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Índice de las Corrientes Sindicales en México


I.   El contexto laboral y el proceso de flexibilización hacia una nueva LFT.

A.  El movimiento obrero y el partido oficial.

B.   El movimiento obrero en el sistema político mexicano.

C.   La flexibilidad en la política laboral.

1.   Cuatro posturas respecto de la flexibilidad y la reforma a la Ley Laboral.

a)  Para los Sindicatos y grupos políticos de izquierda.

b)  Para los sindicatos agrupados en el Congreso del Trabajo.

(1)  Congreso de Trabajo (CT)

(2)  Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM)

(a) Otras propuestas hechas por la CTM

(3)  Confederacion Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC)

c)  La iniciativa privada, y en especial la COPARMEX

d)  El gobierno

D.  El plan nacional de desarrollo y la politica laboral.

E. Algunos casos concretos de modernización en empresas estatales.

1.   Teléfonos de México.

2.   Petróleos mexicanos.

3.   Cananea.

4.   Sicartsa.

F. Consecuencias político-sindicales de la modernización.

1.   Reducción del papel político de los sindicatos y cambios en las prácticas sindicales.

2.   Repercusiones negativas de las bases ante los líderes sindicales

3.   Apoyo a los lideres sindicales que faciliten el proceso de modernización

G. Inclusión controlada de las disidencias en la dirección de las organizaciones sindicales.

H. Tendencias y Riesgos de la Modernización a Nivel Internacional.

1.   Ámbito de la Producción.

2.   Ámbito Sindical.

3.   Ambito Socio-Político.

I.  Conformacion del movimiento obrero ante los cambios (FSEBSP Y FSUDTC)

J.  Corrientes al interior del Congreso del Trabajo.

1.   Los Negociadores

2.   Los Dinosaurios.

3.   Los Modernizadores.

4.   La Izquierda.


I.           El contexto laboral y el proceso de flexibilización hacia una nueva LFT.

Las principales características del movimiento obrero en el sistema político mexicano pueden distinguirse si observamos cual ha sido su trayectoria en la historia de nuestro país. Una de las principales es la alianza política que los altos dirigentes sindicales han sostenido con los diferentes gobiernos a partir de la Revolución Mexicana. En efecto, la relación directa entre el fortalecimiento del movimiento obrero y los pactos que este sector ha establecido con los diferentes gobiernos representa una de las principales alianzas del sistema.

A.        El movimiento obrero y el partido oficial.

Un elemento a considerar es la inclusión del sector obrero como un organismo que participa activamente dentro del sistema político mexicano al interior del partido oficial como uno de sus tres sectores. Las grandes organizaciones sindicales han militado en las filas del Partido Revolucionario Institucional como sustento social del mismo, pero también como grupo de poder que ha ocupado un gran número de puestos públicos y de elección popular. Las organizaciones sindicales, mediante diversas regulaciones internas como las cláusulas de admisión y de exclusión, la obligación estatutaria de afiliación al Partido Oficial y la regulación de las demandas obreras, se han constituyeron en un elemento eficaz de control corporativo de los trabajadores.

El poder de las organizaciones sindicales y de sus lideres ha radicado en dos logros fundamentales: los diversos puestos políticos que han ocupado y el poder económico que muchas organizaciones han adquirido. Un claro ejemplo de ello fue el ex dirigente petrolero Joaquín Hernández Galicia "La Quina".

En nuestros días estos elementos carecen de peso. El movimiento obrero muestra fuertes síntomas de debilitamiento y sus estructuras se tambalean; ha perdido en gran parte el control de sus agremiados, los que empiezan a rebelarse a sus líderes; su posición en los puestos públicos y políticos ha disminuido considerablemente y el poder económico que cada día crece más, ahora les estorba y forma una barrera entre líderes y agremiados.

Esta situación a provocado una fuerte división interna del sindicalismo oficialista y el Congreso del Trabajo parece estar destinado a la eutanasia en busca de una nueva alternativa que no sólo consolide a las organizaciones sindicales, sino que revitalice el pacto social con el Estado y vuelva a servir como pieza fundamental en el sistema político mexicano.

B.        El movimiento obrero en el sistema político mexicano

Dado que el movimiento obrero es parte fundamental del sistema político mexicano, la trasformación que éste ha sufrido en años recientes, ha impactado significativamente en su interior. El ascenso de la nueva clase política, representada por los expresidentes Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de Leon, con la consecuente redefinición de la familia revolucionaria, a través de divisiones como la ruptura del cardenismo, la aparición de la Corriente Crítica, y el alejamiento entre la nueva clase política y los "dinosaurios" del corporativismo, han tenido profundas consecuencias dentro de la relación Estado‑Movimiento Obrero. Una de ellas quedó reflejada en el distanciamiento entre la CTM con el entonces candidato presidencial Carlos Salinas de Gortari y su equipo político así como en las derrotas que la mayor confederación obrera de México sufrió en las elecciones del 6 de julio de 1988.

Durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari el encarcelamiento de los exdirigentes petroleros y el desplazamiento del senador Carlos Jongitud Barrios de la "Dirigencia Moral" del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación son consecuencias de este fenómeno.

Sin embargo, los cambios no se han dado sólo desde el punto de vista del debilitamiento político de los lideres sindicales, sino en la derrota de las organizaciones en sus luchas sindicales: la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y la infructuosa demanda de mejoras sustanciales por parte de los dirigentes, las fallidas huelga, acompañadas de la requisa y algunas otras dificultades, muestran el debilitamiento del movimiento obrero frente a un gobierno con un proyecto económico y político diferente al de las organizaciones sindicales.

Dentro del aspecto económico se destaca en el plan Nacional de Desarrollo (1989-1994), el crecimiento con estabilidad de precios, el cual descansa en: 1.- La estabilización de la economía; 2.- La ampliación de la inversión; 3.- La modernización económica. Esto, a su vez, requería de una renovación e impulso a la inversión privada nacional y extranjera, apertura del comercio exterior, reducción y mejor canalización del gasto público (lo que implica la racionalización de los subsidios y la redefinición del sector para estatal); 4.- la expansión de las exportaciones no petroleras; 5.- la inversión pública en infraestructura; 6.- la renegociación de la deuda externa y, el fortalecimiento del mercado interno.

Aunque algunos de estos principios son compartidos por el sector obrero, existen fuertes contradicciones, pues las organizaciones obreras han insistido en el fortalecimiento de la rectoría económica del estado, en nuevas relaciones sociales de producción que tiendan a fortalecer al propio Estado y al sector social de la economía, en una estricta regulación de la inversión extranjera con mexicanización automática en un plazo determinado y el en fortalecimiento del mercado interno, aunque con mecanismos diferentes a los del proyecto modernizador.

La creación de empleos bien remunerados considerada como una demanda común está presente en ambos proyectos; el movimiento modernizador plantea una respuesta a este problema desde el punto de vista de la inversión privada nacional y extranjera y en la productividad y el crecimiento económico sano; en tanto que el movimiento obrero ha hecho fuertes críticas al adelgazamiento económico del Estado por repercutir negativamente, desde su punto de vista en las tasas de empleo. En cuanto a la recuperación del salario las posiciones también son divergentes pues mientras el gobierno plantea su revitalización en base al crecimiento económico y la productividad, el movimiento obrero a demandado mayores incrementos tomando como base el proceso inflacionario y el concepto de salario remunerador contenido en el artículo 85 de la Ley Federal del Trabajo.

Esta diferenciación e inclusive la confrontación de un proyecto diferente al salinista es la que ha sostenido la corriente lombardista en el seno de la CTM y que encabeza Arturo Romo Gutiérrez, siguiendo el modelo estatista del Nacionalismo-Revolucionario según las experiencias del socialismo polaco que ha recibido de Salvador Carmona Amoróz, uno de sus principales asesores. En el proyecto modernizador se encuentran rasgos de apertura hacia la mayor participación de los particulares en la economía; en tanto que el proyecto lombardista del sector obrero, sobre todo el de la CTM, tiende a impulsar el fortalecimiento del estatismo.

Desde el punto de vista político los representantes de la nueva clase política han puesto énfasis en dar un nuevo cariz a la relación Estado-Movimiento Obrero que tienda a reducir el poder político de las organizaciones sindicales tanto a nivel de militancia en el PRI (con el fortalecimiento de la estructura territorial sobre la sectorial y la reducción de espacios políticos, como a nivel de grupo de poder que en ciertos momentos ha condicionado su apoyo a las decisiones del Estado. En este sentido es patente que se ha presentado una reducción de la capacidad de negociación del movimiento obrero que ha sufrido fuertes golpes y derrotas.

Estos cambios, políticos y económicos, han tenido, y seguramente seguirán teniendo fuertes impactos en el desarrollo del sindicalismo mexicano y en especial en las relaciones laborales que, como ya se está observando en la realidad, habrán de ser más flexibles, de tal manera que permitan el acceso a una nueva etapa de crecimiento y desarrollo económico evitando vicios que hasta ahora no nos han permitido obtener niveles aceptables de productividad y eficiencia. Hacia esto está orientado el proyecto de modernización laboral que descansa en el principio de flexibilidad en el trabajo.

C.        La flexibilidad en la política laboral.

El concepto de flexibilidad en el trabajo, es concebido como un medio que permita a las empresas contar con un mayor margen de control en la administración y en la disponibilidad de recursos humanos a través de la adecuación de los contratos colectivos y de normas de trabajo acordes a las nuevas necesidades de la planta productiva, y en un ámbito más general, el redefinir la acción sindical de las organizaciones obreras con objetivos similares, se encuentra contenida en la política laboral del Plan Nacional de Desarrollo 1988-1994.

1.         Cuatro posturas respecto de la flexibilidad y la reforma a la Ley Laboral

Este principio de flexibilidad ha estado presente en las discusiones y análisis que de la situación actual del sindicalismo mexicano se han venido realizando. Los diversos sectores económicos y políticos han vertido opiniones muy diversas en cuanto a lo que dicho principio significa. Se pueden apreciar cuatro posiciones diferentes, mismas que también se reflejan en lo relativo a su Ley Federal del Trabajo, la que habrá de reformar posteriormente al artículo 123 Constitucional. Este es un punto importante pues del giro que tome dicho artículo y la Ley Reglamentaria, dependerá el futuro de las relaciones laborales. presentamos a continuación las cuatro posturas respecto de la flexibilidad y la reforma a la Ley Laboral:

a)         Para los Sindicatos y grupos políticos de izquierda.

Para los Sindicatos y grupos políticos de izquierda (SME, SUTIN, STUNAM, FNAD, FAT, etc.), el principio de flexibilidad en el trabajo implica una serie de medidas que tienden a favorecer el proyecto de desarrollo neoliberal y por lo tanto afectan significativamente las conquistas y derechos de los trabajadores en cuanto a sindicalización, huelga, estabilidad en el empleo, salario, vigencia de conquistas establecidas en los contratos colectivos de trabajo, bilateralidad en las relaciones laborales etc. Por ello, estos sectores se han pronunciado en contra de la aceptación de este principio y su inclinación en las medidas laborales establecidas por el gobierno, como en los casos de TELMEX y PEMEX y que posiblemente se reflejen en las Reformas a la Ley Federal del Trabajo. El principal temor de este sector, mismo que ya han manifestado en ocasiones diversas es el de que el principio de flexibilidad sea incluído precisamente en la Ley Federal del Trabajo, ya que es ésta la que regula las relaciones obrero-patronales. Para ello se han dado a la tarea de realizar una serie de foros de discusión acerca de lo que en su concepto debe ser la Ley Laboral, los cambios que debe sufrir, lo que se debe conservar y rescatar.

Dentro de los organismos que más actividad han realizado en este sentido destacan: el Sindicato Mexicano de Electrisistas, el Frente Auténtico del Trabajo, el Sindicato de Trabajadores de la UNAM y, fundamentlamente, el Frente Nacional de Abogados Democráticos, quien ha participado en todos los foros y prácticamente ha marcado la línea a seguir en las demandas de la izquierda. Algunos de los principales planteamientos respecto a la nueva Ley Federal del Trabajo que ha hecho este sector son los siguientes:

Ø      Modernización siempre y cuando los cambios no signifiquen renuncia a los derechos adquiridos.

Ø      Establecimiento de Comisiónes Mixtas de Productividad.

Ø      Obligatoriedad para la empresa en materia de capacitación.

Ø      Extensión del derecho de capacitación a todos los sectores.

Ø      Derogación del Apartado B del Artículo 123 Constituciónal o igualación con el Apartado "A".

Ø      Derogación de los requisitos para el registro sindical y que éste solo se otorgue con la presentación del Acta Constitutiva, como un medio para garantizar la libertad de asociación.

Ø      Restitución del derecho de coalición,

Ø      Prohibición de la afiliación forzosa de los sindicatos a los partidos políticos

Ø      Derogación de la requisa y respeto irrestricto al derecho de huelga.

Ø      Escala móvil de salarios tanto en la contratación individual como en la colectiva.

Ø      Extensión de los aumentos salariales de emergencia a los salarios contractuales .

Ø      Irrenunciabilidad de los derechos de los trabajadores garantizados en la Constitución.

Ø      Sanciones a las autoridades que permitan o toleren cualquier renuncia de esos derechos.

Ø      Establecer el derecho al trabajo y la seguridad en el empleo.

Ø      Ampliar las prestaciones básicas y otorgar mayor presupuesto al IMSS y al ISSSTE, así como aumentar las cuotas patronales al IMSS e INFONAVIT.

Ø      Terminar con la reglamentación excesiva que permite a las autoridades una intervención indiscriminada en la vida de los sindicatos.

b)        Para los sindicatos agrupados en el Congreso del Trabajo.

Para los sindicatos agrupados en el Congreso del Trabajo este principio de flexibilidad tiene serias implicaciones en el ámbito sindical, por lo que acepta la flexibilidad en el trabajo en forma condicionada, es decir, siempre y cuando reuna dos requisitos: que impulse la eficiencia y la productividad con el consecuente beneficio económico de sus agremiados y que no represente disminución alguna en los derechos de los trabajadores. Como ejemplo tenemos que el líder de los telefonistas, Francisco Hernándes Juárez, logró la conservación del empleo a pesar de la apliciación de las normas.

En cuanto a las reformas de la Ley Federal del Trabajo el Congreso del Trabajo no ha logrado presentar una posición unificada, dado el enfrentamiento y división que priva en sus filas; incluso se han llegado a acusar mutuamente de ser los responsables de dicha situación o de negociar a espaldas de las demás organizaciónes

Dentro de las propuestas del Sindicalismo oficial destacan algunos puntos dados a conocer por el Congreso del Trabajo, la CTM y la CROC:

(1)  Congreso de Trabajo (CT):

Ø      Nueva Ley Laboral que armonice las relaciones obrero-patronales.

Ø      Incremento de la productividad acorde con una justa distribución de los beneficios.

Ø      Elevar la remuneración real respecto del Producto Interno Bruto.

Ø      Mayor eficiencia en la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos.

Ø      Expansión de la contratación ley.

Ø      Derecho al trabajo remunerador.

Ø      Actualización de la legislación sobre riesgos del trabajo.

Ø      Incrementar la eficiencia procesal.

Ø      Ampliar en algunos aspectos la carga procesal del patrón.

(2)  Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM):

Respecto a este tema sólo ha hecho cuatro señalamientos generales, estos son:

Ø      Revisar y adecuar el concepto de salario remunerador.

Ø      Jornada de 40 horas con pago de 56 .

Ø      Federalización de los Tribunales de Trabajo.

Ø      Actualizar el sistema de seguridad social.

(a)      Otras propuestas hechas por la CTM

A pesar de la generalización, hemos encontrado algunas otras propuestas hechas por la CTM en diversos eventos, estas son las siguientes:

Ø      Crear Comités Técnicos de Productividad.

Ø      Participación de los trabajadores en la modernización Industrial proponiendo inovaciones que aumenten la productividad.

Ø      Negar el registro a los sindicatos que no cumplan con los requisitos establecidos.

Ø      Actualización de los sistemas de seguridad e higiene.

Ø      Aumentar las cuotas patronales del IMSS y del INFONAVIT.

Ø      Pensiones del 100% a los jubilados.

Ø      Seguro de desempleo.

(3)  Confederacion Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC):

Ø      Modificación al Artículo 123 Constitucional.

Ø      Federalización de las Juntas de Conciliación y Arbitraje y descentralización de las mismas en todo el país, con todas las facultades para atender los conflictos individuales y colectivos.

Ø      Desaparición del Apartado "B" Constitucional.

Ø      Seguro de Desempleo.

Ø      Semana de 40 horas con pago de 56.

Ø      Suprimir los descuentos a los salarios mínimos.

Ø      Suprimir las limitaciones que señala la Ley en cuanto al pago de prestaciones hasta el doble del salario mínimo.

Ø      Que los gastos de transportación del trabajador sean a cargo del patrón.

Ø      Salario mínimo único en toda la República.

Ø      Que todas las prestaciones de los obreros se garanticen ante una institución bancaria en el momento en que se generen para evitar insolvencia del patrón en caso de conflicto.

Ø      Mayores penalidades a los patrones que no cumplan con la Ley.

Ø      Facultar al cuerpo de conciliadores para que tengan mayor autoridad.

Ø      Que se establezca un Ministerio Público Federal en las Juntas de Conciliación y Arbitraje que conozca de delitos tipificados por la Ley.

Ø      Sanciones a patrones y líderes coludidos en la implantación de contratos de protección.

Ø      Que un Secretario General de un sindicato sólo lo sea de una organización.

Ø      Disminución de trámites en el registro de sindicatos y federaciones.

Ø      Supresión de la requisa.

c)         La iniciativa privada, y en especial la COPARMEX

La iniciativa privada, y en especial la COPARMEX, ha presentado ya en forma sistematizada sus propuestas preliminares para la revisión de la legislación laboral. Considera que el principio de flexibilidad del trabajo representa una oportunidad para impulsar la modernización de la planta productiva a través de la eficiencia y la productividad. Aunque estos principios ciertamente deben tener efectos positivos, es necesario que los empresarios eviten caer en esquemas liberales que puedan conducir al desgaste de los trabajadores y a la deshumanización del trabajo.

En el sector privado sólo la COPARMEX ha presentado en forma sistematizada sus propuestas que, vale decirlo, fueron tan oportunas y contundentes que el debate giró en torno a ellas. Las principales propuestas de la COPARMEX son las siguientes:

Ø      Orientar la capacitación hacia la productividad.

Ø      Reducir días festivos.

Ø      Eliminar el escalafón ciego y suprimir "puertas".

Ø      Facultar la creación de comisiones de productividad capacitación y adiestramiento.

Ø      Revisar el sistema de permisos e incapacidades.

Ø      Acreditación satisfactoria de la personalidad jurídica de los sindicatos.

Ø      Eliminar la cláusula de exclusión y de admisión.

Ø      Libertad de afiliación sindical y política.

Ø      Reglas claras en la elección de dirigentes sindicales.

Ø      En caso de huelga instrumentar sistemas que permitan, en lo posible, preservar el ritmo de producción.

Ø      Eliminar huelgas por solidaridad, terminación de la huelga si los trabajadores lo deciden.

Ø      Recuento preventivo no correctivo.

Ø      Improcedencia de emplazamiento en empresas no instaladas.

Ø      Salario por horas. Salario mínimo único. Revisión del concepto de salario profesional.

Ø      Relación productividad-salario y salario-situación de la empresa.

Ø      Fortalecer la negociación colectiva en cada empresa tomando en cuenta su situación.

Ø      Limitar la intervención de los sindicatos a conflictos colectivos, dando más libertad de interacción empresa-trabajadores.

Ø      Trabajadores con ocupaciones múltiples.

Ø      Hacer flexible la jornada diaria. Semana de 48 horas.

Ø      Libre duración de los contratos individuales de trabajo.

Ø      Flexibilizar el principio de estabilidad en el empleo.

Ø      Utilidades en base a la productividad.

Ø      Creación de centros de adiestramiento en las empresas.

Ø      Eliminar impuestos a vacaciones, aguinaldos y horas extras para reforzar el salario.

Ø      Descentralizar la aplicación de la legislación laboral.

Ø      Fortalecer la función conciliatoria.

Ø      Intervención mínima de la autoridad del trabajo en las relaciones laborales sin dejar de reconocer su papel de árbitro.

Ø      Flexibilidad en la aplicación de las normas laborales.

Ø      Prohibición de los sindicatos para afiliar obligatoriamente a sus trabajadores a partido alguno.

d)        El gobierno

El gobierno por su parte ha diseñado e impulsado los principios de flexibilidad en el trabajo y aún más, ya los ha puesto en práctica. Su política laboral contiene, como a continuación se verá, elementos de flexibilidad que privilegian la eficiencia y la productividad, pero a la par da un impulso a la política de atención social.

El sector gobierno no ha externado sus puntos de vista sobre la revisión de la legislación laboral, y más adelante se presenta un apartado donde está plasmada la política laboral del gobierno del Presidente Carlos Salinas de Gortari.

Como se puede apreciar existen grandes diferencias entre cada uno de los planteamientos; existen algunos puntos de coincidencia entre el sindicalismo oficialista y el de izquierda, sobre todo en lo relativo a lo que se considera como conquistas fundamentales de los trabajadores, aunque sobre el corporativismo hay diferencias insalvables.

El empresariado y el gobierno coinciden en la aplicación del principio de flexibilidad en el trabajo, mismo que ya se ha aplicado en algunas empresas paraestatales, por lo que es posible que sea adaptado en la nueva legislación laboral, aunque no sin problemas, pues la oposición de izquierda y el sindicalismo oficialista cuentan con una fuerza importante en el Congreso de la Unión.

D.        El plan nacional de desarrollo y la politica laboral

En el Plan Nacional de Desarrollo del Presidente Salinas no existe como tal un apartado dedicado a la política para su sexenio. Sin embargo, algunos elementos pueden resctarse de dos Acuerdos Nacionales, éstos son: el Acuerdo Nacional para la Recuperacion Económica con Estabilidad de Precios y el Acuerdo Nacional para el Mejoramiento Productivo del Nivel de Vida.

Es importante destacar que el Gobierno Mexicano tiene interes en modernizar el sector que de él depende, es decir el sector paraestatal en donde figura como patrón.

Por ello se contempla una modernización de la empresa pública que descansará en varios puntos fundamentales. Por una parte se hace énfasis en la reducción del gasto público con el fín de fortalecer los sectores económicos prioritarios a que hace referencia el Artículo 28 de la Constitución, y por otra se recalca la necesidad de desincorporar, vender, fucionar o transferir las entidades no estratégicas ni prioritarias.

De esto se deduce que las empresas públicas habrán de administrarse en base a la productividad, la eficiencia, la competividad y el mercado con el fin de evitar viejos vicios como la corrupción, la ineficiencia y los subsidios indiscriminados.

Estas apreciaciones tienen importantes consecuencias en el ámbito laboral como son la flexibilidad en los contratos colectivos de trabajo y los reajustes de personal no necesario, ya sea por exceso o por motivo de la reconversión industrial.

En cuanto al empleo y al salario, el PND establece que ambos conceptos habrán de sustentarse en una mayor productividad y eficiencia, en el sano crecimiento económico, en la renegociación de la deuda externa y en una mayor inversión privada tanto nacional como extranjera. El PND establece también que la concertación habrá de ser pieza fundamental en las nuevas relaciones laborales, a la par que anuncia el fortalecimiento de la política social referente a mejorar e impulsar a las instituciones de seguridad social como el IMSS, el ISSSTE y el INFONAVIT y dar mayor apoyo a la educación. Es decir, el Estado se presenta como un ente modernizador que no deja de lado su carácter social.

E.        Algunos casos concretos de modernización en empresas estatales.

Si bien las características que habrán de asumir la relación de la modernización de las relaciónes laborales habrá de definirse en la nueva Ley Federal de Trabajo, es importante considerar que los principios de flexibilidad en el trabajo ya están siendo aplicados por el gobierno en las empresas de su competencia. A continuación se expondrán algunos casos significativos que marcan el rumbo de lo que habrán de ser las nuevas relaciónes laborales.

1.         Teléfonos de México.

El 14 de abril de 1989 concluyeron las negociaciones entre el Sindicato de Telefonistas de la Republica Méxicana, que encabeza Francisco Hernández Juárez, y la empresa Teléfonos de México, mediante la firma de un convenio que habrá de orientar las relaciones laborales con cambios sustanciales en el Contrato Colectivo de Trabajo.

En dicho convenio se hace referencia al otorgamiento de concesiones y autorizaciones para que la iniciativa privada pueda intervenir en ciertas áreas de la telefonía, lo que representa una importante apertura que anteriormente habría sido considerada como una auténtica herejía y merma de la "Soberanía Nacional". La flexibilidad laboral queda asentada en varios rubros.

1.   Flexibilidad en el empleo de los recursos humanos, lo que implica la obligación de los trabajadores de cubrir el perfil del puesto, contratación de nuevo personal de confianza o sindicalizado sólo de acuerdo a las necesidades de la productividad o de servicio; sustituciones temporales a juicio de las empresas, movilidad de personal, temporal o permanente de acuerdo a las necesidades de la empresa; traslado definitivo de personal por decisión de la empresa, siempre que la necesidad derive de la disminución o desaparición de la materia de trabajo y sin que esta movilidad genere vacantes; traslado de personal especializado a juicio de las empresas; reacomodo de personal, previa capacitación, en otros departamentos en que sus servicios sean necesarios.

2.   Se presenta, como consecuencia de lo anterior, un fortalecimiento de la capacidad de decisión y administración de la empresa.

3.   Se da un nuevo cariz al trabajo sindical que estará orientado, en gran parte a participar en las necesidades de capacitación y adiestramiento como consecuencia de la adopción de nuevas tecnologías. Aunque el sindicato debe de ser informado y su opinión debe tomarse en cuenta, la decisión final recae en la empresa.

Un triunfo importante para el sindicato (que ha sido tomado como un triunfo del "moderno" líder sindical Francisco Hernández Juárez) es la conservación del empleo, aunque ciertamente se dé una variación importante en las antiguas atribuciones del organismo sindical. Asimismo la revisión salarial de abril de 1990 se vuelve a dar bajo esta nueva relación, al estilo "sindicalismo autónomo", sin emplazar a huelga y con la concertación como vía de negociación.

2.         Petróleos mexicanos.

Por lo que se refiere a loa cambios en el Contrato Colectivo de Trabajo 1989-1991 Entre el Sindicato de Trabajadores Petroleros y PEMEX se destaca lo siguiente:

1.   Modificación de 94 cláusulas de un total de 271 y supresión de 15 más.

2.   Cambio de trabajadores al régimen de confianza de los técnicos y profesionales.

3.   Cambio en la proporción de trabajadores de planta y transitorios de 10% y 5%, respectivamente, al 14% de personal de planta, lo que situará a ambos segmentos en 170 mil sindicalizados y 20 mil de confianza.

4.   La empresa rescata el derecho a la movilidad del personal técnico de acuerdo a sus necesidades, la disponibilidad en cuanto a la jornada de trabajo y la asignación de puestos por capacidad y no por recomendación sindical.

5.   Se modificaron tres cláusulas relativas al reclutamiento y ascenso de personal.

6.   Con respecto al Comité Ejecutivo del sindicato (tecnicos y profesionales) habrán de pasar, una vez concluído su período de gestión, al régimen de confianza.

7.   Se modificó sustancialmente la cláusula 34 referente al otorgamiento al sindicato del 2% de los contratos de compañias privadas que prestaban servicios o realizaban obras para PEMEX, cantidad que era entregada al sindicato. La empresa queda en libertad de contratar o no al personal sindicalizado.

8.   El sindicato queda sujeto a participar en los concursos para la construcción de obras.

9.   Se le retira al sindicato la facultad de realizar exámenes de aptitud y se elimina la obligación de la empresa de contratar suplentes por vacaciones o incapacidad.

10.  Se nulifica la cláusula 265 referente al otorgamiento de 1,500 millones de pesos para "obras revolucionarias".

11.  Se reducen las obligaciones monetarias de la empresa hacia los gastos de representación sindical.

12.  Se modifica la cláusula 22 que impedía a la empresa la reducción de puestos y la supresión de departamentos.

13.  Se crea la Comisión Nacional de Productividad.

14.  Se eliminan alrededor de 30 mil trabajadores transitorios.

De lo anterior se deduce una recuperación de la capacidad administrativa de la empresa y se reducen las atribuciones del sindicato en cuanto al manejo y reclutamiento de personal y el gran poder económico que mediante la corrupción había adquirido la dirigencia.

Existen otros casos en el proceso de modernización en empresas paraestatales como los ocurridos en Ruta 100, Altos Hornos de México Plantas I y II, Siderúrgica Lázaro Cardenas las Truchas, Siderúrgica Nacional y la Compañía Minera Cananea.

En esas entidades el proceso de modernización y flexibilidad en el trabajo se ha orientado a la redefinición de los contratos colectivos de trabajo, que tienden a fortalecer a la empresa y a la modernización productiva y de la misma forma al reajuste de personal.

En AHMSA II se modificaron cláusulas del contrato colectivo de trabajo y se acordó despedir a 856 trabajadores; en SICARTSA estalló una huelga, realizada por trabajadores descontentos con la dirigencia nacional y con cierta influencia del PRD, dado que se planteó la modificación del contrato colectivo y el reajuste de personal; en Siderúrgica Nacional estalló la huelga el 28 de julio de 1989 en demanda de un incremento salarial de 25%, mientras la empresa ofreció el 13.5, modificación del contrato colectivo de trabajo y reajuste de personal; en la Compañía Minera Cananea se decretó la quiebra por los problemas financieros y las existencias laborales desmedidas, Posteriormente los conflictos de SICARTSA y CANANEA fueron resueltos de la siguiente forma:

3.         Cananea.

Reajuste del personal del 25% de la planta de los trabajadores de acuerdo al contrato colectivo de trabajo, más liquidación voluntaria de hasta 500 obreros.

Movilidad de la jornada de trabajo, otorgando un carácter más productivo.

Turnos continuos, permitiéndole a la empresa recuperar la administración de los recursos humanos.

Sin embargo, después de una larga lucha que puso en evidencia la incapacidad del Estado para administrar empresas, se dio marcha atrás al cierre de la empresa, esto no sin la presión de los sindicatos y grupos de izquierda, sobre todo el PRD, lo que significó una muestra de oposición que obstaculizó el proceso de modernización y obligó al gobierno a retroceder, quien por el contrario cedió en sus pretensiones de transformar el contrato colectivo que tutela más que derechos de los trabajadores, condiciones que atan la productividad y que permite, a su vez, canonjías para los lideres.

4.         Sicartsa.

Se dio marcha atrás en la declaración de quiebra.

No se llegó hasta el fondo en los planteamientos originales de la empresa, pues de 70 cláusulas que deseaba modificar y 18 que quería derogar, sólo hubo cambios en tres.

Concesión de obras a compañías privadas y no al sindicato.

Trabajadores multihábiles.

Liquidación de 771 trabajadores.

Se debe destacar que en este caso la resistencia de los trabajadores y el problema político causado por la presencia del Partido de la Revolución Democrática dentro de las filas obreras no permitió que se llegara a fondo en la modernización.

Las palabras del propio líder minero Napoleón Gómez Sada son ilustrativas respecto a la problemática del empleo; el dirigente asegura que han sido reajustados 10 mil trabajadores en menos de 2 años y esperan 5 mil despedidos en la Compañía Minera Cananea, mil en SICARTSA y 133 en Peñoles (esta última empresa privada). Este fenómeno tiende, como ya ha sucedido en el caso de SICARTSA, a que los trabajadores rebasen a sus dirigentes.

F.         Consecuencias político-sindicales de la modernización

A lo largo de este trabajo se ha hecho referencia a algunas de las repercusiones que la modernización laboral y la flexibilidad en el trabajo están representando para el sindicalismo. A continuación se enumeran algunos de los efectos que ya se han presentado y otros que se vislumbran, estos son:

1.         Reducción del papel político de los sindicatos y cambios en las prácticas sindicales.

Las organizaciones corporativas, como ya se ha hecho notar. Están teniendo un serio debilitamiento dado que ahora representan un gran obstáculo para el proyecto de modernización económica y política. Este fenónmeno tiende a darle un nuevo contenido a las relaciones Estado-Movimiento Obrero, a fortalecer al primero y a darle un nuevo contenido a las organizaciónes corporativas.

En cuanto a las prácticas sindicales se debe destacar una mayor participación en los planes de capacitación y productividad y una menor injerencia en la dirección de las empresas.

2.         Repercusiones negativas de las bases ante los líderes sindicales

Las repercusiones negativas importantes en cuanto a la relación de los líderes sindicales con sus bases, se reflejan en que han tendidoa rebasarlos, debido al impacto en el empleo, que se reduce por los reajustes, y a las modificaciones en los contratos colectivos de trabajo, que eliminan una serie de prerrogativas y conquistas alcanzadas por los sindicatos. Este alejamiento y descontento representa para la izquierda una oportunidad de liderazgo sindical que le reditúe beneficios políticos y de control, como en el caso de SICARTSA.

En este punto es importante destacar que si bien la política de modernización es benéfica para hacer más eficientes y productivas a las empresas paraestatales eliminando vicios, el gobierno debe impulsar los mecanismos adecuados para no agravar el problema del empleo, por lo que es necesario que existan estrategias adecuadas, que permitan el incremento de la inversión, el crecimiento de la planta productiva y por tanto del empleo así como la elevación del nivel de vida de los trabajadores.

3.         Apoyo a los lideres sindicales que faciliten el proceso de modernización

Como fueron Francisco Hernández Juárez y Sebastián Guzmán Cabrera, así como el desplazamiento de los dirigentes que se oponen como lo demuestran los casos de Joaquín Hernández Galicia, Salvador Barragán, Camacho, Carlos Jonguitud Barrios y Venus Rey, entre los más destacados.

G.       Inclusión controlada de las disidencias en la dirección de las organizaciones sindicales

Es como un reflejo de lo que a nivel de la política nacional está sucediendo con la mayor participación de la oposición, aunque sin perder control político. Un caso concreto de este fenómeno son los triunfos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación que consiguió en las secciónes VII, IX, XXII y Xl del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

H.        Tendencias y Riesgos de la Modernización a Nivel Internacional.

El proceso de modernización tecnológica en los países avanzados de Europa cuenta ya con dos décadas de adelanto respecto de los países en vías de desarrollo. Este fenómeno, aunque tiene características similares en ellos, presenta también variaciones importantes. A continuación se presentan algunas de las características sobresalientes que ha adoptado este proceso de reconversión industrial y modernización tecnológica misma que pudiera presentarse en su oportunidad en nuestro país.

1.         Ámbito de la Producción.

Expansión de la producción en masa por la adopción de nuevas tecnologías. Este excedente de producción afecta directamente al empleo y las nuevas tecnologías inciden en una nueva división del trabajo al requerirse trabajadores especializados. El excedente de producción afecta al comercio internacional al saturar los mercados.

2.         Ámbito Sindical.

Fortalecimiento de los mandos intermedios por parte de empresas y sindicatos debido a la expansión del modelo japonés basados en los circulos de calidad y en los grupos de trabajo, es decir, el principio del "Control Total de Calidad".

La verticalidad entre los líderes y los trabajadores tiende a debilitarse, por lo que se está presentando la necesidad de fortalecer el trabajo sindical en base a una mejor representación y democratización. Esto ha creado la necesidad de reforzar los poderes de los comités sindicales de empresa.

Los sindicatos y las empresas tienden a buscar nuevas formas de concertación en la implantación de nuevas tecnologías. Esta concertación ya se ha planeado a nivel de ramas industriales, es decir, en forma sectorial.

Se ha presentado una preocupación seria de los sindicatos por los cambios tecnológicos y su impacto en las organizaciones de los trabajadores. Esta preocupación está siendo canalizada en asesores expertos que son ajenos a los sindicatos.

3.         Ambito Socio-Político.

Debido al impacto negativo en el empleo, la inestabilidad está latente, pero ésta, aunque no es deseable, puede incidir positivamente al demandar la sociedad mejores métodos de concertación y un nuevo orden económico. El factor determinante para la cohesión social es la concertación.

Lo anterior se traduce también en una necesidad de cambios sociales y políticos, es decir la adecuación de las estructuras sociales y políticas a la nueva realidad económica. La modernización supone cambios significativos en lo económico, en lo político y en lo social; se requiere por lo tanto una modernización integral.

A nivel de los países en vías de desarrollo se aprecian los siguientes fenómenos:

Ø      Necesidad de cambios en las legislaciones laborales, como es la tendencia en México.

Ø      Las estructuras sindicales no están preparadas para estas trasformaciones por lo que se requieren cambios de fondo.

Ø      El modelo de las Relaciones Industriales tendrá que adecuarse a los cambios.

I.            Conformacion del movimiento obrero ante los cambios (FSEBSP Y FSUDTC)

Perspectivas del Nuevo Pacto Social, la Alianza Movimiento Obrero-Estado. El sociólogo frances Alain Touraine ha realizado un profundo análisis respecto a los "actores" en las grandes transformaciones sociales (El Regreso del Actor. Edudeba, Buenos Aires, 1978).

Independientemente de su perspectiva "neomarxista", no deja de ser interesante la forma en que visualiza la actuación del Movimiento Obrero en todo el mundo, pero especialmente en Latinoamérica.

Touraine señala que en el proceso histórico de la transformación social, el Movimiento Obrero marchó a la par de un contrato celebrado con el Estado.

Entre ellos se signó un pacto que contenía un carácter revocable, es decir, que cualquiera de las partes podría darlo por terminado, según sus propios intereses.

Sin embargo, señala el analista, en estos momentos el Movimiento Obrero ha perdido su capacidad de negociación y se enfrenta de manera inminente a una transformación, que el modelo "neoliberal" denomina "modernización".

En esta perspectiva advierte Touraine, estamos asistiendo a la celebración de un nuevo contrato entre el Movimiento Obrero y el Estado, en el que la característica fundamental es la irrevocabilidad que el mismo Estado le imprime y al que irremediablemente el Movimiento Obrero tendrá que sujetarse.

Desde nuestro punto de vista, al planteamiento que señala Touraine tendremos que añadir que, aunque el Movimiento obrero -y ya hablando específicamente, el de México- sufrirá profundas transformaciones ante el proyecto modernizador, su relación con el Estado estará determinada, también, por la magnitud de las presiones que éste ejerza dentro de los límites que aquél le tolere, entre lo permitido y lo prohibido, ése será el escenario.

Es por esa razón que en nuestro país la posición del Movimiento Obrero no se presenta de una manera homogénea monolítica, y no nos estamos refiriendo a las posturas de las grandes corrientes sindicales (oficialista y de izquierda), sino a la redefinición del pacto social en el cual han quedado inmersos, quiéranlo o no, todas las corrientes sindicales.

En este contexto es en el que se vislumbran dos fuertes posiciones que determinan, de manera irrevocable, la celebración del nuevo Pacto Social.

Un Nuevo Pacto Social Constitucional. Esta es la posición de un Movimiento Obrero acorde al proyecto de la modernización y para analizarlo resulta muy significativo el artículo intitulado "Sindicalismo y Modernización: una Propuesta Obrera" escrito por el lider telefonista Francisco Hernández Juárez (Revista Examen No.9 del 15 de febrero de 1990).

Hernández Juárez señala que México no puede sustraerse al proceso histórico de la modernización, por esa razón el Presidente de la República, Lic. Carlos Salinas de Gortari, ha presentado una opción para la reforma del Estado, a la que los obreros tienen mucho que aportar, lo que representa consensualmente una incorporación y apoyo a la modernización salinista.

El autor señala de manera significativa que ante los "nuevos cambios", otros no han entendido que "la oposición es ociosa", si no esta acompañada de propuestas propias de los trabajadores.

Afirma que el Movimiento Obrero tendrá que ser "actor del cambio", por lo cual, rechazar la fuerza histórica del cambio no será la solución para la clase obrera; en este contexto, el señalamiento de Hernández Juárez representa una crítica férrea contra los "dinosaurios" que se han opuesto y rechazado sistemáticamente a la modernización.

Los señalamientos que el líder telefonista hace en su escrito representan que ha entendido y aceptado claramente el fenómeno de la transformación y que no es posible seguir en el pasado, por ello afirma que la modernización es un "proceso irreversible" -¿o irrevocable?-. De tal forma se señala que la resistencia al cambio, obstaculiza la modernización, es síntoma de no haber comprendido la realidad y advierte que esa posición antagónica puede propiciar posiciones reaccionarias y retardatarias "incompatibles con la misión revolucionaria de la clase obrera".

Habla de una alianza entre el Movimiento Obrero y el Estado y señala que el vínculo entre ambos con la modernización es la participación y la concertación y dice que los trabajadores más combativos no serán los que se opongan al cambio.

En este sentido la "estrategia sindical" surge y se fortalece en un nuevo Pacto Social Constitucional, donde la alianza política se fundamenta en el compromiso, ésta es la razón, afirma, de reconstruir y prolongar la alianza.

El Lic. Carlos Salinas de Gortari señalaba en su primer informe de Gobierno: "Ante la transformación de la comunidad de las naciones, México ha escogido el camino de la modernización nacionalista y popular". Hernández Juárez concibe a la modernización "democrática y popular". Estos vocablos, aunque no idénticos, sostienen una conotación muy similar, respecto de cómo entender el proceso de transformación.

De cualquier forma. don Francisco, (¿habrá que empezarlo a llamar así?) reconoce "la sensibilidad mostrada por el Presidente de la República", por lo que señala que el Movimiento Obrero habrá de participar en la propuesta gubernamental para la reforma del Estado y para la modernización.

Esos planteamientos quedan enmarcados con la pretensión de hablar con toda autoridad a nombre del Movimiento Obrero, por que como lo afirma don Francisco, la alianza con el Estado es imprescindible para salvar el Pacto Social.

Un Pacto para la Modernización. El día 24 de febrero del año en curso se celebró en la ciudad de Campeche el CXI Consejo Nacional Ordinario de la Confederación de Trabajadores de México, el cual tuvo características inesperadas pero explicables.

Desde el día 22 el ambiente político en torno al Consejo se vio fuertemente influenciado por las declaraciónes de don Fidel, en el sentido de que la Confederación de Trabajadores de México llegaba a su CXI Consejo en condiciones difíciles, por lo que, según dijo, tendría que darse un cambio radical; cambios que se darán en su estrategia, en su actividad, en sus hombres, lo que determinó el inicio de la competencia por la sucesión de don Fidel, quien afirmo que, ahora sí, en 1992 se retiraría.

Otros factores importantes que incidieron en el Consejo fueron, por una parte, que por primera vez en los últimos 13 años el evento no se realizó en la ciudad de México, para ello se trasladó toda la dirigencia hasta Campeche donde, a pesar de estar anunciado el evento para el 24 y 25 de febrero, sólo se celebró el 24, inaugurado el Consejo por la mañana y clausurandolo por la noche.

Lo anterior evidenció la urgencia, sin razón aparente alguna, de terminar lo antes posible, mientras que el hecho de realizar la reunión en esta entidad se interpretó como una muestra de apoyo al gobernador cetemista Abelardo Carrillo Zavala, tan cuestionado por todos los sectores.

Por otra parte, lo más significativo fue la ausencia, por primera vez desde que tenemos memoria, del Presidente de la Repóblica en la inauguración del Consejo.

En representación suya se envió al Lic. Arsenio Farell Cubillas, Secretario de Trabajo y Previsión Social, lo que propició el comentario de un alto dirigente cetemista. "Nos hubieran mandado a Lombardo o Patricio Chirinos, menos a Farell".

Esto resulta por demás interesante ya que por años la presencia presidencial se había considerado como un apoyo a la central y como un refrendo de su alianza con el Estado.

Por ello tenemos que recordar la reunión realizada por la CTM del 26 al 28 de noviembre de 1989 que se denominó "Revolución Mexicana y Modernización" donde la Confederación de Trabajadores de México, por boca de Arturo Romo Gutíerrez, le reclamó personalmente al Ejecutivo Federal el abandono que estaba haciendo de la función rectora del Estado y de los peligros que el modelo de desarrollo de la modernización representaba para la "clase trabajadora".

En esta ocasión el Lic Carlos Salinas de Gortari no pudo contener su enojo, ello representaba una franca oposición a los planteamientos señalaba una franca oposición a los planteamientos señalados en su Primer Informe de Gobierno respecto de la denuncia que hacía del estatismo. Sólo se limitó a contestar que la modernización seguiría avanzando, que respetaría los derechos de los trabajadores y que buscaría una eficiente reforma del Estado.

Si no asistió al Consejo fué porque previó lo que iba a pasar. Jamás le volverian a hacer lo mismo.

En efecto, el CXI Consejo, de entrada, sirvió, ahora por boca de Rigoberto Ochoa Zaragoza, Secretario de Acción Política, para hacer un reclamo en contra del PRI, quien afirmó: "El PRI no está plenamente preparado para las nuevas circunstancias" y le demandó un cambio de estrategias y de tácticas, así como la renovación de sus cuadros; si bien es cierto que el PRI está buscando una transformación no es ni en apariencia la que la CTM quiere.

En este ambiente se presentó el documento denominado Revolución Mexicana y Modernización, efectivamente, derivado de la reunión del mismo nombre a la que antes nos referimos.

Fué presentado por Arturo Romo y dice que la reforma del Estado debe retomar los principios de soberanía y justicia social, sin hacer a un lado su responsabilidad primordialmente rectora, y señala que la rectoría económica del Estado es una condición indispensable para encontrar un modelo eficaz de desarrollo.

Es aquí donde queda de manifiesto el rumbo hacia donde la CTM, fuertemente influenciada por la corriente social-demócrata que encabeza Romo, quiere llevar el proceso de transformación, que es un volver al estatismo, y por ello no duda en condicionar abiertamente su posición respecto del cambio, que más que cambio es caer en las posiciones retardatarias y reaccionarias a las que se refiere don Francisco.

La reunión cetemista es una crítica y un cuestionamiento a la política gubernamental a la altura del más radical sindicato de izquierda y por ello afirma Romo que es necesario implementar un nuevo modelo de desarrollo porque "el actual no genera bienestar, sino miseria", ante lo cual, propone el Secretario de Educación y Comunicación de la CTM, un "Pacto para la Modernización".

Ese pacto, visto desde la perspectiva del nacionalismo-revolucionario que Salvador Carmona Amoróz, transmitió a Arturo Romo y con él a casi toda la CTM, puede representar la vía más rápida hacia el resquebrajamiento de esa central; don Fidel ha reconocido que la CTM "quiéranlo o no" ha perdido unidad y fuerza y que "existe el peligro de que la base pudiera rebasar a sus dirigentes".

Este planteamiento demuestra dos cosas: o don Fidel ha perdido el rumbo político del país o el viejo lobo hace una amenaza encubierta.

Bien es sabido que las bases ya estan rebasando a sus líderes, ejemplos hay muchos. Sin embargo los conflictos derivado de ello no representan un grave riesgo de inestabilidad política.

La advertencia de don Fidel puede ir en el sentido de buscar un clima favorable para negociar con el Estado, ya que si las bases rebasaran en su totalidad a sus líderes, la dirección del Movimiento Obrero se volvería incontrolable.

¿No será entonces que don Fidel está buscando un ambiente político propicio, desde su posición, para negociar y signar un nuevo pacto? . Porque si como dice Touraine, el pacto con el Movimiento Obrero y el Estado es inminente e irrevocable, entonces el "Pacto para la Modernización" podría significar el condicionamiento que la CTM busca para adecuarse a la modernización.

Si analizamos de manera objetiva los conflictos de la Ford y de la Modelo, bien podrían perjudicar más a la modernización salinista que a la misma CTM y este clima de inestabilidad laboral podría ser el más favorable para negociar con el Estado.

El rumbo del movimiento obrero y su alianza con el Estado se enfrenta a dos posiciones y a dos "dones", cada uno con su propio proyecto: uno favoreciendo a la modernización y el otro oponiéndosele y condicionandolo.

Sin embargo, como lo señala Touraine, el movimiento obrero está llegando tarde para incorporarse a los nuevos cambios y mientras siga anclado en el pasado no podrá seguir funcionando como un grupo de presión en un escenario donde los actores se mueven en los límites de lo permitido y lo prohibido.

El Movimiento Obrero ante los Retos del Cambio. A raíz de las políticas modernizadoras que en el país se están implementando y de los cambios del sistema político mexicano, el movimiento obrero del país ha entrado en una fase de recomposición que tiende a establecer nuevos equilibrios de fuerza dentro del propio movimiento obrero.

Dentro de los principales cambios en el sistema político por mencionar sólo algunos, destacan: El ascenso de la nueva clasde política, la recomposición de la familia revolucionaria y el rompimiento del cardenismo, la aparición de la Corriente Crítica, el nuevo equilibrio de fuerzas políticas en el país que se manifestó en las elecciones del 6 de julio de 1988, y, desde luego, el fuerte golpe sufrido por el corporativismo sindical en esas elecciones; todo ello ha impactado a la relación Estado-Movimiento Obrero.

La política modernizadora que el gobierno del Presidente Carlos Salinas de Gortari ha implementado, también ha tenido repercusiones importantes, dado que en el terreno político y en el laboral se estan buscando nuevos equilibrios que eliminen los obstáculos a la modernización que nuestro país requiere, a fin de insertarse dentro de los importantes cambios políticos, económicos y tecnológicos que en el mundo se están suscitando.

Entre las principales políticas estabilizadoras tendientes a establecer un nuevo pacto social con el movimiento obrero y a permitir el establecimiento de nuevas relaciones laborales para adecuarlas a los presentes retos económicos, podemos mencionar: La democratización de esas agrupaciones; la decisión aún no lograda de la reforma del Estado y del partido oficial restando poder a los sectores; la desincorporación y saneamiento de las empresas estatales (lo que repercute en las relaciones laborales de las mismas); la flexibilización de los contratos colectivos de trabajo y de las normas laborales, y la pretendida reforma a la Ley Federal del Trabajo.

Todas estas políticas modernizadoras y la resolución que han tenido los diferentes conflictos sindicales suscitados en la actual administración, han impactado en el movimiento obrero, de tal forma que ahora asistimos a una nueva recomposición de fuerzas dentro del Congreso del Trabajo y fuera de él.

J.         Corrientes al interior del Congreso del Trabajo.

 A riesgo de parecer simplista y esquemático pero con la intención de facilitar el análisis, podríamos decir que en este momento dentro del Congreso del Trabajo podemos encontrar cuatro grandes bloques, en los que, desde luego, no entrarían todas las organizaciones.

1.         Los Negociadores

El primero de ellos lo constituye una corriente que denominaríamos negociadora y que está integrada por organizaciones que tradicionalmente han sido colaboradores de los diferentes gobiernos postrevolucionarios y que apoyarán las políticas de modernización.

Algunas de ellas se han visto favorecidas con el apoyo del Estado y con los contingentes que han salido de la CTM. Entre estas organizaciones se encuentran: La Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, la Confederación Regional Obrero Mexicana, Confederación Revolucionaria de Trabajadores y el Sindicato del INFONAVIT. Por ello no es casual que la terna para suceder al actual presidente del Congreso del Trabajo la formen Mario Suárez de la CRT, Cuauhtemoc Ignacio Paleta de la CROM y Rafael Rivapalacio, del Sindicato del INFONAVIT.

2.         Los Dinosaurios.

El segundo bloque está integrado por los denominados "dinosaurios" del sindicalismo y por la corriente lombardista de la CTM.

Las organizaciones que entrarían dentro de esta clasificación se han opuesto sistemáticamente a abandonar sus posiciones de poder, a cualquier cambio significativo dentro del Congreso del Trabajo y a las medidas de modernización económica y política.

Dentro de esas organizaciones destacan la CTM, que ha pugnado por un nuevo pacto social entre el Estado y el movimiento obrero a fín de instaurar un modelo de desarrollo basado en el nacionalismo revolucionario y la social-democracia, es decir, por un modelo económico y político que através de la vía no capitalista de desarrollo se conduzca a nuestro país al estatismo y desde luego privilegie al sector obrero por encima de cualquier otro.

También podemos encontrar a la Federación Sindical de Trabajadores al Servicio del Estado, dirigida por José de Jesús Lozano Contreras, que ha tenido un gris desempeño en su cargo y apoyando junto con Lorenzo Duarte a Fidel Velazquez para que dirija nuevamente el Congreso del Trabajo.

Cabe aclarar que dentro de las FSTSE existen organizaciones como el Sindicato del ISSSTE, que dirige Juan Diaz Aguirre que se ha manifestado por la adopción de cambios importantes dentro del Congreso del Trabajo y de la misma FSTSE, a fin de hacerlos más democráticos, participativos, y que cumplan con sus funciones de representación y de fuerza de los trabajadores.

Un organismo más que podríamos encuadrar dentro de este bloque es el Sindicato Nacional de Trabajadores Ferrocarrileros que dirige el actual presidente del Congreso del Trabajo, Lorenzo Duarte.

Este sindicato atraviesa actualmente por un conflicto interno dirigido por la izquierda pero que tiene como origen la falta de pago de una parte del aumento salarial, que no se ha hecho efectivo a los trabajadores por las malas gestiones de la dirigencia nacional.

3.         Los Modernizadores.

El tercer bloque del Congreso del Trabajo está integrado por los sindicatos cuyos líderes son considerados como "modernizadores", es decir, como impulsores de una renovación del máximo organismo obrero y por adoptar las políticas de modernización del Presidente Carlos Salinas de Gortari, aceptando la flexibilización de las relaciones laborales pero salvaguardando, lo más posible, el empleo y las conquistas de los trabajadores.

Los sindicatos de esta corriente son los que estan impulsando, a pesar de la negativa de los "dinosaurios", la creación de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de Empresas y Bienes y Servicios Públicos (FSEBSP), organismo que de consolidarse se convertiría en un nuevo bloque de poder que equilibraría las fuerzas políticas dentro del Congreso del Trabajo al restarle fuerza a la CTM.

Los sindicatos afiliados a dicha Federación son: Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM), la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA), la Alianza de Tranviarios de México y los Técnicos y Manuales (ATMTM).

Es posible que se pudieran afiliar a esta Federación el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y el Sindicato Unico de Trabajadores de la Industria Nuclear (SUTIN), con lo que quedarían definidas dos corrientes dentro de la misma Federación, una modernización encabezada por Francisco Hernández Juárez, líder de los telefonistas y Jorge Sánchez, de los electricistas, y otra de izquierda encabezada por Antonio Durán, Secretario del Exterior del SME y por los nucleares.

4.         La Izquierda.

Finalmente, el cuarto bloque dentro del Congreso del Trabajo está formado por organismos de tendencia socialista, quienes se han opuesto a la modernización del Presidente de la República, han pugnado por la adopción de cambios dentro del organismo cúpula obrero y han establecido alianzas con la izquierda que no pertenece al Congreso del Trabajo.

Entre ellos destacan la corriente encabezada por Antonio Durán, Secretario del Exterior del SME, el SUTIN y la Confederación Obrero Revolucionaria (COR) que dirige José de Jesús Pérez, la cual durante el pasado conflicto de la Ford demandó la titularidad del contrato colectivo de trabajo a la CTM.

Estas organizaciones, a raiz del problema de la Cervecería Modelo, constituyeron el 25 de marzo de 1990 el "Frente Sindical Unitario en Defensa de los Trabajadores y la Constitución" (FSUDTC), en el que, además, se agrupan el Frente Nacional de Abogados Democráticos, el Sindicato de Distribuidora CONASUPO, la Sección de Plásticos Automotrices del Sindicato de DINA, disidentes del Sindicato del IMSS, del Sindicato de la Coca Cola, de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México, (STUNAM) el Sindicato Independiente de trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM) y el Sindicato Unico de Trabajadores Universitarios (SUNTU).

A este respecto tenemos que precisar que la creación del Frente Sindical Unitario en Defensa de los Trabajadores y la Constitución (FSUDTC), parece ser la perfección de crear una nueva instancia de coordinación que le permita a la izquierda articular un movimiento efectivo en el frente sindical, sobre todo ante la inminente desaparición y fracaso de la Mesa de Concertación Sindical después que la abandonaron el SME y el SUTIN.

Sin embargo, es nuevamente una organización del Congreso del Trabajo la que sirve de catalizador para la izquierda sindical, es el caso de la Confederación Obrera Revolucionaria (COR), quien esta encabezando un nuevo frente a propósito de los conflictos de la Ford-cuautitlán y en la Cervecería Modelo, lo que nos deja entrever una COR reactivada y revitalizada, desempeñando un papel significativo sobre todo porque en los últimos tiempos había sido una organización muy castigada por el gobierno y marginada por las agrupaciones poderosas dentro del Congreso del Trabajo.

Finalmente debemos destacar la estrategia que tanto la CTM como la Izquierda han dejado vislumbrar a raíz de los conflictos en Ford Motor Company y de la Cervecería Modelo. La primera, el dejar estallar los conflictos para negociar desde una posición de fuerza las políticas de modernización con el Estado y, la segunda, en alianza con el movimiento urbano popular y los grupos cristiano-socialistas, para agitar el movimiento obrero y generar inestabilidad y así ganar influencia para oponerse a la modernización del país.[1]

Finalmente respecto a las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo, consideramos que deberá “ser consecuencia del consenso de las partes, sin permitir una visión unilateral de cada una de ellas” como ha quedado establecido, en el Primer Foro Empresarial de la Organización Internacional del Trabajo realizado el 9 de noviembre de 1966 en Ginebra, Suiza. Y deberá tender a regularse por los siguientes principios básicos:

1    Revalorar el trabajo humano y reconocer que el trabajo tiene un contenido ético, por el cual debe ser promovido y respetado, es decir, el trabajo no debe ser solamente un método de subsistencia sino un método de realización personal.

2    Propiciar niveles de remuneración justos y equitativos que fomenten la productividad y la competitividad, sabedores de que el trabajo es bueno, por lo que el trabajo bien hecho perfecciona a la persona.

3    Promover el cuidado del medio ambiente en los centros de trabajo.

4    Estimular la creación de empleos y preservar los ya existentes.

5    Consolidar el diálogo y la concertación como método para que las relaciones obrero-patronales se desarrollen en clima de armonía.

6    Promover el pleno cumplimiento de los derechos contractuales con responsabilidad y mutuo respeto, conscientes de que el trabajo es fuente de derechos y obligaciones.

7    Dirimir las controversias ante los órganos jurisdiccionales encargados de impartir la justicia laboral.

8    Combatir la corrupción sindical y empresarial.

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[1]       Esteve Díaz Hugo. Las Corrientes Sindicales en México, Instituto de Proposiciones Estratégicas A.C. 1ª Edición, México, 1990. pp. 140‑158.

 

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