, los cambios políticos, son realidades incontrovertibles que han
modificado nuestro entorno socio-laboral, aún cuando como sucede en muchos
casos, no queramos aceptarlo.
B.
Bienestar, estabilidad en el empleo, cordialidad y armonía, calidad y
productividad
El
mayor bienestar del trabajador y su familia, la cordialidad y armonía en los
centros de trabajo, la calidad y productividad, la estabilidad en el empleo, son
conceptos, metas, paradigmas que estoy seguro todos tenemos en mente, pero el
problema de este momento no son los “QUE” sino los “COMO”.
COMO Idear,
desarrollar e implementar eficazmente programas de capacitación que
verdaderamente se traduzcan en resultados positivos, tangibles y medibles en los
productos y servicios, en el cual activa y responsablemente participe todo el
personal.
COMO Idear,
desarrollar e implementar programas de calidad y productividad, que sean
autofinanciables y aceptados validados e impulsados tanto por la propia
administración, como por todo el personal y su representación sindical, que se
traduzcan en verdaderos beneficios para los trabajadores, empleados y
funcionarios.
COMO
Comunicar sincera y objetivamente a todo el personal y a su representación
sindical las realidades de la empresa, su mercado, entorno y estrategias para
lograr un auténtico trabajo en equipo y una integración de miras y objetivos sin
que se acuse al sindicato de entreguista o a la empresa de aprovechada.
COMO Lograr
una nueva cultura sindical que asegure a todo trabajador una genuina
participación en los asuntos sindicales sin promover y/o propiciar un
asambleísmo que desvirtúa los propósitos, desorienta a la base y entorpece a la
toma de decisiones.
COMO, (dejo
al final este que es el nuevo y gran “COMO”), COMO enfrentar esta nueva y
dramática realidad económica y social de “CRECIMIENTO CON ALTA TASA DE
DESEMPLEO”.
Si en este análisis pudiéramos avanzar en
el estudio de estos “COMOS” y lográramos proponer guías de pensamiento y acción
que nos fueran útiles y prácticos, estos seguro que todos nos sentiríamos
verdaderamente satisfechos.
C.
La dignificación del trabajo
Una respuesta integral debe pasar por los
principios básicos del trabajo que interactúan con las realidades hoy. Podemos
partir de la premisa de que el trabajo debe necesariamente beneficiar económica
y socialmente a la persona que lo realiza.
A través del trabajo el hombre debe
desarrollarse como persona, integrase a su comunidad, fomentar su creatividad y
favorecer su autoestima. El trabajo está ligado a la productividad, misma que,
en última instancia, es desarrollar las labores asignadas de la mejor manera,
con los conocimientos, con el equipo y los instrumentos adecuados, dentro del
mejor ambiente, con la motivación y estimulo suficientes.
La competitividad es también inherente al
trabajo: Todo el que trabaja compite con los demás que desarrollan una tarea
similar. Todo el que produce u ofrece servicios compite con los que hacen algo
semejante. Y el lugar de esa competencia es la empresa y le sistema económico.
La empresa como equipo integrada por empresarios y trabajadores.
D.
Generación de riqueza con sentido humano
Es obvio que la finalidad económica de las
empresas es agregar valor económico para contribuir así ala generación de
riqueza y ofrecer productos y servicios al mercado en un ambiente de
competencia para satisfacer sus necesidades.
Un
objetivo social, primordial de las empresas, se ha dicho que es la creación de
empleo. Después de los conceptos expresados, podemos profundizar y decir que la
finalidad social por excelencia de la empresa es la organización del trabajo
humano productivo. Así se vinculan las necesidades del mercado a las
posibilidades reales de la economía.
Con lo dicho hasta aquí podemos afirmar que
no es concebible la organización del trabajo humano sin un aprecio real por la
realización profunda del ser humano. Entonces. ¿Cómo integrar la economía de
mercado a una propuesta de civilización y cultura?.
Hay que acercarnos a una respuesta que
parta de la empresa, para ello propongo los siguientes puntos:
- Un sincero aprecio y profunda
comprensión del valor de la persona humana encarnada en todo individuo que
tiene que ver con la organización, adentro y afuera de la empresa, empleados y
clientes.
- Respeto a la dignidad del trabajo” de
todos y cada uno de los empleados, derivados de su sujeto y autor, el hombre.
- La primacía del trabajador sobre el
capital y la técnica, y por lo tanto, la vocación de la empresa para servir al
a realización de sus trabajadores como personas, tanto a obreros y empleados
como a directivos.
- El ejercicio de la autoridad en la
empresa como servicio.
- La convicción de que –en la empresa- la
verdad no tiene sustitutos, unida a la práctica constante de no aceptar más
que la verdad, por encima de intereses particulares, respectos humanos y
conveniencias pragmáticas.
De la reflexión de estos puntos podemos
afirmar que la empresa debe volver a considerar su para qué.
E.
Tendencias para la productividad
Las tendencias mundiales en la búsqueda de
lograr mejores y más productivas relaciones laborales, estoy seguro, son de
todos conocidas y también nos pueden ayudar. Tan solo mencionaré algunas como
referencia:
- Creación de esquemas de más cooperación
y menos confrontación.
- Reconocimiento de que “cooperación” no
es “abdicación”, mas bien es alianza estratégica.
- Reconocimiento de un cierto compromiso
de estabilidad laboral.
- Búsqueda de mecanismos para “atemperar
diferencias en la personalidad o estilo de los actores en la relación laboral.
Bajar
la toma de decisiones hacia niveles a donde se ejecuta la acción de los
trabajadores.
- Realizar inversiones importantes en
tiempo y dinero en “capacitación”.
F.
Estrategias
Con estos elementos de reflexión podemos
hacer una lista de estrategias que deberían darse considerando la importancia de
la pequeña empresa en la creación de empleos. Algunas opciones serian:
- Preservar las fuentes de trabajo por
medio de la competitividad. Es claro que ya no es posible dar empleo por
darlo, sino que tienen que ser productivos.
- Aplicar tecnología al empleo. Capacitar
y reentrenar al personal. Necesitamos invertir en educación y capacitación.
- Aplicar sistemas de empleo flexibles.
- Marco regulatorio apropiado. Idealmente
establecer esquemas de autorregulación.
- Diversificar mercados con selectividad,
y
- Generarlos a través del crecimiento.
G.
Desventajas de las empresas para sobrevivir
En la Confederación Patronal de la
República Mexicana, así como en el Capítulo de la ICC de los cuales formo parte
en México, hemos desarrollado el análisis de las desventajas que enfrentan las
empresas para sobrevivir y que están integradas por el costo financiero, la
falta de seguridad jurídica y la inseguridad pública, así como por la excesiva
centralización que vivimos.
Si
se diera una política enfocada a disminuir estos costos, se estaría apoyando
enormemente a las pequeñas empresas y se podrían generar muchos más empleos.
Creo que esto puede considerarse también a
nivel mundial; es decir, enfocar esfuerzos para reducir las cargas regulatorias
y fiscales que pesan sobre la empresa en la creación de empleos.
De manera proactiva, como empresarios y con
el verdadero ánimo de conjuntar la responsabilidad de la empresa y sus
trabajadores en las responsabilidades totales del sistema económico de Libre
Mercado, considero inaplazable el que:
H.
Responsabilidad social
La
responsabilidad social, conocida también como responsabilidad corporativa en un
sistema de libre mercado, debe ser asumida también por los sindicatos y por las
asociaciones de trabajadores. Esta tarea, le compete directamente a los
empresarios a través de un mayor crecimiento con sus trabajadores, integrándolos
como parte esencial de nuestras empresas, buscando una real participación por
parte de ellos. Los directivos de las empresas que estén preocupados por
organizar mejor su trabajo, deben reflejar en toda la política de relaciones
industriales y de relaciones laborales aquellos elementos que sustenta este
modelo.
Debemos
estar conscientes de la realidad de que, los actuales estudiantes en todos los
niveles de las instituciones educativas serán el día de mañana empresarios o
colaboradores en las empresas y sólo una minoría tendrá un papel en la
administración pública. Por tanto, corresponde tener una verdadera vinculación
con el sector educativos para dar seguimiento en las diversas áreas de estudios
e investigación de la evolución del pensamiento empresarial y de la realidad de
las empresas y de la economía, para que sus alumnos, independientemente de la
carrera que estudien, estén enfocados a la realidad, ciertamente a la realidad
total, pero dentro de ella a la realidad del trabajo y de la economía.
Se requiere de aprovechar adecuadamente los
medios de comunicación para que a través de éstos, un mayor número de personas
perciban y conozcan las bondades e un sistema de mercado sustentado en la
libertad y en la responsabilidad.
En la empresa se dan procesos de
comunicación y relaciones de liderazgo y subordinación. En ellos es importante
la calidad el liderazgo que se ejerza. La simple autoridad formal hoy ya no es
suficiente. Hoy se requiere de un liderazgo de una autoridad moral, de donde la
responsabilidad es que la integración de las empresas sea bajo principios y
valores que respeten y reconozcan a cada persona un espacio de libertad, de
confianza, de responsabilidad. Por ello, el aprendizaje y el cambio que se
suceden actualmente en el mejoramiento continuo de la producción de bienes y
servicios, no es ajeno al mejoramiento humano, en primera instancia de sus
directivos y luego de todos cuantos forman parte del equipo o comunidad de
trabajo.
I.
Educación en valores
Finalmente quiero enfatizar, que la vía de
soluciones a todos estos problemas que preocupan a la sociedad entera, es sin
duda alguna la educación. La crisis pone de manifiesto el valor y los valores de
las personas o la carencia que tienen de ellos. Es evidente que necesitamos
reforzar en todo el mundo con urgencia, la formación en los valores y humanos a
las nuevas generaciones, si queremos responder a las necesidades y expectativas
que tenemos. Por que si algo nos revela el momento que vive el mundo, es que la
naturaleza profunda de sus crisis no es económica, sino fundamentalmente de tipo
moral.


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